Lo heroico es darle otra oportunidad
No he podido resistirme estos días en disfrutar, y sufrir, de Valor of Man. Una experiencia que una vez dentro lo primero que noté fue la ambición y las ganas de hacerlo bien por parte de la gente de Legacy Forge. Y es que han tenido clara la idea de que no están aquí para hacer un roguelite táctico más, sino para construir algo que te obligue a pensar de verdad.
Y es que han conseguido una experiencia que desde el primer contacto, queda claro que avanzar no es suficiente, sino que aquí hay que entender, planificar y adaptarse. Y es que uno se pone ante una primera partida, donde todo parece abrumador y no sabe muy bien por dónde tirar, que te deja una sensación curiosa, pero es darle tiempo, y empezar a notar como este esconde mucho más de lo que te está mostrando… hasta que el tiempo nos da la razón.
| FECHA LANZAMIENTO |
| 19 MARZO 2026 |
| DESARROLLADORA |
| Legacy Forge |
| DISTRIBUIDORA |
| Numskull Games |
| PLATAFORMAS |
| PC |
| VESIÓN ANALIZADA |
| PC |
| VALORACIÓN |
| 8 |

¿De que va todo esto?
Entrando en las bases del juego, deciros que llevamos a un grupo de cuatro héroes a través de un mundo oscuro donde cada decisión tiene consecuencias. Aquí nos toca explorar rutas generadas de forma procedural, elegir entre arriesgarnos por una recompensa mayor o ir a lo seguro, y como no, prepararnos para combates por turnos donde ninguna acción es gratuita.

Una experiencia donde combinaremos habilidades, objetos y artefactos buscando sinergias que nos ayuden a sobrevivir a enemigos cada vez más exigentes. Y cuando caemos, que vamos a caer, aprenderemos y volveremos a intentarlo, sin duda eso también forma parte del juego.

Los detalles más y menos interesantes
Entrando en esos puntos especiales de Valor of Man. Tengo que empezar hablando de lo adictivo que es el juego. Y es que Valor of Man engancha de verdad cuando empiezas a entender; cómo encajan las piezas, a experimentar con habilidades, a descubrir combinaciones que funcionan, y ante todo, al ver con mucha satisfacción cómo nuestra estrategia cobra sentido. Momentos en el que entiendes que aquí no todo se trata de atacar y esperar, sino que se trata de pensar qué usar, cuándo usarlo y con quién.

Y es que el sistema de combate merece mención aparte. Las reacciones, las interrupciones y los efectos dinámicos te mantienen alerta en todo momento. Los turnos no se sienten estáticos en ningún momento, y anticiparte a un enemigo o encadenar habilidades en el momento justo tiene una recompensa muy satisfactoria que hacen que cada enfrentamiento se siente realmente vivo.
Sin lugar a duda es una experiencia muy rejugable. La cantidad de habilidades, objetos y clases disponibles hace que cada partida pueda sentirse diferente, y probar nuevas composiciones de equipos o explorar rutas distintas te invita constantemente a volver a la mesa.

Ahora, lo que no me ha convencido tanto. Y es que puntos como que el adaptarse al juego cuestan bastante, y hay que dejarlo bastante claro. La curva de aprendizaje es exigente, y durante las primeras horas es fácil sentirse perdido y cometer errores que se pagan demasiado caro. Así que tened mucha paciencia, que luego merece la pena.
También he notado ciertos problemas de equilibrio, ya que algunas combinaciones destacan claramente por encima de las demás, y eso puede empujarte a repetir siempre las mismas estrategias en lugar de experimentar libremente. Es cierto que no arruina la experiencia, pero sí le recorta parte de su potencial, cosa que espero que con un parche se arregle.

Valor of Man presenta un apartado gráfico estilizado y funcional, centrado en la claridad más que en el impacto visual. En este destacan las animaciones y efectos, aunque algo simples incluso para ser una producción indie. Por lo que respecta al sonido, cumple bien con efectos en combate y una banda sonora que no sobresale pero acompaña.





Conclusiones
En conclusión, deciros que Valor of Man no es un juego que busque caerle bien a todo el mundo, y es que nos pide tiempo, paciencia y ganas aprender de nuestros errores. Pero si decides comprometerte con él, lo que encuentras al otro lado es una experiencia táctica sólida, profunda y con una rejugabilidad que cuesta abandonar.
Es una de esas experiencias que amarán aquellos quienes ven el error como parte natural del proceso de aprendizaje. Así que si consigues entenderlo, este viaje tiene todas las papeletas para convertirse en uno de esos retos que no quieres dejar a medias en mitad de una oscura mazmorra.





