De vez en cuando siempre es agradable, a la vez de excitante, el poder regresar al maravilloso mundo de las carreras futuristas con vehículos deslizadores que tan de moda puso en su día sagas como Wipeout, y que tantas alegrías, locas carreras, y unos niveles adrenalínicos realmente impresionantes que son capaces de meterte en vena.

Pues dentro de este concepto, con claras referencias e inspiraciones, y tras su paso por una financiación, cambio de nombres, y problemas varios, este Pacer, que hoy me traigo entre manos en este análisis, ha terminado llegando a mi poder, para dejarme disfrutar de un producto sólido, potente, lleno de opciones, y en general, casi todo lo que los amantes del género buscan.

Fecha de lanzamiento 30 OCTUBRE 2020
Desarrolladora R8 Games Ltd
Distribuidora R8 Games Ltd
Plataformas PC – PS4 – XBOX ONE
Versión Analizada PS4
Idiomas Voces/Texto INGLÉS/ESPAÑOL
Número de jugadores 1-Online

NOTA: 8

Entrando ya en el juego, la verdad que poco se puede explicar de un concepto de conducción arcade tan especial y característico, tanto en sus formas, como en su desarrollo. Donde las carreras a unas velocidades extremas, por circuitos prácticamente encapsulados, con un buen número de ítems, personalizaciones, variedades de vehículos, y todo acompañado de variados y divertidos modos de juegos (aunque no demasiado originales), son muchos de los puntos que hacen de la experiencia Pacer, un producto muy completo tanto a nivel jugable, como a nivel de contenido.

Lo primero que os tengo que hablar es del control de este. Cosa esencial en un juego donde la velocidad tan extrema ha de ser controlada de la mejor manera posible. Y la verdad que Pacer lo hace muy bien. Todo reacciona perfectamente, con soltura, agilidad, y todo junto a un numero de posibilidades que se controlan rápidamente, aunque tardaremos horas y horas en dominar.

Y es que más allá de la conducción clásica a toda velocidad, se han incorporado una serie de opciones que influyen directamente en la carrera, y de la que tendremos que estar muy pendiente. Entre ellas destacan el armamento, los escudos de protección, o incluso la gestión de los aerodeslizadores laterales, para terminar por dar una conducción mucho más estratégica de lo que su frenetismo aparenta. Y que como ya os he dicho, se ha conseguido representar en pantalla y reflejar en los controles notoriamente.

A nivel de modos de juego, os tengo que decir, que llega bien cargado de estos. Encontrando como modo principal el modo torneo, donde la consecución de carreras, puntos, y demás variaciones jugables, se hacen más que palpables a la hora de ser sin dudarlo el modo más amplio y variado, y que sin dudarlo más hora de disfrute nos dará. A este hay que unirle modos tan clásicos como; las carreras rápidas, los modos contrarreloj, las carreras eliminatorias, un más novedoso modo tormenta en plan supervivencia, un modo multijugador online, y en general un buen repertorio que siempre son agradable si queremos desfogarnos un rato de manera rápida, sin quebrarnos demasiado la cabeza, y sin mecánicas que no hayamos visto nunca.

Uno de los puntos donde el juego ha puesto mucho énfasis, es en las ganas de mantenernos constantemente desbloqueando objetos de personalización estética y partes mecánicas de los vehículos, que podremos implementar y terminar creando el que más se adapte a nuestra conducción, y a los diferentes circuitos.

Por cierto, hablando de circuitos. Estos llegan en un gran número. Con un diseño que me ha parecido interesante. Y es que aportan diferentes zonas, variedad de situaciones, caminos alternativos, y pese a que no son muy originales respecto a todo lo que he podido ver en mi vida, son muy interesantes y bien acabados como ya os digo.

Por lo que se refiere a los vehículos, deciros que la variedad es muy llamativa, y los hay de todas las formas, de todos los tipos, y de variadas características. Cosa en la que influye la ya nombrada personalización, y que amplifica más aún con los ítems y armas que las carreras nos permitirán usar.

Así que poco más os digo respecto a la jugabilidad. Y es que las horas que podréis pasar serán ingente, y la verdad que sin demasiadas complicaciones de disfrute. Ya que Pacer no quiere hacernos pensar, tampoco da tiempo a ello. Así que si entráis en su royo os lo vais a pasar realmente bien.

Ha nivel técnico el juego me ha sorprendido mucho. Y es que más allá del concepto artístico futurista que viene inspirado en los juegos clásicos del género que siempre atrae mucho, hay que añadirle; el muy buen trabajo de rendimiento, estabilidad, frentismo en cuanto a lo que aparece en pantalla, y una sobredosis de efectos tanto lumínicos como de velocidad que son pura epilepsia en forma de carrera. El diseño de vehículos y de escenarios es interesante, con buenos modelados, y unos buenos acabados para dar en general una terminación visual que gusta y consigue meterte en la carrera y sus sensaciones de una forma muy bien conseguida.

La parte sonora tampoco pinta nada mal. Y es que todo este apartado acompaña, e implementa sensaciones igual de frenéticas como todo lo que quiere aportar este Pacer. Así que id preparando vuestros oídos para música electrónica a miles de bpm, a efectos y explosiones por doquier, que hacen de cada carrera un cúmulo de sensaciones muy locas.

Por cierto, el juego llega con textos en español, todo un detalle para un juego donde es algo indiferente.

En conclusión, deciros que este Pacer es todo lo que un amante de estos tipos de juegos puede buscar para ser feliz con una nueva franquicia. Y es que está claro que este se inspira y coge un poco de cada uno de los juegos que han ido apareciendo durante años, para terminar formando una experiencia frenética, jugablemente muy pulida, y realmente divertida, a la que no se le puede poner mucho más peros que la poca innovación, la cual os aseguro que apenas nadie quiere, ya que el que llega a este tipo de juegos, sabe muy bien lo que quiere, y más allá de que funcione y reacciones todo bien, los aportes novedosos no suelen ser del gusto de la comunidad.

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Código digital proporcionado por Jesús Fabre

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