Inspirado shooter espacial sobre raíles
La gente de Raptor Claw regresan con esta secuela tan interesante y esperada, ya que después de un primer intento algo modesto con Fur Squadron, se han puesto manos a la obra, y le han metido tiempo y dinero, para hacer regresa al equipo de pilotos espaciales bajo el nombre de FUR Squadron Phoenix.
Una potente y divertida secuela que desde los primeros minutos deja claro que hay ambición de sobra. Y que tras ponernos a los mando de la nave, despegar, y comenzar a ver como llueven los láser, esta se siente como que ya no es solo un homenaje, es una clara y muy bien traída declaración de intenciones que aporta un homenaje sobresaliente a uno de los clásicos del género.
| FECHA LANZAMIENTO |
| 18 FEBRERO 2026 |
| DESARROLLADORA |
| Raptor Claw |
| DISTRIBUIDORA |
| Raptor Claw |
| PLATAFORMAS |
| PC – SWITCH 2 |
| VESIÓN ANALIZADA |
| PC |
| VALORACIÓN |
| 8 |

¿De que va todo esto?
Como ya sabéis, estamos ante un shooter espacial sobre raíles, de esos en los que la nave avanza automáticamente mientras nosotros nos enfocamos en esquivar, disparar y sobrevivir. Aquí tomamos el papel de Robin, una piloto novata cuyo escuadrón es aniquilado en la misión inicial. Tras el desastre, es reasignada al FUR Squadron para entrenar en entornos de realidad virtual y prepararse para la guerra real contra los merodeadores del sistema Bist.

La campaña se divide en ocho fases que alternan misiones de entrenamiento, donde ganamos experiencia para mejorar la nave, y misiones de historia, que son mucho más tensas, y exigentes, ya que si caemos no hay recompensa. Todo ello bajo un concepto de aleatoriedad, donde cada partida reorganiza patrones y enemigos, dando con ello un toque roguelite que evita que memoricemos el recorrido al milímetro.

Los detalles más y menos interesantes
FUR Squadron Phoenix ha sido un juego que he seguido de cerca en su desarrollo, y me ha encantado como ha evolucionado. Y es que mientras que el original era un homenaje claro a Star Fox, aquí se siente una identidad propia. Y es que se implementado un sistema de progresión que está muy bien logrado, donde se mezclan las misiones de entrenamiento y esa ganancia de experiencia que nos motiva a seguir adelante. Esto convierte la repetición en una oportunidad de aprendizaje en lugar de un castigo. Eso sí, como ya os comentaba, en las misiones principales, no hay red de seguridad, y nos la jugamos, eso sí, para aportar diferencias esta refuerza la narrativa y aumenta la tensión, cosa que me ha encantado como se ha gestionado, dando mucha coherencia a las mecánicas y la historia.

El diseño de niveles claramente va de menos a más. Las primeras fases son más abiertas, enfocadas en oleadas de enemigos. Pero más adelante, aparecen túneles serpenteantes, obstáculos cerrados y momentos de auténtico espectáculo donde encadenas disparos cargados y habilidades especiales, como si estuvieras creando una sinfonía de láseres. Y es que es una gozada cuando todo fluye, creándose una sinergia de esquivas perfectas, combos, y jefes gigantes explotando en pantalla. Cosa que nos deja claro porque el género nos cautivó en los noventa.

Eso sí, existen algunos problemas. Por un lado, la aleatoriedad ayuda, pero no es lo suficientemente agresiva, por lo que después de varias partidas, comienzas a reconocer patrones. Por otro lado, también hay cierta rigidez en el control fino de la nave; no es un gran problema, pero en un juego donde cada milímetro cuenta, se nota. Por ultimo, aunque la duración es mucho mayor que la del original, hay pequeños tramos donde la repetición, y con ello una duración algo artificial, se hace evidente.

Respecto al aspecto técnico, es muy particular en cuanto a esa mezcla poligonal con diseños comic, donde tengo que destacar el genial y sólido rendimiento, que le da una fluidez entre luces, explosiones y objetos en pantalla, que es una delicia. Todo ello muy bien apoyado por variados efectos sonoros, y una ambientación muy lograda.

Conclusiones
En conclusión, FUR Squadron Phoenix es el tipo de juego homenaje que todos queremos ver, y más, viniendo de una secuela que ya era muy interesante. Así que hay que disfrutar de esta experiencia espacial, ya que aquí todo es; más grande, más ágil y más pulido. Y todo ello rodeado de un de encanto y una sabia comprensión real del género.
Así que si extrañas la adrenalina de los shooters sobre raíles clásicos o sientes un pequeño vacío con forma de Star Fox en tu corazón, aquí tienes una alternativa muy digna. Y lo mejor es que deja la sensación de que Raptor Claw aún puede apuntar más alto en el futuro.





