Desarrollado por Irregular Shapes y publicado por Firesquid, City Tales: Medieval Era llega uno de esos juegos que poseen una idea muy clara en mente, volver a dar vida al género de los constructores de ciudades desde una perspectiva más humana, calmada y orgánica.

Una experiencia que nos lleva a esos primeros pasos donde plantamos nuestro ayuntamiento en un terreno aún virgen, y observamos cómo los primeros caminos empiezan a dibujarse casi solos, transmitiendo una sensación de vida, en la que no se trata solo de optimizar, sino de acompañar el crecimiento de una gran comunidad que quiere ser feliz y aportar su granito de arena para ello.

Como ya os vengo contando, y como ya pude hacer en su acceso anticipado hace ya meses, City Tales es un city-builder medieval centrado en la creación de ciudades muy vivas, y alejadas de las rígidas cuadrículas tradicionales. Todo parte de un pequeño asentamiento, donde debemos diseñar distritos, gestionar recursos y responder a las necesidades de sus habitantes para levantar un reino próspero.

Análisis de City Tales Medieval Era

Todo ello tiene un enfoque orgánico. Donde los ciudadanos tienen hábitos, preferencias y rutinas que influyen directamente en cómo evoluciona cada zona. A esto se le suma la importante y determinante figura de los compañeros, personajes con nombre, historia y habilidades que aportan profundidad tanto a la gestión como al componente narrativo.

Análisis de City Tales Medieval Era

Entrando en profundidad, deciros que una de las cosas que más me han gustado de City Tales es su sistema de urbanismo libre. Y es que delimitar distritos y dejar que el juego los rellene de forma coherente genera ciudades únicas, con barrios que crecen de manera natural según el comportamiento de sus habitantes. Siendo muy satisfactorio ver cómo un cruce concurrido acaba convirtiéndose en una plaza, o cómo ciertas zonas se especializan casi sin forzarlas.

Análisis de City Tales Medieval Era

También tengo que destacar su enfoque humano. Los aldeanos no son números abstractos, valorando y dando preferencia como; a vivir cerca de tabernas, iglesias o mercados, y reaccionan a nuestras decisiones. En este caso, los compañeros refuerzan esta idea, ya que no solo mejoran la producción cuando los asignamos a edificios clave, sino que además proponen misiones y desarrollan pequeños arcos narrativos que hacen que la ciudad se sienta habitada, no sólo gestionada.

Análisis de City Tales Medieval Era

En lo artístico, el juego apuesta por una estética pintada a mano, cálida, colorida, y acogedora, acompañada de una ambientación sonora relajante. Es de esos títulos en los que apetece quedarse observando cómo la ciudad vive y respira, más que correr hacia el siguiente objetivo. Especial mención, quiero hacer aquí a su muy buena interfaz; muy clara, ágil, y bonita.

Análisis de City Tales Medieval Era

Sin embargo, también hay detalles que no terminan de encajar. Por un lado, que el ritmo puede resultar lento en exceso. Y es que ciertas tareas tardan demasiado en completarse incluso usando el avance rápido, lo que afecta a la fluidez. Y por otro lado, la automatización progresiva de los distritos, aunque es cómoda, reduce la sensación de control directo, y puede hacer que algunas decisiones pierdan peso estratégico, o hacer que algunas misiones secundarias resulten algo repetitivas tras varias horas.

Análisis de City Tales Medieval Era

Por último, el juego me parece una genial puerta de entrada al género, pero la falta de desafíos potentes también puede echar atrás a los jugadores más veteranos. Y es que no hay grandes amenazas ni crisis que pongan en jaque a la ciudad.

Análisis de City Tales Medieval Era

En conclusión, deciros que City Tales: Medieval Era es un constructor de ciudades que apuesta más por la sensibilidad que por la tensión. No busca ponerte contra las cuerdas, sino invitarte a construir con calma, observar y cuidar de una comunidad que evoluciona contigo. Y es que posee un urbanismo orgánico, a lo que ayuda su dirección artística y el curioso papel de los compañeros, lo que lo convierte en una experiencia acogedora y con personalidad propia.

Una genial experiencia estratégica que mantiene la visión base de este tipo de género, y la refuerza con matices y sistemas que la hacen bastante única. Sin duda una pequeña joya dentro del género, siendo especialmente recomendable para quienes disfrutan de los city-builders relajados, de esos que se juegan con una sonrisa y te absorben la vida.

Código digital proporcionado por ICO Partners

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

Facebooktwitter