La buena de gente de Wishfully, parece tener un talento especial para crear mundos íntimos que se sienten inmensos, y que saben como llegarnos al corazón como ya lo hicieron la primera entrega del maravilloso universo de Planet of Lana.

Con Planet of Lana II: Children of the Leaf, el equipo retoma con esa mezcla de plataformas, rompecabezas y una sensibilidad casi poética que convirtió al original en una grata sorpresa dentro del panorama indie. Y que esta vez, llega bajo un lienzo más ambicioso, más complejo, y también más melancólico, como os voy a contar en las siguientes líneas.

La historia se desarrolla años después del primer viaje de Lana y su inseparable compañera Mui. Y es que ahora el planeta Novo ha cambiado. Viendo como las máquinas que antes nos invadían ahora son parte de la vida cotidiana. Y es que algunas tribus han aprendido a convivir con la tecnología; otras la utilizan con intenciones mucho menos nobles.

Análisis de Planet of Lana 2

En este momento, todo se complica cuando un misterioso suceso deja a un familiar de Lana al borde de la muerte. Cosa que nos lleva, impulsada por el amor y la responsabilidad, a embarcarnos en un nuevo viaje para encontrar una cura y descubrir qué fuerzas están alterando el equilibrio del planeta.

Por la parte jugable, deciros que estamos ante una aventura cinemática de plataformas y rompecabezas, centrada en la exploración, el sigilo y la cooperación entre Lana y Mui. Y es que aquí no hay diálogos tradicionales; la historia se narra a través del entorno, la música y las acciones.

Análisis de Planet of Lana 2

Quiero empezar en primer lugar resaltando es su apartado artístico. Y es que el mundo pintado a mano vuelve a ser el protagonista. Llevándonos entre cumbres heladas, selvas densas y ruinas mecánicas que se suceden con una coherencia visual bellísima y admirable. Quedando bastante claro la influencia del cine de animación japonés pero sin ser forzada. Plasmando en pantalla y en nuestros oídos un cúmulo de paisajes y sonidos que tienen su propia personalidad.

Análisis de Planet of Lana 2

El vínculo entre Lana y Mui sigue siendo el corazón de la experiencia. Y es que controlar a ambos no es solo un recurso jugable; es ante todo la base emocional del viaje. Dar órdenes a Mui, coordinar movimientos y depender el uno del otro convierte cada obstáculo en un pequeño acto de confianza, y cuando algo sale mal, no sientes que has fallado tú solo sientes que has puesto en peligro a tu compañera.

En cuanto a la jugabilidad, hay evolución. Y es que Lana es más ágil, ya que ahora puede deslizarse, saltar por paredes y moverse con mayor fluidez. Por otro lado, los puzles ganan variedad gracias a nuevas mecánicas, como la posibilidad de controlar criaturas o manipular ciertos dispositivos. Tengo que destacar algunos momentos que brillan especialmente, como cuando debemos combinar sigilo y sincronización para superar patrullas sin ser visto. Y aunque no son rompecabezas imposibles, son bastante inteligentes y bien integrados con el entorno.

Análisis de Planet of Lana 2

Me han gustado mucho las secuencias más cinematográficas, las cuales aportan tensión. Y es que esa mezcla de persecuciones, derrumbes y huidas contrarreloj elevan el ritmo y rompen su calma contemplativa.

Sin embargo, no todo alcanza la misma altura. Aunque la narrativa es emotiva, en algunos tramos se percibe cierta repetición en su mensaje sobre el progreso y sus consecuencias. La metáfora es clara, quizá demasiado, y no siempre deja espacio a la ambigüedad.

Análisis de Planet of Lana 2

Además, a pesar de la ampliación de mecánicas, la estructura sigue siendo bastante lineal. Hay poco margen para la exploración libre, y se puede echar de menos una toma de decisiones que realmente altere el rumbo de la historia.

Por último, deciros que la duración del juego oscila entre seis y ocho horas, y la verdad que puede dejarte con ganas de más. No es un defecto en sí mismo, pero cuando el mundo que te rodea es tan maravilloso, es natural querer quedarte un poco más.

En conclusión, Planet of Lana II: Children of the Leaf es una secuela que realmente comprende lo que hizo especial al original, y decide construir sobre esa base sin dejar a un lado su carisma y magia. Sabiendo de nuevo integrar a la perfeccionar su fórmula de; cooperación, emoción y un mundo que se narra a través del silencio.

Personalmente, he disfrutado mucho de su ritmo pausado. Y es que es uno de esos juegos que te invitan a respirar, a contemplar el horizonte y a dejarte llevar por la música mientras el mundo se despliega ante ti. Es cierto que no es una experiencia para quienes buscan acción constante o desafíos extremos, pero hay que valorar en ella los pequeños gestos, los detalles sutiles y una historia aun más potente.

Sin lugar a duda una aventuras que combina belleza y peligro con una sensibilidad casi artesanal, ante un viaje que vale mucho la pena, y que no para de susurrarnos al oído todo lo que nos puede llegar a dar.

Código digital proporcionado por Plan of Attack

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