El ingenioso estudio Team Stargazers ha tenido una de esas maravillosas ideas que, a primera vista, parecen sencillas… hasta que empiezas a jugar. Y es que con este Aureole: Wings of Hope, no corremos, ni saltamos como harías en cualquier plataformas de toda la vida, aquí nos lazamos. Así, sin más, y bajo este matiz tan aparentemente pequeño, se transforma por completo una experiencia plataformera divina que no quiero que dejéis pasar.

Para ello nos ponen en la piel de Ramila, una ángel que tiene que abrirse camino de vuelta al cielo después de que una invasión demoníaca liderada por Lazel lo ponga todo patas arriba. Todo ello junto a su compañero Ryleth, el cual acaba atrapado dentro de una aureola, y ese aro es, precisamente, lo que vamos a manejar durante toda la aventura.

Análisis de Aureole: Wings of Hope

Un curioso juego de plataformas 2D con una buena dosis de físicas, donde nos tenemos que olvidar de avanzar a pasitos. Aquí lanzamos la aureola, vamos ajustando su trayectoria en el aire, y aprovechamos los impulsos para encadenar movimientos, esquivar lo que se nos ponga por delante, y llegar a la meta lo antes posible. Todo gira en torno a la velocidad y a tener buena puntería. Suena fácil, claro que sí. Pero no lo es.

Análisis de Aureole: Wings of Hope

La mecánica principal es, sin duda, el corazón del juego, y vaya si funciona bien. Y es que lanzar la aureola, corregir el ángulo mientras vuela y mantener el impulso tiene algo de intuitivo que cuesta explicar pero se siente enseguida. Cuando empezamos a encadenar movimientos casi sin darnos cuenta, el juego te mete en ese estado de concentración total con una buena dosis de flow, que aporta esa sensación de estar deslizándonos por una montaña rusa que has diseñado tú mismo sobre la marcha, de verdad que es muy satisfactorio.

Análisis de Aureole: Wings of Hope

Uno de los grandes puntos es su diseño de niveles , el cual sabe acompañar bien esa idea. Cada fase te va poniendo nuevos obstáculos en el camino; paredes, trampas, raíles improvisados; que nos obligan a afinar más el control de las físicas sin que se sienta forzado. Todo ello unido a un sistema de medallas; bronce, plata y oro; que hace exactamente lo que tiene que hacer, picarnos para obligarnos a volver a intentarlo y rascarle unos segundos más a tu mejor marca.

Análisis de Aureole: Wings of Hope


Desde el punto de vista visual, el juego entra bien por los ojos. Donde la mezcla de colores vivos, escenarios variados, y una estética simpática que casa con el tono desenfadado de la historia, fluye de una forma genial. Todo ello unido a una música que también cumple, especialmente porque tiene energía de sobra, y que sabe acompañar muy bien el ritmo frenético de las partidas.

Ahora bien, no todo son buenas noticias. El problema llega con la dificultad. Y es que conforme avanzamos, ciertos niveles nos a exigir una precisión casi quirúrgica, y unos límites de tiempo que pueden acabar con nuestra paciencia si lo que buscas es simplemente pasarlo bien. Es cierto que el reto no es injusto, pero sí puede cortar mucho el rollo cuando estás en racha y te mata un error tonto por décima vez.

Análisis de Aureole: Wings of Hope

También hay cosillas menores que merecerían un pulido a nivel de control. Y por otro lado, algunas escenas narrativas se estiran más de la cuenta, y el apartado visual, aunque resulta agradable, no termina de dejar huella si lo comparas con otros plataformas del género.

Análisis de Aureole: Wings of Hope

Por cierto, recordad que los amigos de Tesura Games han puesto a la venta una edición física para todos aquellos amantes del coleccionismo.

Análisis de Aureole: Wings of Hope

En definitiva, Aureole: Wings of Hope es de esos juegos que te recuerdan por qué una buena idea, bien ejecutada, puede ser suficiente. Dando una vuelta lo bastante fresca como para que se sienta diferente a lo que ya conoces. Es rápido, es ágil y, cuando le pillas el punto a su sistema, es realmente divertido.

Eso sí, el juego puede ponerse exigente, y no todo el mundo va a tener la paciencia para aguantar sus momentos más duros. Pero si disfrutáis de los retos de precisión, y os llaman los juegos que apuestan por algo propio y particular, aquí vas a encontrar algo que merece la pena. Y es que al final, Aureole no va de correr hacia la meta, va de aprender a volar como un angel.

Código digital proporcionado por Jesús Fabres PR

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