A finales de los 90 apareció Carmageddon, el título de conducción que no dejó indiferente a nadie por su elemento más peculiar: la necesidad de atropellar a todo ser viviente que se interpusiera (o no) en nuestro camino. Casi 20 años después, Stainless Games vuelve, tras varios intentos, a intentar revivir una marca cuyo elemento diferenciar y polémico ya no sorprende, puesto que la sangre, la violencia y la polémica que estos dos elementos puedan suscitar ya se encuentran institucionalizados en la industria de los videojuegos.

Aun así, Stainless Games lo vuelve ala carga, y tirando de nostalgia lanza para Playstation 4 y Xbox One, Carmageddon: Max Damage, buscando saciar el ansia de quienes añoran la conducción frenética y violenta que antaño asombró.

ANÁLISIS

 carmageddon-max-damage cab

.

VERSIÓN DISPONIBLE

PS4 – XBOX ONE

VERSIÓN ANALIZADA

PS4

DESARROLLADOR

STAINLESS GAMES

DISTRIBUIDOR

BADLAND GAMES

.

.

.

VALORACIÓN

4’5

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

El título viene bastante completo en cuanto a contenido, más que suficiente para saciar a todo aquel que se preste a jugarlo, tanto para el conocer de la saga como para el novato. Presenta tres modos de juego: por un lado, el modo carrera, el cual incluye 16 misiones, con entre 3 y 5 carreras cada una. Las mismas deberemos de ir superándolas de la manera que nos lo pidan; ganando la carrera, pasando por un determinado número de puntos de control, acabando con los demás coches que compiten, o arrasando con un número de personas. Un modo libre en el que poder configurar las partidas a nuestro gusto con 6 modos de juego y hasta 45 mapas. Y por último, un modo multijugador, el cual se antoja como el más divertido de todos, puesto que la pésima IA será siempre superada hasta por el humano más inepto capaz de sujetar un mando.

Unido a este buen número de horas jugables de los distintos modos de juego, tenemos nuestro garaje. Contamos con hasta 27 coches, que deberemos ir adquiriendo en el modo carrera. Además, estos pueden ser personalizados, modificando piezas para mejorar el blindaje, la potencia y el arsenal ofensivo. También podremos cambiarles el color y ponerles llantas nuevas.

analisis Carmageddon Max Damage img 002

Todo esto contenido se ve ensombrecido por la pésima jugabilidad. Se puede ganar una carrera de tres formas distintas (excepto en los casos en los que te obligan a hacerlo de una determinada manera). Llegando el primero a la línea de meta o pasando el primero por los puntos de control. Esto se vuelve una misión imposible por la mediocridad del manejo del vehículo, dando lugar a que optemos por las demás formas disponibles para ganar la carrera. La segunda opción es aniquilar a los demás corredores golpeando sus coches hasta que revienten. Esta sería más interesante si los enemigos pudieran hacer lo mismo contigo, pero hay dos cosas que se lo impiden: una es la IA que poseen, que brilla por su ausencia, y la otra es la posibilidad de reparar nuestro vehículo automática e instantáneamente con solo pulsar un botón, lo que nos convierte en corredores con una ventaja muy superior a la del resto. Por último, podemos coronarnos campeones aplastando a un determinado número de viandantes. Estos tienen un pésimo aprecio a su vida, pues no hacen el mínimo intento de apartarse.

Lo único salvable de su jugabilidad son los power-ups que podemos ir encontrando por los escenarios, que nos otorgaran mejoras de todo tipo, algunas útiles y otras simplemente locas y divertidas: electrocuciones, aspiración de personas, propulsión, minas anti-personas, etc

analisis Carmageddon Max Damage img 001

En cuanto a su apartado gráfico la cosa no mejora, pues si lo que querían era hacernos retroceder en el tiempo y recordar el derroche técnico de generaciones anteriores, enhorabuena, lo habéis conseguido. Salvando el modelado de los coches, dignos de una mente perversa cargada de ideas maléficas, y el diseño de los distintos mapas, lo demás es  trabajo insuficiente. Carga de texturas tardía, físicas deplorables, elementos como el fuego o la iluminación bastante primitivos. Una serie de componentes que aunque no son estrictamente necesarios para lo que el juego plantea, quedan más al descubierto cuando lo principal también falla.

En cuanto al apartado sonoro, más allá de una bso compuesta por música heavy y electrónica que ayuda a cargar con la culpabilidad de convertirnos en una cosechadora de almas, no tiene nada de especial, pudiendo haberse esmerado un poco más en el rugido de los motores o en los gritos desgarrados de la muchedumbre aplastada. Eso sí, vienen con textos totalmente traducidos y voces subtituladas al español.

analisis Carmageddon Max Damage img 003

NUESTRA OPINIÓN FINAL

Resumiendo. El resultado final es decepcionante, puesto que a pesar la buena cantidad de contenido que posee el título, tiene fallos clamorosos que arruinan la experiencia jugable. El manejo de los vehículos, la IA de los enemigos, los increíbles tiempos de carga dignos de Skyrim o el pobre apartado técnico, son algunos de los elementos que faltan y que hacen dar la sensación del intento de Stainless Games de vivir de la renta, del recuerdo de los nostálgicos.
Facebooktwitter

Deja un comentario