Análisis: Killzone Mercenary

La tan ansiada línea de títulos AAA para el catálogo de la portátil de Sony se está haciendo esperar y se suele decir que el que espera desespera, pero a la vez en el sabio refranero español, como para todo existe su contrapartida, lo bueno se hace esperar.

La llegada de Killzone Mercenary supone un punto de inflexión para la máquina, a partir de ahora los juegos serán nombrados como A.d.K o D.d.K (antes de Killzone o después), y no,  no es una broma de mal gusto, en el apartado técnico el estudio de Guerrilla ha puesto la consola en la barbacoa y ha comprobado hasta que temperatura aguanta.

Enciendes Vita, seleccionas el juego y comienzas a perder la noción de portátil o sobremesa.

HAZTE RICO Y LÁRGATE

Encarnamos a un mercenario, la guerra entre los Helghast y la ISA llega a tal punto de desmadre que ya existe otro grupo que lucha por sus intereses.

Los mercenarios no conocen bandos, simplemente saben cuál es el color de los billetes que le son prometidos. Danner, nuestro protagonista, se venderá al bando que en ese momento requiera su servicio, aquí no existen héroes ni villanos, el dinero es nuestro negocio.

Siguiendo las indicaciones de nuestro superior, Arran Danner, ex militante de la UCA, sitúa su valía en el campo de batalla de Vekta, una ciudad desolada por la destrucción y que los fans de la saga conocerán al milímetro puesto que la línea temporal de este killzone se establece justo con la primera entrega que salió para PS2.

Quizás los augurios para este título en su modo campaña no fueran buenos, sería un juego perfecto para demostrar el potencial de la consola, aparte de ofrecer un multijugador que consiguiese elevar la vida del mismo exponencialmente. Pues Guerrilla ha demostrado que no han descuidado en absoluto este apartado. Giros argumentales junto a personajes con cierto carisma hacen de esta historia una de las mejor contadas para la portátil de Sony.

La trama se divide en 9 misiones que dan una duración de unas 5-6 horas, una aproximación dependiendo por su puesto de la habilidad del jugador que tenga la Vita entre manos o cómo no, la dificultad elegida. Todos estos factores afectarán a la forma de jugar, además le darán una rejugabilidad al título envidiable.

Dentro de cada misión tendremos varios modos de proceder, el modo “rambo” tan recurrido y entretenido gracias además a nuestro amigo BlackJack, que nos ofrecerá puntos de venta armamentística para ya sea comprar un lanzacohetes último modelo, recargarnos de munición, o comprar un cacharrito vanguard que hará las delicias de los jugadores; o el modo sigilo, siempre más valorado para recibir dinero, aparte de darnos más opciones para interrogar a los comandantes sin ser detectados y poder así tener una charla tranquila.

El hackeo que tan de moda se está poniendo también hace acto de presencia en Killzone Mercenary, esta vez debemos hackear diversos dispositivos para obtener información sobre la trama, o simplemente piratear algún instrumento que nos abra alguna puerta. El hackeo es a su vez un minijuego que hace uso de la pantalla táctil, donde debemos reproducir la figura que se plantea en el centro mediante distintas figuras incompletas que nos muestran alrededor, todo ello en un tiempo determinado. Esto y el cuerpo a cuerpo son los únicos usos que se le dan a la pantalla táctil, por si existe cierta temeridad ante este tipo de controles “novedosos”.

CONTRATOS A PRUEBA DE BALAS

La “nueva” portátil de Sony venía con un pan bajo el brazo, una baza que quería ser aprovechada de comienzo pero que de momento no se había puesto demasiado en práctica, la inclusión del doble analógico y una potencia bruta equiparable a la actual generación de sobremesa. El momento se veía venir, era este preciso instante en el que la consola mostraría algo más que su “pico de Iceberg”.

Un estudio first de Sony, de estos que miman al juego y lo hacen rico, rico y con argumento. Todos sabíamos que Guerrilla Cambridge se esforzaría y que por supuesto no veríamos un título más.

Lo prometido en un principio era trasladar la ambientación de la saga de sobremesa a portátil, las cábalas en un principio eran las de portear el motor de Killzone 3 de Playstation 3 y adaptarlo a la consola, dicho y hecho, nos encontramos con una experiencia casi idéntica, y por supuesto única en portátil.

El comienzo de cada misión, con una cinemática íntegra con el motor del juego, seguido del paso a jugable es realmente asombroso, en muchas ocasiones de verdad se duda de poder estar viendo eso en una pantalla que cabe en el bolsillo (Bueno… un bolsillo grandecito).

El control del juego es impecable, los dos analógicos responden a la perfección y la falta de gatillos en la consola está realmente bien suplida con la pantalla táctil.

La obra magna de un shooter con buenos controles portátiles ha llegado, a partir de aquí solo cabe la mejora, y de ser así, tan solo recibiremos buenísimas noticias.

MULTIJUGADOR

Algo que faltaba en el catálogo era la presencia de ese título que hiciese de Vita para sus poseedores una auténtica herramienta de vicio desenfrenado constante.

Sin contar el intento fallido de “Black OPS” y el inmaduro “Resistance”, Killzone tenía la obligación de convertirse en el shooter referencia para las horas de vicio, y cómo podríamos resumirlo: VENI, VIDI, VICI.

El Online de Mercenary consta de tres tipos de juego: La guerra de mercenarios, guerra de guerrillas y zona de guerra. Las partidas las componen 8 jugadores, ya sean individuales o en equipos de 4. Todos los jugadores poseen una carta de Valor la cual se roba al eliminarlo.

-Guerra de mercenarios: Nos encontramos ante un “Todos contra todos” al uso, salimos al campo de batalla donde no tendremos aliados, nuestro único objetivo es el de amasar una fortuna a costa de las cabezas enemigas.

-Guerra de Guerrillas: En esta ocasión nos encontramos con un “Duelo por equipos”, consta de exactamente lo mismo que el modo anterior, esta vez con dos equipos de cuatro. Algo mas estratégico que el modo anterior.

-Zona de Guerra: El modo estrella del título, es un modo por objetivos que va cambiando conforme acaba la ronda, cada ronda es de 5 minutos o hasta que se llegue al límite necesario de objetivos cumplidos en esa ronda. En total existen 5 objetivos en este modo: Reunir las cartas de valor enemigas, Interrogatorios, recuperar datos y hackear Vanguards o un recuento de víctimas.

Sin duda entre estos tres modos, más el arsenal de armas y variantes ofrecido por nuestro queridísimo freelance, tendremos horas y horas de diversión aseguradas en nuestra pequeña gran pantalla.

APARTADO TÉCNICO

Previamente habíamos comentado la principal idea que pasaba por la cabeza de los desarrolladores, portear un motor completo de un juego que no es precisamente moco de pavo en sobremesa. Quizás al principio podía parecer un poco locura, pero visto el resultado final se observa que el proyecto era más que viable.

El apartado gráfico del juego es absolutamente bestial, en ocasiones cuesta distinguir a que estamos jugando debido tanto al nivel de detalles en texturas y alisados de bordes. Cuando hablamos de la iluminación de nuevo nos llevamos las manos a la cabeza, unas luces y sombras magnificas, observándose sobre todo en el brillo del arma y en cómo va cambiando de posición a medida que nos movemos.

Las físicas del juego también son dignas de mención, las muertes de los enemigos son muy parecidas a los de sobremesa que tanto sorprendieron en su momento, y ahora están plasmadas aquí en la portátil. En lo único que flojea es en la estabilidad, la tasa de frames no llega a ser constante en todo momento, e incluso en ciertos momentos de máxima tensión dificulta algo la jugabilidad, a pesar de ello sigue rayando a un gran nivel y tampoco hay que desestimar que aunque lleve tiempo en el mercado, el potencial de la consola y lo que es capaz de ofrecer se está comenzando a conocer ahora.

Abarcando ahora el sonido del juego, podemos decir que es un apartado que cumple su cometido a la perfección, pese a no poseer una banda sonora épica ni para el recuerdo, las situaciones están perfectamente ambientadas para cada momento con los tracks que nos ofrecen. Una gran baza del título es su perfecto doblaje al castellano, con unas voces muy conseguidas y conocidas por doblar a ciertos actores de renombre.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

Llegó la hora, justo lo que el catálogo de Vita necesitaba, como comentábamos al principio, un AAA en toda regla para la portátil que muestra el potencial y sobre todo de lo que es capaz de ofrecer para un futuro, ahora solo queda esperar a que las compañías thirds se animen a intentar sacarle provecho a la máquina como bien ha sabido hacer Guerrilla Cambridge.

Juego completísimo con un multijugador que dará horas de vicio y entretenimiento, una trama que lejos de ser de relleno, engancha bastante con ciertos momentos de “último suspiro”.

Sin más, desde Generación Pixel no queda más que aconsejar a todo el poseedor de Playstation Vita la compra obligada del título si te gusta el género shooter, y si no pues al menos para observar la capacidad que tiene la consola para sorprender.

Recuerda, el dinero es nuestro negocio.

LO MEJOR

-Gráficos de “sobremesa” en tus manos

-Historia muy bien contada

-On-line para gastar una vida jugando

LO PEOR

-La duración de la campaña

-Bajadas de Frames en momentos tensos

-Al comienzo quizás cueste adaptarse al control

“Nuestra forma de valorar los juegos

facebooktwittermail

Deja un comentario