Análisis: Bad Bots

Los chicos de indiePub nos obsequian con un adictivo plataformas de acción en 2D llamado Bad Bots, que nos hace rememorar irremediablemente aquellos gigantes como Contra o las primeras entregas de Duke Nukem, antes de que éste se pasara al género de los shooters.
El espacio exterior, una nave, un puñado de armas y mucha adrenalina para combatir el ya histórico miedo humano a la última rebelión antes del fin de la era del hombre: la de las máquinas.


HISTORIA

Durante las Guerras Galácticas, la Tierra fue defendida por una formidable fuerza liderada por una nave espacial llamada Armada SS Titán; una inteligentemente diseñada nave con un escudo impenetrable. La Armada SS Titán llegó a ser el navío más condecorado en toda la historia espacial Humana.
A la conclusión de las Guerras Galácticas, La Titán fue retirada de la batalla debido a los irreparables daños sufridos durante su centenario y leal servicio.
Siglos más tarde, la Titán fue vendida y convertida en un almacén de transporte de basura tóxica interplanetario, y fue rebautizada como la Titán Hauler.

Llegamos así al año 4011. La Titán Hauler navega a 18 horas de distancia del campo gravitacional de La Tierra cuando de ella se recibe un mensaje de radio escalofriante: ¡El navío estaba siendo atacado! Tras una serie de espeluznantes gritos de terror y dolor, el silencio total, sepulcral… Y es cuando nuestro héroe, un empleado de mantenimiento que empezaba ese mismo día a trabajar en la malograda nave bélica, despierta rodeado de residuos tóxicos en todas direcciones: Estaba en el contenedor de la basura espacial.
Justo a su lado encuentra a “Mother”, un robot de servicio, o mas bien, lo que queda de el, su cabeza, y es cuando cae en cuenta que salvo su nuevo amigo cibernético, todas las máquinas que pueblan el navío se han rebelado en contra de todo el personal humano, teniendo ahora como única misión extinguir todo atisbo de dicha especie.
¿Quién ha podido perpetrar tal aberración? ¿Quién, y… Como? Aquí comienza la guerra de un ser humano y su amigo -cabeza- robot contra un ejército de puro metal…

JUGABILIDAD

  • Tipo de juego

Bajo un scroll horizontal de toda la vida, nos sumergimos en una aventura plataformera con altas dosis de acción al mas puro estilo de los juegos para recreativas y sistemas domésticos (sobre todo de ordenadores de sobremesa), en el que deberemos avanzar por los longitudinales mapas mientras que con la ayuda de armas, ir eliminando a los enemigos que van apareciendo conforme recorremos la inmensa nave en la que nos encontramos. Contiene todos los elementos que dan nombre al género, como la capacidad de saltar, trepar, subir escaleras, agacharse y por supuesto disparar a diestro y siniestro; siendo extraordinariamente parecido a juegos del corte de Contra, de Konami, o el no menos conocido (aunque sea por sus entregas posteriores) Duke Nukem, que antes de añadirle a su nombre un “3D”, nació como idea de juego de plataformas con altas dosis de plomo.

  • Mecánicas de juego

Una fórmula que funcionó en su época y que ahora no tendría que ser distinto, es hacerlo lo más simple posible: Controlas a un personaje que, armado y con posibilidad de moverse a lo ancho de toda la nave (a ambos lados y con posibilidad de retroceder cuanto sea necesario en busca de un ítem que falta o simplemente para retomar ideas), además es capaz de saltar a estancias mas elevadas del mapa, así como trepar por escaleras hacia las mismas.

Durante la encarnizada lucha contra el ejército de chatarra malintencionada, nuestro personaje podrá usar como escudos una especie de contenedores metálicos repartidos estratégicamente por todo el mapeado que le protegerán a modo de parapeto de los disparos enemigos, siempre y cuando nos agachemos para aprovechar la totalidad de la protección.

Ítems como vida, munición, armas y alguna que otra utilidad para no quedarnos atascados en la colosal construcción espacial estarán repartidos a lo largo de todo el mapa, y deberemos hacer de recolectores si queremos tener las mínimas posibilidades de salir con vida de esta mortal encerrona.

  • Control

Teclado y ratón para esta mezcla entre matamarcianos y plataformas. Las teclas a usar serán las direccionales; que nos permitirán desde avanzar o retroceder a saltar o agacharnos. “E” para abrir puertas, recolectar ítems y activar dispositivos. Con el clic izquierdo del ratón dispararemos el arma principal, de fuego, y el clic derecho para atacar con el arma secundaria, un hacha. Con el desplazamiento del ratón moveremos a nuestra voluntad la mirilla del arma por todo el mapeado, de tal forma que será indispensable para, midiendo los ángulos, acertar en nuestro objetivo. Así pues contamos con los controles típicos en un juego de estas características. Nos será bastante sencillo familiarizarnos con el mecanismo y nos sentiremos cómodos con el desde prácticamente el comienzo de la aventura.

  • Innovación

Desde el primer momento de juego se atisba que innovar no estaba en el orden de plan de indiePub. Sin embargo lo compensa con creces en el apartado jugable del título; un homenaje a esos juegos que en su día fueron un auténtico filón para las compañías y que basaban su éxito en unos controles sencillos y una acción sin parangón hasta ese momento. Las ideas antiguas siguen siendo muy aplicables aún hoy, décadas después de que fueran concebidas.

  • Duración

Al ser una partida continua es imposible medir su durabilidad en base al número de sus fases, pero a calculo del que suscribe el juego puede dar entre 5 y 8 horas, una cantidad de tiempo considerable si nos a atenemos a que estamos jugando a un título que ocupa poco más de 20 megas, algo meritorio.

  • Dificultad

Hablamos de un género que por costumbre nos ha ofrecido juegos con una dificultad progresiva conforme avanzamos por sus niveles. En este caso, en Bad Bots nos encontramos con un arco de dificultad bastante bien implementado, que nos dará bastante cancha en los compases iniciales de la historia, para que vayamos adaptándonos a la mecánica del mismo y que irá aumentando progresivamente, a la par que nuestra destreza a manos del teclado y ratón se va afinando. Habrá momentos avanzados del juego en el que tendremos que administrar la munición proyectil a proyectil si no queremos quedarnos “secos” a mitad de un enfrentamiento contra varios bots (casi siempre serán enfrentamientos en número desfavorable para nuestro personaje). La salud se irá haciendo cada vez más valiosa pues la cantidad de ítems de recarga de la misma no serán proporcionales al aumento de dificultad y de enemigos.

APARTADO TÉCNICO

  • Apartado Visual

La estética pixelada de los mapas, claramente intencional, hará las delicias de los nostálgicos de los ordenadores de 8 bits. No hay un solo vestigio que no se corresponda a las capacidades técnicas de las máquinas de la época. La paleta de colores es básica, y las animaciones del escenario, de nuestro personaje y sus enemigos cumplen con el cometido del viaje al pasado al que pretenden embarcarnos. Así pues la cualidad más notable (por no decir la única) que nos otorga el apartado gráfico es ese sabor retro que a los curtidos en antiguas batallas les marcará una grata sonrisa en el rostro, a otros usuarios que no hayan vivido esa época o que sean algo más exigentes con las prestaciones visuales lo hallarán algo monótono.

  • Apartado Sonoro

Siendo de una calidad superior con respecto a los gráficos y mejorando lo que podíamos oír en los tiempos del “Contra”, el apartado sonoro cumple con la función básica de alertarnos de la presencia de enemigos en la porción de mapa inmediata a nuestra actual posición. Por lo demás, la ausencia de una banda sonora en una importante parte de todo el juego le resta enteros al apartado sonoro (resulta confusa la idea de que el menú principal haya música y en el propio juego no). Se puede decir por tanto que las prestaciones sonoras cumplen con su cometido y no más.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

Bad Bots es un matamarcianos con base de plataformas que hará las delicias de todos aquellos que disfrutaron en su momento de los grandes clásicos del género y que puede suponer un divertido pasatiempo para aquellos que busquen la acción rápida por encima de una historia compleja o unos gráficos rompedores. La vida media del juego de indiePub, está bien ajustada con respecto al coste del mismo y la sensación que queda una vez finiquitado es de haber pasado un buen rato jugando a un género que en su día dejó con los bolsillos de más de un apasionado de las recreativas completamente vacíos y el teclado destrozado de quienes los disfrutaban en sus compatibles.

LO MEJOR:

-Controles sencillos y alta jugabilidad que hacen que empieces a divertirte desde la toma de contacto.

-Una bonita alegoría a aquellos tiempos en los que los gráficos hiperrealistas brillaban por su ausencia en favor de la acción pura y dura.

-Un argumento, que sin ser de Oscar, ayuda a impregnarse de una atmósfera apocalíptica y que ya ha hecho correr mucha tinta sobre el mismo: la rebelión de las máquinas.

LO PEOR:

-Un apartado gráfico y sonoro que a pesar de no ser la piedra angular del proyecto, no hubiera estado de más que estuviesen recreados con algo más de esmero por parte del equipo de programación.

“Nuestra forma de valorar los juegos

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