La buena gente de Queen Bee Games, me ha dado el maravilloso placer, de tener una de las experiencias más parecidas a estar bajo efectos de psicotrópicos que he tenido en los últimos tiempos. Y es que he podido disfrutar de Spinch, su colorido universo, sus confusos personajes, y de una experiencia llena de amor, muerte, y mucha absurdez visual y cromática puramente epiléptico, la cual me lo ha hecho pasar muy bien dentro del reto que supone.

Fecha de lanzamiento 3 SEPTIEMBRE 2020
Desarrolladora Queen Bee Games
Distribuidora Queen Bee Games
Plataformas PC – SWITCH
Versión Analizada PC
Idiomas Voces/Texto NO/ESPAÑOL
Número de jugadores 1

NOTA: 7

Pero antes de nada os tengo que poner en contexto. Y es que, si saber dónde nos metemos, que manejamos, y nuestro sencillo, pero a la vez complejo objetivo, no vais a entender por qué este Spinch me ha parecido un más que notorio juego.

Somos una pequeña bola blanca con extremidades, en un mundo donde la locura colorista, la psicodelia más demencial, y unos pequeños bebes hijos de un ser bastante rarito también, nos mete en una misión de rescate totalmente absurda, pero llena de amor y de detalles que la hacen excitante y muy extenuante, pero ante todo muy divertida, si especialmente lo que buscas son mecánicas y conceptos que tenemos casi interiorizados en este mundillo.

Y es que el juego nos propone un juego de plataforma, de corte bastante clásico, con unos niveles de dificultad bastante reseñables, donde la muerte nos perseguirá en cada precioso rincón de este universo. Universo el cual tiene un gran diseño en cuanto a plataformeo se refiere, con zonas muy conseguidas a nivel de habilidad y otras que nos permiten y obligan a correr a toda velocidad.

Eso sí, hay que estar muy atentos a todo lo que nos rodea, ya que en muchos momentos no sabemos si algo te mata o es parte del escenario. Y es que en ellos me he encontrado con variedad de enemigos, trampas variadas y bien colocadas, y algunas situaciones excepcionales donde entraremos en autenticas huidas de grandes enemigos. Aquí todo nos hace correr, y todo nos quiere matar.

Eso sí, el juego es tremendamente rejugable, y es que ese maldito crono que siempre nos consigue picar con nosotros mismos, unidos a algunos intems cubiculares que al recolectar que nos ayudaran a mejorar estos tiempos, e incluso coleccionables de lo más entrañables.

Uno de los puntos más importante del juego, es el buen control con el que me he encontrado, no solo porque esté bien planteado, sino que a ello se le une lo bastante pulido y preciso que es, permitiendo controlar casi por completo casi cualquier movilidad en suelo y en aire, cosa que veo esencial en un juego donde la velocidad de movimiento es su clara base jugable. Y es que nuestro buen amigo posee habilidades de rebote, escalada, carrera, y todo como ya os digo, para disfrutar de velocidades increíbles, y de muertes no menos increíbles.

Y es que la muerte va a estar muy presente en este juego como ya os he comentado, y que conste que contamos con corazones de vida y puntos de control a nuestro favor. Teniendo, además, una línea de aprendizaje bastante inclinada, con la que tenemos que tener una paciencia tremendamente alta, tener claro a lo que vamos, y ser capaces de asumir y entender que a la larga nos haremos con él, y lo superaremos.

Visualmente es un juego que no nos queda otra de que nos entre por los ojos. Y es que si por algo destaca este juego es por el loco estudio del color rechinchón y llamativo que se ha hecho, siendo capaz de tapar y cegarnos ante cualquier otro diseño tanto de personajes como de escenarios, los cuales pese a su simpleza son bastante llamativos y artísticamente muy particulares

La parte sonora es realmente divertida, con un toque casi midi que le queda genial al juego, y que nos incita a jugar y jugar, y hacerlo a toda pastilla. Por cierto, todo bien acompañados de unos curiosos efectos sonoros, que terminan de ambientar este loco mundo.

En definitiva, este Spinch me ha hecho sufrir, pero me ha hecho disfrutar de las poquitas horas que dura. Y es que da gusto controlar a nuestro blancuzco amigo. Uno disfruta de sus diseños de escenarios, de su frenetismo, y de un universo realmente imaginativo y particular que, sin llegar a ser especialmente novedoso en nada, consigue trasmitir las sensaciones de un juego sólido, bien acabado, muy rejugable y, ante todo, muy cercano a la posible hospitalización por epilepsia.

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Código digital proporcionado por Evolve

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