Análisis: Radiant Silvergun

Trece añitos despues de la primera aparición de este juego, nuestra querida Xbox 360 recibe a través de Xbox Live un port de ese primer Radiant Silvergun. Afortunadamente, quien se ha encargado de recuperarlo de nuevo, es el mismo estudio que se encargó de su creación: Treasure Co. Ltd.

Esta compañía, progenitora de grandes juegos, ha dedicado bastante tiempo y esfuerzo dado su congestionada agenda para poder traernos de nuevo esta versión del juego original. Y píxeles, lejos de hacer un mero port del hardware de la Saturn, han adaptado todo el código fuente del mismo para poder mejorar un juego clásico ya de por sí. ¿Lo habrán conseguido?

Haciendo un poco de historia, Radiant Silvergun originalmente fue concebido para la placa arcade Naomi de Sega, dando a lugar una recreativa de gran éxito allá por el ahora lejano 1998, que todavía obtuvo más gracias a su posterior conversión a consola. La Sega Saturn recibió así, uno de los mejores juegos de su catálogo. Por aquellos entonces, la consola hacía 3 añitos que había llegado a Europa, pero solo los japoneses tuvieron la oportunidad de jugarlo. La única posibilidad por aquellos entonces de poder disfrutar de este juego recaía en la importación pero, ¿qué era lo que lo hizo tan popular? Desde un primer momento, el juego fue considerado todo un referente del género de los “mata-mata” que por aquellos entonces aún era tan popular. Su dificultad, su apartado técnico, y su gran jugabilidad le aseguraron el puesto de mito entre los avezados jugones aficionados al género de los matamarcianos.

HISTORIA

La historia del juego nos sitúa en el año 2520, mientras surcamos la órbita terrestre en la nave comandante Tetra. Nuestro equipo, conformado por los pilotos Buster, Guy y Reana junto al capitán Tengai, son los encargados de probar los 3 nuevos prototipos de naves de asalto con la última tecnología armamentística desarrollada en la Tierra: las Silvergun. Mientras tanto, en la Tierra, se está llevando a cabo un experimento. Recientemente se ha descubierto un octaedro de piedra enterrado que data de la antigüedad. Junto a este, también se descubre lo que parece ser un robot. Lo más interesante del asunto, es su número de serie, el 00104, exactamente el mismo que el robot de abordo de la Tetra. Mientras se están llevando a cabo los experimentos en el octaedro, de repente este emite un resplandor que acaba con toda la humanidad en un momento… Y es entonces cuando el juego nos sitúa un año despues del incidente como únicos supervivientes de la raza humana, a los mandos de nuestra Silvergun para conseguir esclarecer lo que ha ocurrido. El octaedro, sin embargo, no se ha quedado con los brazos cruzados durante este tiempo, y ha desarrollado múltiples ingenios mecánicos para acabar con nosotros. ¿Qué es el octaedro? ¿Cómo puede tener tanto poder? ¿Por qué el robot tiene el mismo número de serie que el nuestro? ¿Qué ha pasado durante el año del que no sabemos nada hasta que controlamos nuestra nave de asalto?

El argumento a lo largo del juego, o puede sorprender, o puede pecar de falta de originalidad, pero no se le puede negar que al menos, enganchar, engancha. A esto, hay que añadir que la estructura de las fases es bastante cambiante. De pronto empezamos en la fase 3, como despues tenemos un flashback que nos sitúa en la fase 2. No revelaré exactamente como es el orden para no estropear nada, pero queda evidente que el desarrollo del juego, al menos, “lineal” no se puede decir que sea.

Apartado jugable

Con un sistema de scroll vertical, el sistema de juego es el típico de cualquier matamarcianos: matar a todo bicho que se ponga frente a nosotros. Para ello, las Silvergun van equipadas con una gran cantidad de armas. Casi cada uno de los botones del mando de la consola, se corresponde con un arma diferente, lo que nos deja un bonito elenco de 6 armas disponibles para acabar con todo lo que se nos ponga por delante. En verdad, son 3 básicas, y 3 “fusiones” de las tres primeras. Por poneros un ejemplo píxeles, un arma  básica de las que tenemos es un arma buscadora, y otra es un arma de ataque frontal, que juntas forman una de las armas combinadas: el láser buscador (Homing Plasma). La particularidad que tienen las 3 armas básicas, es que conforme vayamos destruyendo enemigos con ellas, estas suben de nivel, haciéndolas más poderosas cuantos más enemigos abatimos con ellas. Además, aunque nos maten, el juego nos dará la posibilidad de guardar los niveles que hayamos alcanzado para partidas posteriores. También cabe destacar el hecho de que cada una de las armas es especialmente efectiva con algún enemigo final en concreto.

Aparte de las 6 armas anteriores, existe una séptima, la cual resultará vital para el desarrollo de la aventura: la Espada Radiante (Radiant Sword). Esta arma es la más potente de todas, pero deberemos aprender a manejarla adecuádamente, ya que tiene la peculiaridad de seguir los movimientos de nuestra nave. Al principio seremos bastante torpes con su uso, pero con el tiempo lograremos desenvolvernos perfectamente, lo cual nos vendrá de perlas para poder defendernos de algunos ataques enemigos, que pueden ser absorbidos gracias a ella.

Si conseguimos absorber una cantidad determinada de estos ataques (son unas esferas moradas) hasta conseguir llenar la barra bajo nuestra puntuación, significa que la Espada Radiante se convertirá en la Hiperespada (Hyper Sword) la próxima vez que la usemos. En ese momento, la Hiperespada nos hará invulnerables, y nos permitirá acabar con cualquier enemigo que tengamos delante con gran facilidad. Una vez usada, esta se descargará, y habrá que volver a absorber ataques enemigos para reutilizarla de nuevo.

Para añadir más variedad al juego, el sistema de puntuación de este contiene un sistema de cadenas. Los enemigos, suelen ser de tres colores: rojo, azúl y amarillo. Si acabamos con un enemigo rojo, por ejemplo, y seguimos con otros del mismo color, este marcador de cadena irá en aumento hasta que destruyamos un enemigo de otro color. Gracias a estas cadenas, los niveles de nuestras armas pueden subir de nivel con mucha facilidad si aprendemos a sacarle partido a esta característica. Y píxeles, creedme cuando os digo que necesitaréis subir muchos niveles, ya que estamos con uno de los juegos más difíciles que han existido. Innumerables serán las veces que moriréis, pero en contra de lo que pudiera parecer, solo conseguirán que volváis a intentarlo una y otra vez porque es un juego adictivo como pocos.

En cuanto modos de juego, dispondremos de 2 básicos: modo Arcade, y modo Historia. El modo Arcade tan solo es la sucesión de fases de la recreativa original, y el modo Historia, además, nos va intercalando escenadas animadas y diálogos que nos van explicando el desarrollo de la historia, lo que hace el jugar, bastante más ameno.  Otra diferencia que hay entre ambos, es que en el modo Arcade podremos modificar el número de vidas que queremos tener, disponemos de 3 continues y los niveles de las armas no se mantienen. En cambio en el modo Historia, el número de vidas va en aumento en función del número de horas que le dediquemos al juego (por cada hora jugada, tendremos una vida adicional), las continuaciones son infinitas, y podemos guardar el nivel de las armas. Otro rasgo que tienen en común ambos modos es que tienen en su haber dos submodos adicionales: un modo Entrenamiento para practicar lo que nos encontraremos en las fases, y un modo de Lucha de puntos, en el que nuestra puntuación constará en un marcador online para poder comparar con la del resto de jugadores.

Uno de los mayores atractivos del título, sin lugar a dudas, es su multijugador en cualquiera de sus modos. Ya sea local, o a través del Xbox Live, dos jugadores pueden aunar esfuerzos para conseguir acabar con todos los enemigos. El único pero de esto, es que las vidas son compartidas, así que aseguráos de escoger bien a vuestros compañeros de armas si queréis acabar las misiones de una pieza.

También es muy de agradecer la traducción del juego íntegramente al español, aunque sea con subtítulos flotantes, sobretodo en las escenas animadas, ya que como mencioné anteriormente, el juego nunca traspasó las fronteras niponas. Como curiosidad, diré que hay un modo oculto del juego, que nos permite jugar con el sistema de combos de cadenas al estilo Ikaruga, juego también realizado por Treasure, que es considerado el sucesor espiritual de este Radiant Silvergun, también disponible desde hace un tiempo en Xbox Live.

El precio de Radiant Silvergun es de 1200 puntos microsoft, pero sin lugar a dudas, vale cada uno de los puntos que cuesta.

Apartado Técnico

A nivel gráfico, se han aplicado numerosos efectos a los originales de Sega Saturn, logrando así suavizar y mejorar, todos y cada uno de los objetos que salen en pantalla. Los polígonos y texturas de explosiones, efectos de las armas, brillos y enemigos tienen una calidad muy buena. Si esto os parce poco, también se nos ofrece la posibilidad de poder escoger si queremos verlo con el aspecto gráfico de antaño, o bien con el renovado, cubriendo así las necesidades de cualquier jugador. Por si esto no fuera poco, además, podemos desactivar los aspectos que no nos terminen de hacer gracia para adecuarlo a nuestros gustos. Aunque el juego tenga ya un tiempo, con las mejoras realizadas se consigue llegar a un acabado de calidad más que aceptable.

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En cuanto al apartado sonoro, nos encontraremos con temas pegadizos y con tintes aventureros que nos acompañarán a lo largo del juego, al más puro estilo de Treasure. Los sonidos de las explosiones y similares rayan a la altura que se espera de un juego de estas características, destacando el de cada una de las armas. Las voces, en un perfecto japonés, cumplen debidamente.

Si sóis fans de los juegos de acción y disparo, u os gusta poner a prueba vuestros reflejos, no lo dudéis, este es vuestro juego. A estas alturas de la vida, no viene precisamente a innovar con todo lo conocido en su género, sino a potenciar cada uno de los aspectos que en sí hacen bueno a un matamarcianos: diversión y desafío en estado puro. Por mucho que te lo pases, siempre apetece echarse una partida de vez en cuando.

También hay que remarcar su endiablada dificultad (se quiera o no, un clásico en este tipo de juegos), que pocas veces veréis en otros títulos, pero en contra de lo que se pueda pensar en un principio, el juego no sufre por ello ya que es más bien todo lo contrario, se enfoca como un reto.

Radiant Silvergun está pensado de forma que el jugador vaya superándose poco a poco. El ver como con el tiempo vas mejorando, y te vas picando con tus amigos, hace que al final quedes enganchado sin remedio ante una fórmula que tiene poco de complicado, y que únicamente se concentra en hacer disfrutar. Eso sí, si sois de los que cada vez que pierden una vida, sufren sin remedio, más vale que busquéis otras opciones.

Pros:

  • Al fin podemos jugarlo después de 13 largos años de espera, y además, mejorado
  • Poder usar tantas armas a nuestro antojo
  • Lo divertido que es jugarlo, rejugarlo, y volverlo a rejugar

Contras:

  • Su dificultad es muy elevada, y habrá quienes lo dejen de lado por ello
  • Que en el modo multijugador se compartan las vidas
  • Tener que aprender a no parpadear para poder sortear algunas situaciones

 

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2 Comments
  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Magnifico análisis Chencho! Ainss….Que recuerdos tengo de este juego y de nuestra maltratada Sega Saturn, con sus numerosas  joyas que nunca llegaron a Europa  :) 

    En esta época de remakes que vivimos con tanto juego lavado de cara tontuno para poco más de sacar  cuartos por la compañía de turno, es una alegría generalizada que este tipo de juegos no se pueden meter en el mismo saco, ya que como muchas cosas en la vida las obras maestras de los videojuegos no les afecta el tiempo y siempre serán redescubiertos con dilatadas pupilas por nuevos jugadores y rejugados por los más veteranos.

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