Desde hace ya tiempo los juegos del estudio Thunder Lotus Games han llegado a mi para quedarse en mi vida, y demostrar con ello lo bien que trabaja y lo particular que son los juegos desarrollados por este estudio canadiense. Por ello, el anuncio de Spiritfarer me dejó intrigado, pero esa intriga se marchó cuando hace unos meses pude probar una versión anticipada que me dejo encantado y con las expectativas por las nubes, para saber cómo iba a terminar saliendo al mercado.

Hoy ya con el juego en mi poder, terminado y tras muchas horas frente a este, solo tengo que dar todo mi amor al estudio y alabar la preciosa obra que ha publicado. Así que sentaos tranquilamente, y disfrutad del marítimo paseo que os voy a dar por Spiritfarer.

Fecha de lanzamiento: 1 MARZO 2018
Desarrolladora: Thunder Lotus Games
Distribuidora: Thunder Lotus Games
Plataformas: PC – PS4 – XBOX ONE – SWITCH
Versión Analizada: PC
Idiomas Voces/Texto: NO/ESPAÑOL
Número de jugadores: 1-2

NOTA: 9

Antes de hablaros del juego en sí quiero empezar haciendo referencia a la historia, ya que es uno de esos puntos que me ha enamorado, no solo por la belleza que esta pueda plantear, si no por lo bien implementada y lo orgánicamente bien planteada que está, ya que no os vais a encontrar con un juego meramente narrativo, sino que aquí todo fluye, te hace conocer a los demás personajes, empatizas con ellos, y consigue trasmitirte cantidad de sensaciones que te acercan a un mundo tan particular, y a unas situaciones sencillas, bellas y muy personales.

Por cierto, más allá de sensaciones y conceptos metafóricos, tomaremos en papel de Stella y su gato Daffodil, la cual toma el puesto de Caronte tras su jubilación, por lo que tendremos que hacer placentero el viaje de las difuntas almas al más allá, las cuales iremos conociendo, tratando, y ayudando, sobre nuestro barco y un marítimo mundo.

Una vez puestos en contexto, empiezo a hablaros de que va todo esto, y es que el juego es de esos que ante que no lo juegas no te queda claro hacia donde se quiere encaminar, y es que la verdad que es un concepto que mezcla tantas cosas que es difícil de catalogar como algo en particular. Y es que este es capaz de mezclar en todo momento una narración e interacción con personajes y su historia, con funciones de exploración, plataformeo, y ante todo de gestión y creación de recursos, y todo para hacer más y más placenteras las horas que pasen con nosotros las diferentes almas, llenas de personalidad y, ante todo, de antojos, los cuales le vamos a conceder con nuestra mayor sonrisa por delante.

Y es que estos amigos que irán incorporándose a lo largo de la aventura, nos requerirán mejoras en nuestro barco, lugares donde descansar, comida de lo más particular, mucho amor en forma de abrazos y, ante todo, empatía con la vida que dejan atrás. Así que los recados serán algo constante que no nos podremos negar ya que están dichos con tanto amor que se hace imposible no ponernos a ello. Cosa que será de vital importancia en todo momento, ya que tendremos que hacerlos felices, y estar bien atentos a ellos, ya que un sistema de moral y de sentimientos, conseguirá hacernos ver en qué estado se encuentra y como hacerlo feliz, demostrando con ello que el juego pone mucho interés en esa comunicación, unión y amistad con todos los personajes sean como sean, y tengan el carácter que tengan.

Más allá de cualquier cosa, Spirifarer nos propone una experiencia tranquila, apaciguada, y donde pese a haber cambio temporales, días y noches, y los recados se nos acumulen, todo fluye a un ritmo pausado, y donde poder pescar, cultivar, recoger recursos, cocinar o fabricar diferentes objetos para mejorar el barco serán situaciones tremendamente entretenidas, con tempos que no nos suponen ningún estrés, y que una vez completas siempre tienen una recompensa que nos incita a seguir y seguir en este precioso mundo.

Los detalles jugables son minuciosos pese a su simpleza. Y consigue introducir pequeños puzles y sencillos minijuegos que más allá de disfrutarlos, consigue implementar nuevas mecánicas y dar un soplo de aire fresco a muchas situaciones que de otro modo podían ser tediosas… y es que tocar música a las plantas para que crezcan rápido, recoger estrellas para comprar objetos y mejoras, pescar para luego cocinar, y muchas cosas más que os dejo para que las descubráis son una autentica delicia que nos acercan más a sentir cada acción que realizamos.

Acciones las cuales, aunque tendrán como nexo central nuestro barco, se producirán en un extenso mapa por el cual iremos navegando, y en el que más allá de la recolección de recursos, os tengo que destacar la inclusión de bastantes islas que poder visitar, conocer sus habitantes, mejorar nuestro barco, comprar objetos, o realizar misiones, entre otras muchas, nos incitan en todo momento a no dejar un rincón sin explorar.

Mención especial se merece la gestión del barco a nivel de construcciones y mejoras. Ya que el juego consigue hacernos que nos centremos en este, no solo para satisfacer a nuestros invitados, si no que también con la utilidad de crear nuevas instalaciones, nuevas viviendas, campos de cultivo y, ante todo, zonas donde descansaremos nosotros o gestionaremos la navegación de este. Gestión que se complementa con un sistema de mejoras, que se consiguen con unas estrellas que el juego toma como moneda, y con la reunión de recursos. Todo expuesto de una forma muy clara, con una evolución en su control y entendimiento muy progresiva, y en general con un minimalismo en su interface que me ha gustado mucho.

Por cierto, curiosa es la posibilidad de jugar en cooperativo a pantalla partida, donde el segundo jugador controla a Daffodil, una preciosa idea, que también es cierto que es difícil de encajar en un juego donde la tranquilidad y parsimonia, se mezclan con las muchas horas que nos da, y eso encajar en la vida de un mundo multijugador cuesta realmente mucho.

El juego la verdad que me ha mantenido horas y horas metido dentro de él. Y es que entorno a las cuarenta horas ya ha sido más que disfrutado, pero siempre surgía algo más que hacer, y situaciones que vivir, por lo que tenéis contenido para mucho rato.

Eso sí, no puedo dejar de reconocer que me he encontrado con algunos bugs bastante molestos, y que pese a las actualizaciones siguen estando ahí, como pueda ser el no guardar bien la partida o descolocarnos las construcciones del barco a su antojo. Pero bueno… entre tanto amor y abrazos se me ha pasado pronto algunos cabreos.

A nivel visual, y como ya os he dado a entender, el juego es toda una autentica delicia. Y es que el concepto de dibujo hecho a manos, con unas animaciones preciosa, con un colorido exquisito, y en general, una belleza creativa y artística allá por donde vayas que consigue que no quiere apartar los juegos de tan preciosas escenas que se dan en todo momento.

La parte sonora también es puro amor. Y es que posee una ambientación muy bien trabajada, con una evolución e implementación perfecta, que se acompaña por una tranquila banda sonora instrumental de corte pausado y mágico, que se coordina perfectamente en cada zona y situación, trasmitiendo preciosas sensaciones y emociones.

Por cierto, el juego llega en español, cosa que se agradece, y más cuando la traducción y lo escrito es tan bueno.

En definitiva, deciros que me he encontrado con una experiencia muy bella, muy tranquila, y muy emotiva, que ha conseguido trasmitirme cantidad de sensaciones no solo jugables y de gestión, sino que también a nivel narrativo y contextual, ya que han conseguido hacer que este mundo y este trabajo sea de lo más interesante, y que no te de pereza ayudar a un alma con tal de verla feliz.

Una auténtica joya que termina por ser sobresaliente gracia a su bonito diseño artístico, sus animaciones, y una ambientación de quitarse el sombrero.

Y es que Spiritfarer rezuma amor y magia por todos sus poros, consiguiendo mantenerte en todo momento una cara de satisfacción a asombro como hacía tiempo que no tenía con una experiencia de este calibre.

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

Código digital proporcionado por Thunder Lotus Games

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