Análisis: Conquer Mars

Los amantes de la estrategia beligerante más básica concebible en un título del género, pueden ir frotándose las manos con esta entrega de Indiegogo, que limita nuestras acciones y decisiones a cómo invertir las ganancias que el tiempo, y sólo el tiempo nos irá otorgando en Conquer Mars. Veamos si esta apuesta por la acción más directa y frenética en detrimento de una interacción más amplia y clásica termina por ser una opción a tener en cuenta entre los juegos de estrategia indie.

HISTORIA

Careciendo en esencia de un verdadero hilo argumental o historia narrable alguna, Conquer Mars, haciendo honor a su nombre nos sitúa en el planeta rojo, donde en un futuro lejano las colonizaciones militares son un hecho. La interminable competencia militar humana se extiende entonces hasta Marte, donde el afán de destrucción entre distintos ejércitos seguirá tan vivo y en vigencia como en nuestro celeste hogar.

JUGABILIDAD

  • Tipo de juego

Los que busquen un juego estratégico en plan “hard”, esto es, un título que por características propias le exija al jugador un componente de experiencia y destreza palpables y acumulados tras muchas horas con diferentes juegos del género que nos ocupa, estarán poco menos que perdiendo el tiempo. Nos encontramos con una idea muy clara: Ofrecer acción pura y dura en el sentido más sencillo posible, y lo hace limitando nuestra libertad de acción a la de construir distintos tipos de tanques e ir acumulándolos poco a poco para, en el momento que creamos oportuno, lanzarnos de lleno con el ejército montado hacia la conquista y destrucción de la base enemiga, que siendo humano o cpu quien controle a la misma, contará con el mismo elenco de posibilidades jugables que nosotros.

  • Mecánicas de juego

Así pues, la idiosincrasia de Conquer Mars es bastante preclara: Disponemos de una cantidad de créditos o dinero que irá creciendo con el paso del tiempo, de manera imperecedera y sin depender en absoluto de ningún otro agente como sería la recolección de materia prima o la acumulación de victorias, como característica normal en cualquier juego de estrategia al uso. Disponemos de una serie de tanques a elegir, ocho en concreto, con diferentes capacidades y bondades que tendrán un coste de fabricación directamente proporcional a las cualidades que atesoren. Ahí es donde hemos de hacer uso de nuestra materia gris; en el hecho de saber qué porción de cada uno de los modelos de vehículos de guerra han de ocupar la totalidad del ejército que construyamos, y hacerlo en base a qué tipo de estrategia (nunca mejor dicho) queramos llevar a la práctica para destruir el ejército de nuestro rival.

  • Control

Dada la naturaleza simplista que caracteriza a todo el contenido del juego, el control se nos hará bastante verosímil en un periodo de rodaje reducido. Con el ratón llevaremos a cabo todas las acciones, entre las que se destacan la fabricación de los tanques o el análisis visual del estado de cada uno de los mismos durante o después de la batalla, a través de una serie de barras informativas que nos aparecerán en cuanto cliquemos sobre cada uno de ellos.

Conforme avance el tiempo de partida tendremos la opción de actualizar los componentes de nuestra base, lo que se traducirá en una mejora en el rendimiento de fabricación, así como un aumento de los niveles defensivos de la misma. Esto será perfectamente comprobable pasando el ratón

 sobre un icono situado en la parte inferior izquierda de la pantalla que, dividiendo la estructura del campamento base en seis partes, se irá actualizando cada una paso a paso y a nuestra voluntad.

  • Innovación

Es posible que estemos ante uno de los juegos de estrategia más simples y directos en cuanto a su manejo que hayamos probado jamás. Sin duda es una apuesta valiente por parte de los chicos de Indiegogo el intentar acercar un género en la mayoría de los casos bastante hardcore, a un público nuevo que pretenda adentrarse en el mundillo sin demasiadas complicaciones, o simplemente quieran contentarse con unas buenas horas de poca estrategia y mucha acción.

  • Duración

Este sin duda es un apartado difícil de definir en el caso que nos ocupa porque, al margen de lo que te pueda apetecer practicar contra la máquina antes de dar el paso a jugar contra enemigos de carne y hueso; la duración de Conquer Mars radicará en su totalidad en lo que te llegue a gustar el juego en sí. Parece algo obvio pero en este caso en particular se hace mas patente que nunca, pues en la simpleza e idea con la que se concibieron las bases de éste, puede conducirte a que realmente te enganche o, si eres un estratega de largo recorrido y con muchas batallas a la espalda, puede que sus características simplistas acaben por marchitar la ilusión con la que abordes tu aventura marciana. Siendo así, y econtrándonos de frente con estos dos extremos, hallar un término medio de duración del producto se me antoja imposible. Sólo tú decides cuanta vida tendrá el susodicho.

  • Dificultad

Posiblemente una de las cosas que más gratamente nos ha sorprendido ha sido la gran optimización del arco de dificultad de la cpu para con respecto al tipo de público al que va dirigido este título. A diferencia de otros grandes nombres del género, en los cuales y mayormente en el caso en el que haya un solo nivel de dificultad, la cpu nos arrase sin piedad y apenas cuando empezamos a dar forma a nuestro imperio o ejército, en Conquer Mars la máquina tiene la gentileza de esperar a ser atacados para iniciar su propio ataque, lo que considero una característica importante de cara a armar de conocimiento, práctica y sobretodo a no marchitar las ganas de los que, como yo, no somos muy duchos estrategas.

Dejando de lado la caballerosidad de la cpu para con nosotros; a nivel de aprendizaje en general se hecha de menos un tutorial. No habría estado de más que explicasen en breves consejos qué es lo que hay que hacer y cómo. A pesar de haber reiterado el cometido simple de esta creación, en base a que en cierto modo se puede decir que la técnica del ensayo/acierto/error nos va descubriendo cúales son las vicisitudes del mismo, algunos aprendizajes se hacen un tanto pesados, sobre todo al principio cuando despliegas por primera vez la hoja de características de cada máquina con tu ratón. En algunas ocasiones me he preguntado si realmente todas las stats que aparecen tienen un cometido y una influencia real sobre la acción, o son sólo simples fornituras para hacer parecer al juego menos casual de lo que en realidad y palpablemente se acaba finalmente comprobando que es.

  • Multijugador

El apartado para el que en teoría se ha creado Conquer Mars. Hasta un máximo de seis jugadores pueden enfrentarse entre sí en lo que pueden llegar a ser frenéticas batallas de “todos contra todos”, en los que el último tanque en pie será declarado vencedor. Unos terrenos de lucha que se crean aleatoriamente le dan un toque de originalidad a las partidas y te hace tener la impresión de que jamás jugarás dos rondas exactamente iguales.

APARTADO TÉCNICO

  • Apartado Visual

Gráficos poligonales, aceptables para un juego de creación independiente y que funciona en navegador. Los mapas no son un portento de la técnica visual, pero en lo que atañe a toda la atmósfera que rodea a éste, no son necesarios más adornos que los básicos. Sin embargo es un poco confuso el hecho de que a diferencia del apartado gráfico, el sonido si ha sido cuidado al máximo.

  • Apartado Sonoro

Entramos en el seguramente apartado más depurado y cualitativo de todos los que conforman Conquer Mars. Unos efectos sonoros de una sorprendente calidad para estar hablando de un juego indie. Colisiones, explosiones, motores en funcionamiento y máquinas desplazándose sonarán realmente bien, casi se podría decir que de manera espectacular y que sin duda aporta al jugador de una sensación de inmersión en la batalla a años luz de lo que logra el apartado visual.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

Conquistar a los marcianos será una tarea carente de dificultosos aprendizajes y combinará breves ratos en los que lo pasaremos bién viviendo encarnizadas y a veces algo desmadradas batallas entre ejércitos de tanques de varios bandos a lo “sálvese quien pueda” gracias  a Indiegogo; con otros momentos en los que la exagerada simpleza y limitadas opciones de interacción nos puede llegar a defraudar de un modo bastante palpable. Del nivel de exigencia del usuario dependerá la impresión final que se lleve de Conquer Mars, que en términos generales no pasa de ser un entretiempo que difícilmente quedará grabado a fuego en las paredes de la sala de honor de nuestros clásicos favoritos.

LO MEJOR:

– Sencillez en su idea y puesta en escena, lo que se agradece si lo que queremos es pasar un buen rato sin tener que estrujarnos el cerebro intentando comprender difíciles planteamientos estratégicos.
– Sonido fx de muy buen nivel, a la altura de cualquier juego de relumbrón que se precie.

LO PEOR:

-Al mismo tiempo que es una nota positiva, la ya mencionada sencillez del mismo puede volverse en su contra y aburriéndonos más temprano que tarde.
-Un pequeño tutorial que nos explique el cometido de ciertos menús se habría recibido con los brazos abiertos.

“Nuestra forma de valorar los juegos

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