La gente GROLAF Studio se ha buscado la relevancia de una forma un tanto especial, y es que se adentra en terreno interesante con Codex Mortis, un bullet hell de supervivencia que se presenta como 100% creado por IA, una etiqueta que ha captado mi atención de inmediato.
Pero más allá del reclamo, lo que importa es la experiencia real de juego. Y es que esta tiene una respuesta clara y concisa; un caos controlado, proyectiles por todos lados, y una progresión que nos engancha, cual droga, partida tras partida.
| FECHA LANZAMIENTO ACCESO ANTICIPADO |
| 2026 |
| DESARROLLADORA |
| GROLAF |
| DISTRIBUIDORA |
| CRUNCHFEST |
| PLATAFORMAS |
| PC |
| VESIÓN ANALIZADA |
| PC |

¿De que va todo esto?
Nos ponemos en la piel de un nigromante que emplea magia oscura para sobrevivir a oleadas interminables de enemigos. El esquema es el de Vampire Survivors, es decir, nosotros nos movemos, y los ataques se ejecutan automáticamente en función de las habilidades que hayamos elegido.

Por ello, y como viene siendo habitual, el núcleo del juego reside en combinar cinco escuelas de magia con diferentes cualidades, que nos levan a conocer a los conceptos de; invocaciones, maldiciones, magia de sangre y más, y todo ello para construir sinergias realmente devastadoras. Y es que aquí podemos levantar ejércitos de esqueletos, hacer estallar cadáveres, o incluso sacrificar nuestra vida propia para limpiar la pantalla de un solo golpe. Todo ello en partidas ágiles, disponibles tanto en solitario como en cooperativo local.

Los detalles más y menos interesantes
Sin duda, lo que mejor funciona de Codex Mortis, es el sistema de builds. En el que mezcla habilidades, y nos permite descubrir cómo interactúan entre sí, resultado realmente adictivo. Ye s que combinar invocaciones con maldiciones para inmovilizar enemigos mientras nuestros esbirros los despedazan, por ejemplo, ofrece una satisfacción difícil de ignorar. Siempre tenemos la sensación de estar a un par de decisiones de desbloquear algo extraordinario.

En el ritmo de progresión también acierta. Empezamos frágiles y superados en número, y en cuestión de minutos nos convertimos en una máquina de destrucción. Esa escalada casi exponencial de poder es uno de los placeres más inmediatos del juego.
Técnicamente, cumple con solvencia. No es un portento visual, pero cuando la pantalla se satura de enemigos y efectos, el rendimiento se mantiene estable, algo esencial en un género tan particular en cantidad de objetos en pantalla cómo este. Todo ello acompañado de cantidad de efectos de sonido y una música metalera muy bien lograda. Eso sí, un poco falto de alma y amor, ya que no puedo decir que sea bonito.

Eso sí, hay cosas a mejorar. Por un lado, deciros que la repetición aparece antes de lo que me gustaría. Y es que pese a la variedad de habilidades disponibles, las partidas tienden a parecerse entre sí pasadas unas pocas horas.
El equilibrio de dificultad tampoco termina de convencerme. En cierto punto de poder, el desafío simplemente desaparece: pasar de sobrevivir con dificultad a arrasar sin resistencia rompe la tensión que debería sostener nuestra experiencia.

Conclusiones
En conclusión, deciros que Codex Mortis no reinventa el género, pero lo entiende bien. Y es que es ese tipo de juego que empezamos con la intención de echar una partida rápida y del que nos desprendemos sin haber notado el tiempo transcurrido.
Así que disfrutáis de los bullet hell de supervivencia y de experimentar con diferentes configuraciones, aquí encontraremos más que suficiente para entretenernos. Eso sí, no esperéis profundidad narrativa ni una evolución sostenida, ya que su valor reside casi por completo en el bucle de juego.
Sin duda, un autentico caos muy divertido, directo y bastante adictivo… que, no obstante, lucha por mantener la chispa encendida a largo plazo. Y que veremos a ver hasta donde llega cuando salga de acceso anticipado, y con ello demostrar que la IA puede dar, o quitar, mucho a este mundillo.





