Mamá, de mayor quiero ser… ¡Gamer profesional!

No mucho tiempo atrás, ésta afirmación, en boca de cualquier infante hubiera sido tratada con desdén por sus padres y con consternación por los profesores del mismo. Hoy día, en una época en la que la vocación natural de una persona raramente concuerda con su destino laboral definitivo, abundan nuevas profesiones que raramente podríamos sopesar hasta hace pocos años.

El inquebrantable avance de la cultura del videojuego ha ido calando en más y más esferas sociales y, como evolución lógica de esta masiva globalización, las empresas creadoras y patrocinadoras de software y hardware han puesto sus ojos en un pequeño porcentaje de individuos (que poco a poco va creciendo), cuyas capacidades a manos del mando, teclado y/o ratón están por encima de la mayoría de los mortales.

Los Pro-Gamers o jugadores profesionales de videojuegos son personas que, dedicando la mayor parte de su tiempo vital a mejorar su destreza en un título determinado, obtienen un beneficio económico por ganar competiciones organizadas por Compañías que han encontrado en esta idea un nuevo filón para atraer a un público que a estas alturas se antoja masivo: Los jugadores que quieren dar un paso mas allá en su afición y poder lucir con orgullo su título de jugón profesional.

¿Es realmente necesario separar a un “pro” de un gamer al uso? ¿Constituye una diferencia tan importante en las capacidades intrínsecas de ambos sujetos como para llamar a uno profesional y al otro tan solo amateur o gamer a secas? La respuesta la podemos hallar en los resultados de competiciones que se organizan anualmente en distintos países y con distintos juegos: Desde la prevalencia de los juegos de estrategia militar en Asia (Starcraft como estandarte) a los shooters o los juegos de lucha en occidente. Y digo que la respuesta a la cuestión estriba en los resultados porque, aun con el progresivo crecimiento en fama y número de participantes que se registran en las competiciones, se podría decir que son sólo un puñado de nombres los que quedan en lo más alto del podio año tras año, como si casi de un bucle se tratara: La suerte no tiene cabida en el mundo del pro-gaming, tienes que llevar el talento grabado a fuego en tus neuronas.

LAS ESTRELLAS

Todo comenzó cuando la MTV se interesó por las andanzas de un chico estadounidense que estaba recolectando en poco tiempo títulos de campeón del mundo de distintos juegos como Quake III Arena, Unreal Tournament y Painkiller. Jonhattan “Fatal1ty” Wendel era una persona de a pie, con la vida más o menos típica de cualquier joven de su edad, pero poseía una mezcla de aptitudes para los “juegos de tiros” que no habían conocido antecedentes similares. “Just practise”, decía este en el programa que la famosa cadena de televisión le concedió. Fatal1ty practicaba de día y de noche, sumando la experiencia que da el rodaje a sus innatas e increíbles habilidades. “No se trata de pegar tiros hasta que tu rival caiga muerto, tienes que controlar los ítems, los tempos, estudiar las costumbres buenas y malas de tu rival en el mapa, tienes que hacerte con el control total de la situación”. El genial descaro a manos de un teclado y ratón de este jugador le ha hecho a día de hoy poseer su propia línea de periféricos y, una vez retirado del mundo del gaming profesional (la vida media de un pro es corta, pues las capacidades neurológicas directamente implicadas en ser realmente bueno en ese mundillo se marchitan pronto), acumula unas ganancias superiores al millón de dólares y el eterno respeto del sector.

Otro nombre que viene a la mente a los seguidores de este microcosmos del mundillo de los videojuegos es el de Daigo Humehara. “Daigo” está reconocido por el Libro Guiness de los Récords como el mejor jugador de Street Fighter que haya existido jamás, siendo suyo el que tal vez sea el momento más espectacular que se ha vivido hasta la fecha en un combate pro de SF. El año era el 2004 y el juego elegido para la gloria era el Street Fighter III. Su rival era el respetadísimo Justin Wong, acaparador de muchos títulos en juegos de lucha. La situación era la ideal en cualquier película de Hollywood: El protagonista (con Ken) encerrado por su rival (a manos de Chun Li), que avanzaba con paso firme hacia la victoria, mientras el héroe sucumbía en una más que presumible derrota. Es entonces cuando las flaquezas se convierten en fuerzas y las dudas en determinación; es entonces cuando la bestia que todos llevamos dentro se libera a lomos de la genialidad de los elegidos:

COMPETENCIA MÁXIMA EN CASI TODOS LOS JUEGOS

Con el avance implacable de la red de redes en nuestras vidas, la fábrica de talentos de los videojuegos no cesa de abastecer al mundo con nuevos y cada vez más talentosos contendientes. A todos los que nos ha llamado la atención y hemos seguido de manera más o menos regular el devenir de las competiciones, nos ha surgido esa casi infantil pregunta de “¿podría yo codearme con estos monstruos en un momento dado, y salir medianamente airoso de tan magno reto?” La respuesta la encontramos añadiendo sentido común y otra pregunta a la propia pregunta: “Me gusta el fútbol, juego con los colegas y destaco, y mi madre dice que soy muy bueno, ¿podré entonces jugar un partido de Champions y ejercer un efectivo marcaje sobre Ronaldo o Messi? ¿Conseguiría zafarme del asedio de Varane y le ganaría la posición en todas las disputas a Busquets? Una sóla respuesta para todas las preguntas anteriormente formuladas. Para muestra medible por todos, cojamos un juego universal como el Tetris, y combinémoslo con las bondades del jugador nº1 en el ranking mundial de dicho título:

ESTO NO HA HECHO SINO COMENZAR

Si el ritmo evolutivo y de repercusión mediática sigue de manera constante con respecto a como lo ha hecho hasta ahora, no será raro que algún día, lejano, eso sí; nuestros descendientes duden en decantarse entre qué ver en directo: Si la final de una Champions League de toda la vida, o la equitativa versión del evento conducido por dos seguramente conocidos e idolatrados deportistas electrónicos. ¿Será entonces cuando las revistas del corazón paguen a sus paparazzis para que capten a los nuevos y encumbrados mitos utilizando cheats en el último shooter en salir al mercado, en un momento de relajación “off season”? ¿Estará Carmele para dar la exclusiva?.

Facebooktwitter

Deja un comentario