Análisis: Beat the Beat Rhythm Paradise

Una nueva entrega de uno de los juegos más novedosos y entretenidos que pudimos jugar hace ya unos años en Nintendo Ds, llega a su hermana mayor, con la intención de hacernos pasar un buen rato lleno de ritmo y diversión… como no, os hablamos de la versión para Wii del mítico Rhythm Paradise.

Esta llega cargada de nuevos minijuegos musicales, de un nuevo control, el cual pasa de la pantalla táctil al control por movimiento del wiimote… pero habrá cubierto las expectativas de los que pudimos disfrutarlo (y cantarlo) en la portátil de Nintendo… a continuación lo podréis descubrir.

Todos aquellos que habéis jugado a la versión portátil, conoceréis con creces la mecánica jugable de este Rhythm Paradise, con la salvedad que ya os contábamos en la introducción, en la que pasaremos de utilizar el stylus junto a la pantalla táctil de Nintendo DS, a la utilización del sensor de movimiento de la Wii, con lo que conlleva un cambio a la hora de llevar a cabo los diferentes minijuegos.

Porque si en algo se basa este, es justamente en los minijuegos. Os explicamos a los pocos puestos en la materia. El concepto jugable de este Rhythm Paradise, es ser capaz de superar una serie de minijuegos, consiguiendo tener los menos fallos posibles, para poder con ello pasar al siguiente y simpático minijuego. Pero esto no es todo, estos minijuegos se basan en la música y en los ritmos más extraños, es decir, para superarlos dependeremos más de nuestra capacidad auditiva y de nuestro ritmo.

Cada uno de estos nos propondrá al principio realizar una serie de acciones simples, las cuales se realizan pulsando simplemente dos botones, el A o el B, y en contadas ocasiones ambos juntos… vamos, que nos podemos terminar el juego de principio a fin sin necesidad de usar nada más. Y ustedes diréis… pues vaya rollo no… pues la equivocación en ese pensamiento es de lo más errónea, ya que desde el comienzo en el que toméis el control del juego, y os pongáis delante de este, ya no podréis parar, ya que la mezcla de simpatía, buen planteamiento de cada mini juego, y sobre todo, lo tremendamente entretenido que es pasar cada minijuego, nos hará que no nos podamos despegar de juego, pese a su más que sencillas y repetitivas mecánicas.

Este Rhythm Paradise es un claro ejemplo de pese a la posible sencillez que posea un juego, si este lo planteamos bien, y además lo hacemos accesible a todo el mundo, podemos conseguir un producto de lo más llamativo e interesante.

Los minijuegos como ya nos acostumbró en la otra edición nos obligarán a realizar la pulsación de botones según se nos explique en el tutorial que tendremos antes de cada minijuego, y en el que nos encontraremos situaciones tan extraña y dispares como un mono jugando al golf, una cadena de montajes de robot, un joven junto a su novia en un banco  defendiéndola de los posible balonazos, y mil y una cosas más del estilo, que hacen que tengamos ganas de ver con qué cosa nos sorprende, y de hasta donde son capaces de sacar un ritmo.

Hasta terminar el juego podremos pasar por más de medio centenar de juegos, con una originalidad pasmosa, destacando algunas fases especiales las cuales deberemos ser capaces de combinar todo lo aprendido con anterioridad en los minijuegos.

Además, hay que decir que uno de los alicientes que tendrá el juego, será sin lugar a duda el queremos superar a nosotros mismos en nuestras puntuaciones, y desbloquear con ellos muchos de los extras que acompañan a esta edición.

Por otro lado hay que hablar del modo multijugador cooperativo, el cual nos plantea pruebas especiales para la ocasión , y pese a no ser tan buenas como las de la parte de un solo jugador, nos hará echarnos unas risas con un amigo, además de dar un poco más de vida al juego.

Por último hay que hablar de dos puntos oscuros, por un lado algún que otro problemas que da de vez en cuando alguno de los minijuegos, ya que la reacción a nuestras ordenes todo lo bien que quisiésemos, con lo que conlleva que algún minijuego nos resulte bastante frustrante pasar, y más en un juego que cada pulsación debe de ser perfectamente coordinada.

Por último, hay que decir que el juego es original, pero aquellos que disfrutaron de la edición portátil puedan que se encuentre ante no demasiadas novedades, e incluso con la sensación de haber disfrutado más en la pequeña de Nintendo, ya que el planteamiento táctil le viene mejor.

Si tratamos a Rhythm Paradise con algo de coherencia visual, hemos de entender que el juego está diseñado así a conciencia, ya que pese a la simpleza de los gráficos, nos encontramos con unos diseños de cada uno de los juegos tremendamente cómicos y bien realizados, los cuales nos hará esbozar una sonrisa.

Sabemos que a muchos no os entrará por los ojos, y comenzareis a criticar dicho apartado, pero sinceramente, os decimos que no es necesario más en él, el juego nos muestra lo que necesitamos ver y de la forma que lo necesitamos ver… puro desenfado sin complejo a demostrarlo descaradamente.

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Por el lado del apartado sonoro, nos encontramos ante melodías bastante simpáticas, con mucha felicidad y buen rollo, y que pese a ser repetidas en un minijuego todas las veces que nos haga falta, estas más que repeler nos harán que no paremos de silbarlas allá donde vayamos, ya que son tremendamente pegadizas

Además no podemos terminar sin dejar de hablar de la cantidad de sonidos simpáticos que encontraremos en cada prueba, ya que nos hará echar alguna que otra risa.

En definitiva, el apartado técnico de Rhythm Paradise es algo difícil de valorar, ya que nos muestran y nos hacen escuchar lo que verdaderamente les ha apetecido crear a los programadores, no están hechos así por desganas o por presupuesto, están hecho así porque Rhythm Paradise es así… simpleza y simpatía ante todo.

Sin lugar a duda Beat the Beat Rhythm Paradise es diversión en estado puro, un juego tremendamente original, de los que nos harán sonreír, y que conseguirá que demos las últimas horas de vida jugable a nuestra Wii, sin arrepentirnos de la compra del juego.

No dejéis de darle una oportunidad tanto a este, como al de Nintendo DS. Que no os eche para atrás ese aspecto grotesco, bizarro y algo infantiloide, ya que si hay que quedarse con uno de los mejores juegos de minijuegos de la historia, especialmente por su originalidad, sin lugar a duda nos quedaríamos con Rhythm Paradise.

Pros

  • Diversión en estado puro
  • Tremendamente asequible para todos los públicos
  • Un apartado visual y sonoro, que no deja indiferente a nadie

Contras

  • Algunos problemas de reacción del mando
  • Los que jugaron la primera versión puede que no les sorprenda.

 

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