De la mano del equipo de AdHoc Studio, compuesto por antiguos creativos y diseñadores de la maravillosa Telltale Games, llegan para poner sobre la mesa una experiencia única, y demostrar su saber a la hora de contar una buena historias interactivas con ritmo y mucho carácter, su nombre, Dispatch.

Un juego con ese toque cinéfilo, que se presenta como una comedia narrativa en un mundo de superhéroes, pero que más allá de la acción, aquí todo gira en torno a la toma de decisiones difíciles, diálogos muy ingeniosos, y un conflicto muy humano. Así que deja a un lado el querer impresionarnos a base de fuerza bruta, sino atraparnos con lo que nos expresa y la forma en que lo hace.

Como ya os comentaba en la introducción, Dispatch es una aventura narrativa que mezcla elementos de gestión y rol, ambientada en una moderna Los Ángeles donde los superhéroes son parte del paisaje cotidiano. En ella tomamos el papel de Robert Robertson, alias Mecha Man, un héroe que ha visto mejores días y que, tras perder su traje, acepta un trabajo como despachador en una empresa que gestiona emergencias superheroicas por suscripción.

Análisis de Dispatch

Así que, desde una oficina que se asemeja a cualquier centro de llamadas telefónicas, deberemos asignar a héroes diferentes misiones, manejar sus particulares caracteres y egos, sus defectos, y como no, las relaciones personales, todo ello rodeado de toma de decisiones que impactan tanto en el desarrollo de la historia como en el destino de la propia ciudad… y finalmente el nuestro. Todo ello se desarrolla a través de elecciones narrativas, planificación estratégica y, por supuesto, mucho, mucho diálogo.

Análisis de Dispatch

En cuanto a puntos que me han gustado especialmente, tengo que poner por encima de todo, el guion. Y es que en Dispatch esta es su base. Siendo muy ingenioso, fluido y sumamente divertido, donde un humor mordaz se entrelaza sin esfuerzo con temas más profundos como la identidad, la culpa, la redención y la presión de las expectativas. Particularmente quiero destacar un grupo de personajes, en este caso un grupo de exvillanos en proceso de rehabilitación, que poseen un genial carisma. Y aunque no todos reciben el mismo nivel de desarrollo, consiguen funcionar como un reflejo emocional del propio protagonista.

Análisis de Dispatch

Tengo que destacar con fuerza el trabajo maravilloso que se ha realizado con la dirección artística y la animación, y es que está a un nivel brutal. Mostrando el mimo que se ha puesto en cada escena, y dejando claro como están meticulosamente elaborada, con un uso del color, la cámara y la música, la cual realza tanto la parte de comedia como los momentos más conmovedores. Tampoco puedo dejar a un lado el doblaje, uno de los puntos fuertes, con actuaciones que elevan aún más unos diálogos que ya son excelentes por sí mismos.

Análisis de Dispatch

En cuanto a la jugabilidad, la gestión del equipo resulta más compleja de lo que parece a simple vista. Elegir qué héroe enviar a cada misión, interpretar las pistas del texto para tomar la decisión correcta, y manejar un flujo constante de solicitudes consigue transmitir de manera efectiva y original esa sensación de estrés laboral que ronda en el ambiente. Y es que aquí no se trata solo de optimizar números, sino de improvisar y asumir las consecuencias.

Análisis de Dispatch

Eso sí, tras tantas maravillas tengo que buscar algunos flecos. Por un lado deciros, que a veces el juego se siente más interesante cuando no estás jugando. Y es que cosas como los minijuegos de hackeo y de gestión, aunque están bien integrados, pueden interrumpir la narrativa justo cuando está en su punto más álgido. Y por otro lado, el mundo exterior solo se sugiere a través de texto y diálogos, quedando en nuestra mente y echando de menos un poco más de concreción para que la ciudad se sienta más viva.

En resumen, Dispatch es una joya poco común en el mundo de los videojuegos actuales. No se centra en la acción frenética ni en sistemas complicados, sino que se dedica a contar una historia inolvidable, apoyándose en decisiones, personajes y una escritura excepcional. Sin duda es una experiencia que se disfruta casi como si estuvieras viendo una gran serie, con episodios que te dejan marcados y que te hacen querer más.

Un juego ideal para todos los que apreciamos las buenas narrativas, el humor inteligente y los personajes bien desarrollados, por encima de la acción. Así que si alguna vez habéis pensado que ser un héroe también significa saber escuchar, gestionar y aprender de los errores, Dispatch tiene mucho que contaros y haceros sentir.

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