Blink Industries no es de esos estudios de renombre, pero sí un estudio que ha sabido moverse con agilidad y soltura entre pequeños proyectos de todo tipo donde el arte manda por encima de todo. Por ello me he querido acercar a este Nippets, y ver cómo el salto a esa apuesta creativa de objetos ocultos denota esa extensión natural de su sensibilidad creativa.

Y es que Nippets transmite esa sensación desde el inicio que no solo se trata de buscar cosas escondidas, se trata de sentirnos como alguien curioso que le gusta husmear en un mundo diminuto lleno de secretos que no nos va a dejar de sorprender.

Como ya os habéis imaginado viendo las imágenes, nos encontramos ante un juego de búsqueda objetos ocultos dibujado a mano, donde recorreremos una serie mapas llenos de pequeños detalles, y bien organizados por estaciones del año.

Análisis de Nippets

En ellos exploramos zonas interactivas mientras buscamos objetos, resolvemos pequeños puzles, y descubrimos las historias fragmentadas de sus habitantes. Y es que aquí podremos interactuar con el entorno; sacudir árboles, abrir ventanas, o mover objetos; cosa que nos va ayudar a avanzar, y terminar por completar una serie de objetivos, tanto principales como secretos, que se esconden entre los detalles de un mundo que invita a tocarlo todo.

Análisis de Nippets

Sin lugar a duda, lo que más nos enamora de Nippets es precisamente su forma de invitarnos a tocar todo lo que vemos. No nos limitamos a señalar objetos con el cursor, aquí manipulamos el escenario como si fuera una casa de muñecas. Y es que desde sacudir un árbol para hacer caer algo, pasando por deslizar una cortina para revelar un secreto, o abrir un cajón que nadie nos ha pedido que abramos… conlleva como cada pequeño gesto de interacción transforma la experiencia en algo más táctil, casi físico, y marca la gran diferencia frente a otros juegos del género.

Análisis de Nippets

Por otro lado, la dirección artística acompaña ese tacto con una personalidad difícil de ignorar que tiene el juego. Cosas como los escenarios, respiran con calma y minimalismo cada situación. Con detalles que nos llevan a ver como cada estación cambia el tono, el ritmo y hasta la manera en la que percibimos los objetivos. Cosa que nos lleva a momentos curiosos como buscar bolas de nieve en invierno o gatos escondidos entre la vegetación de primavera, y que nos acercan y motivan a perdernos entre preciosas entornos y curiosos personajes que parecen arrancados de un cuento ilustrado de los de antes.

Análisis de Nippets

Me ha parecido realmente interesante lo que es su narrativa fragmentada. Y es que Nippets no nos cuenta una historia directa, ni nos sienta frente a un muro de texto. Sencillamente nos deja reconstruirla a través de pequeñas acciones como; ayudar a montar una casita de pájaros paso a paso, descubrir por qué un personaje necesita ciertos objetos, intuir relaciones entre habitantes sin que nadie nos las explique. Son detalles mínimos que consiguen dar vida al mundo con una elegancia sorprendente.

Y luego está la música. Un acompañamiento relajante que, lejos de cansarnos, nos mantiene en una especie de trance mientras exploramos. Y es que nos acerca a una de esas bandas sonoras que no buscan protagonismo pero que, cuando no están, se notan.

Análisis de Nippets

Sin embargo, no todo funciona igual de bien. El problema más persistente es la falta de claridad. En más de una ocasión nos encontramos dando vueltas sin saber exactamente qué hacer, porque las pistas resultan demasiado vagas. Y es que momentos donde solo nos queda el último objeto de una lista puede convertirse en un ejercicio de paciencia más que de ingenio, y cuando eso ocurre, el ritmo se resiente de manera notable. Por ello he echado de menos un sistema de ayudas más generoso, o una mejor diferenciación o explicación ante cada objetivo.

Análisis de Nippets

En cuanto al contenido, aunque los mapas esconden más de lo que parece a primera vista, la cantidad total se siente algo limitada. Terminarlo deja esa sensación agridulce de querer un poco más, especialmente cuando ya hemos conectado de lleno con su propuesta.

Terminando con este análisis de Nippets. Tengo que deciros que la experiencia me ha encantado, y es que esta es como cerrar un pequeño libro de esos de donde está Wally, donde cada rincón nos a aportado algo y nos ha sacado una sonrisa. No busca nada revolucionario dentro del género, ni impresionar con artificios; sencillamente busca reinterpretar esa experiencia que de forma tranquila nos puede aportar un clásico juego de búsqueda de objetos.

Sin duda es una de esas experiencias que recomiendo especialmente a quienes disfrutan explorando sin prisas, observando detalles y dejándose llevar por la curiosidad. Así que si buscáis una experiencia relajada, con encanto y ese punto de descubrimiento constante, aquí hay algo que, sin hacer mucho ruido, sabe atraparnos mucho más de lo que nos esperábamos.

Código digital proporcionado por Press Engine

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

Facebooktwitter