Análisis: SkyDiver Proximity Flight

La desarrolladora rusa de videojuegos independientes, Gaijin Entertainment, nos trae su último trabajo titulado SkyDiver: Proximity Flight, un videojuego indie que nos mete en el papel de un piloto de Skydive (caída libre en castellano).

Un juego, para los poco puestos en el tema, con un concepto muy básico, volar siguiendo una ruta marcada en la que hay que llegar a la meta con la cantidad máxima de puntos posibles.

Así que atentos a este análisis ya que la gente de Gaijin Entertainment no son muy propensos a sacar sus trabajos en nuestras tierras.

JUGABILIDAD

SkyDiver: Proximity Flight  nos propone un arcade con un manejo aéreo y novedoso en esta industria, ya que ninguna compañía se atreve a lanzar estos títulos deportivos.

La mecánica básica de Skydive no es compleja. Empezaremos cada circuito en la cima de una montaña o en un globo aerostático, del que no tenemos más que saltar para comenzar el circuito, ubicado en diferentes partes del mundo (como el Gran Cañón del Colorado, Suiza, Italia, Utha, etc.) , y llegar a la meta mientras seguimos un camino, en el cual debemos intentar hacer el mayor número de acrobacias posibles para alcanzar la puntuación necesaria para completar el desafío y pasar así al siguiente recorrido.

El control de nuestro personaje intenta asemejarse a lo que podríamos vivir en la vida real, teniendo que girar suavemente en algunos momentos y de forma más brusca en otros, dependiendo en la situación que nos encontremos. En poco tiempo nos haremos con el control del juego, pero si queremos alcanzar cotas más altas el trabajo será más arduo.

Destacar que Gaijin Entertainment ha sabido administrar bien el uso de la cámara del personaje, siendo la más cómoda la que te dan por defecto, por el hecho de que controlamos todo nuestro alrededor y no dejamos algún punto muerto como ocurre con la cámara lateral del personaje, la cual no permite ver lo que tenemos al otro lado.

Una vez entrado en juego podremos elegir diferentes pilotos, con habilidades similares salvo excepciones, entre los que destacamos Halvor Angvik, piloto real, y otros más divertidos, como lo son la ardilla voladora y Dracula.

Cada personaje tiene tres habilidades, donde inexplicablemente ninguna de las mismas tiene resultado en la jugabilidad, vamos, que todos los personajes son iguales, exceptuando eso sí los casos más distantes, por lo que elegir un piloto u otro no facilita ni empeora la recorrido.

En lo que a la durabilidad del título se refiere es muy floja. Ya que aunque nos encontramos con algo menos de cincuenta circuitos en total, estos poseen una duración de media inferior a los dos minutos, y si a ello le unimos la facilidad que se superan, y que ahora hablaremos de ello, podemos completar perfectamente el juego en dos horas.

En cualquier caso el juego es muy rejugable ya que el ansia por conseguir mejores puntuaciones nos mantendrá enganchado mucho más tiempo.

Pasando a la dificultad del título, y exceptuando contados circuitos, la dificultad es inexistente, y más aún si dominas el control desde el principio. La gran mayoría de los circuitos nos lo podremos superar a la primera, incluso antes de llegar a la meta final.

Por desgracia, lo que más dificulta la carrera es, hasta que aprendamos la mecánica, los efectos climatológicos que a veces afectan al ambiente. Y si decimos hasta que aprendamos la mecánica, es porque dichos efectos no son aleatorios, siempre afectarán de la misma manera en el mismo punto al personaje.

Antes del llegar al fin de este apartado os tenemos que hablar del modo multijugador, el cual nos ofrece mucha diversión, ya que si jugamos con alguien podemos competir contra él y, apuntad una innovación, ese alguien puede editarnos un circuito a su gusto para que nosotros mismos lo superemos.

En definitiva, Gaijen Entertainment ha querido apostar por un deporte que está creciendo lentamente, pero sin pausa, un deporte que ningún estudio ha querido arriesgar sus ahorros para invertirlo en él.

APARTADO TÉCNICO

Aunque el juego no destaca por su apartado gráfico, el cual tampoco es malo en general, incluso con punto más que destacable como puede ser el efecto de velocidad o los climatológicos, cabe destacar para mal, el problema de escala que encontramos en ciertos puntos de los diferentes mapeados, donde, por poner un ejemplo, nuestro piloto es más grande que la Iglesia de un pueblo en el que podemos aterrizar, algo que si estamos en el aire, no notamos pero que cuando nos acercamos salta a la vista.

En lo que respecta al apartado sonoro una palabra lo define, repetitivo. La música que suena al seleccionar la modalidad de juego es de tipo Rock, algo que encaja a la perfección y que llega hasta gustar, pero el problema es cuando empieza el circuito, ya que sigue sonando esa misma canción todo el tiempo. Además la ecualización no es quizás de lo más destacable respecto al resto de sonidos del juego.

En cuanto a efectos de sonido se refiere, hay que decir todo lo contrario respecto a la música, ya que estos sí han sido cuidados, siendo muy realista cuando pasamos cerca de la copa de los árboles y cuando usamos la adrenalina.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

Skydive: Proximity Flight es un videojuego que disfrutaremos, ya que cuenta con una serie de características que le permiten que todos los jugadores le demos una oportunidad. Es innovador, entretenido y divertido, pero la relación calidad-precio es algo excesiva para este videojuego. Aun así, quien tenga la oportunidad, que le dedique una tarde ya que los disfrutará.

LO MEJOR

-La innovación.

-Muy divertido y manejable

LO PEOR

-La música de fondo no ayuda a disfrutar del paisaje.

-Poco detallista.

“Nuestra forma de valorar los juegos

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