Tiempo ha del nacimiento de la gallina de los huevos de oro de esta generación, sin necesidad de nombrar a nadie, este juego se ha convertido en una saga de renombre dentro del mundillo, Activision vio el filón en el cambio de aires de la saga y lo ha exprimido hasta sacarle todo el jugo, una legión de seguidores compra religiosamente su entrega anual.

EA vio como se cocinaba el pastel, y cuando salió del horno observó detenidamente como la gente se introducía el trozo esponjoso en la boca, se les hacía agua y querían repetir. Se puso manos a la obra con otra saga que antaño marcó diferencia, Medal Of Honor, y con un reseteo intento hacer el mismo pastel con ingredientes parecidos, pero sin conocer el secreto.

Ahora llega la evolución natural del primer título, Medal of Honor Warfighter, continuando la historia, nos vinculamos a un grupo de marines que intentarán de la forma más americana posible robar esa porción tan deseada en estas navidades.

UN MARINE NUNCA ABANDONA EL CUERPO, SEMPER FI

Lo acontecido en Medal of Honor tiene secuela directa en Warfighter. Como un mal recuerdo en la mente quedan grabadas esas emboscadas de los talibanes, y esa entrada en la cueva, la cual supuso la muerte de Rabbit, pero es el sino de un marine, dar su vida por su patria.

A pesar de todo lo vivido, un marine nunca abandona el cuerpo, y de ser así nunca vivirá feliz, “más vale que estén contentos que seguros” bien dice una de las esposas.

De vuelta al campo de batalla encarnamos a Preacher, gran amigo de Mother, viejos conocidos y sin duda alguna, los que mejor entretenimiento te ofrecerán a lo largo de la campaña. En las escuadras encarnaremos a Stump, uno de esos Marines que no hacen mucho ruido pero que sin duda están metidos hasta el cuello en la mierda. También tendremos alguna que otra sorpresa desde Inteligencia, un conocido se cansará de los despachos para volver al campo de batalla más cruel.

Al-Quaeda como telón de fondo da la realidad necesaria al conflicto y hace de Medal Of Honor Warfighter un cartel propagandístico para conocer un poco el conflicto desde el lado Estado Unidense.

MEDAL OF BATTLEFIELD

Nada más comenzar a jugar nos resulta familiar el juego, no es raro sabiendo de donde proviene. EA aprovecha su otra franquicia éxitosa, Battlefield, para darle forma a Medal Of Honor.

La captura de movimiento en Warfighter de los soldados es exactamente la misma que en Battlefield 3, donde correr hacia una cobertura para saltarla, cubrirte o deslizarte hasta ella es la misma animación. A decir verdad un sistema jugable muy fluido, con sistema de apunte convencional y otro más familiar en PC, el de inclinar el cuerpo tras una esquina o cobertura, realmente un gran acierto.

La forma de jugar general no ha cambiado mucho con respecto a su antecesor, pero sí han incluido ciertas novedades que han adaptado de la competencia. Es el caso de irrumpir en ciertas puertas, donde tendremos la opción de elegir cómo queremos provocar el factor sorpresa, una granada aturdidora precedida de una patada para reventar el pomo, una carga adhesiva o un tomahawk que destroze el marco son solo tres de las múltiples opciones, que además iremos desbloqueando al superar el desafío de entrada, este consta en eliminar a los objetivos que se encuentran en el interior de un disparo en la cabeza.

Si en Medal Of Honor manejábamos Quads, para huir de ciertos lugares, ahora manejaremos coches y realizaremos misiones dignas de un Need For Speed, y esto último no es coña. También hace aparición la típica zodiac, con metralleta incorporada para ir devastando a nuestro paso.

La historia se va intercalando entre los personajes, que como en todo juego de este tipo, se llega a un enlace, avanzando y retrocediendo en el tiempo, algo que hace muy interesante seguir el argumento para saber cómo sucedió lo ya vivido antes desde la otra perspectiva.

El modo On-line es sumamente adictivo, y han logrado alcanzar un punto óptimo entre lo frénetico y directo de Call Of Duty y lo pausado y táctico de Battlefield. Los equipos se dividen en 5 escuadras de 2 jugadores cada escuadra, que la veremos señalada en el mapa de color verde para nuestro compañero y de azul para los integrantes del equipo general. Los modos de juego no hay mucho comentario al respecto, exceptuando las novedades. Encontramos los conocidísimos duelos, los de capturar banderas y los de mantener zonas, también aterrizan desde el cielo de battlefield el modo asalto, y novedades como el modo Home Run, un juego sin reapariciones que consta en capturar la banderas con unas normas prefijadas de manera que hace que te pienses de verdad el movimiento antes de hacerlo.

Sin duda un modo trabajado y bueno pero que a las alturas en las que estamos no creemos que pueda si quiera hacerle cosquillas a los dos grandes.

FROSTBITE 2.0

Hora de analizar esas maravillosas imágenes que nos prometían desde las ferias más conocidas del mundo de los videojuegos, con esos juegos de luces brutales que parecían dignos de una película de Hollywood.

En la versión de Xbox 360 nos da la opción de instalar un disco de texturas HD que requerirá un espacio de 1.7 GB, algo que creemos necesario para disfrutar en todo su esplendor esta guerra tan cruda.

De primer momento nos damos cuenta de que la versión consola está realmente lejos de lo que se prometía y que todos sabíamos que era versión para compatibles, pero es algo totalmente lógico vista la edad del Hardware, incluso así no desluce mucho aunque si es verdad que ese filtro de sombras que cuartea la imagen la ensucia un poco. El trato de la luz se ve muy realista, y cuando se filtra en interiores a través de rendijas o ventanas se aprecia un buen detalle.

También se observa una grandísima calidad en las cinemáticas del juego, en ciertas ocasiones parece que estemos viendo una película.

El fallo del motor en este caso es no poder elevar la tasa de Frames por segundo, la cual ha quedado intacta desde su primera entrega y desluce mucho comparándolo con su rival más directo.

CASTLE OF GLASS

El éxito de “The Catalyst” en el primer Medal Of Honor ha traído de nuevo a Linkin Park a Warfigther, esta vez con un lado más sentimental y una canción menos cañera, pero que transmite el sentimiento de pérdida que le supone a una esposa perder a su marido en una guerra. Con esto ya sabemos de qué calibre es la banda sonora del juego, la cual nos adecua perfectamente a cada situación, provocándonos en ocasiones momentos de mucha tensión en determinados puntos de la campaña.

Por el resto, los sonidos de las armas están mucho mejor conseguidos que en la primera entrega, con un doblaje decente además exceptuando uno de los personajes, con poca concordancia entre su voz y su “fachada”.

ÚLTIMA BALA

En definitiva, Medal Of Honor Warfighter supone una continuidad lógica con ciertas novedades, el motor gráfico ha mejorado y sobre todo y enormemente las cinemáticas, dignas de una película en muchos aspectos.

El modo campaña pese a ser corto posee grandes dosis de tensión que la hacen más inmersiva. Las partidas multijugador darán más vida al juego.

También cabe recalcar que las frases al terminar el juego, menciones de esposas de marines fallecidos, dan un poco de idea al jugador de la Americanada que tienen entre manos en muchos aspectos.

LO MEJOR:

-Las cinemáticas

-Grandes momentos de tensión

-Linkin Park vuelve

LO PEOR:

-Modo campaña de dos tardes

-Sigue teniendo bugs que hacen repetir el punto de control

-Linkin Park vuelve, menos cañero

Facebooktwitter

Deja un comentario