Así de pronto, y sabiendo poco o nada de él, ha llegado estos días una de las experiencias más amorfas, confusas y alocadas de estos meses. Y no lo digo porque el juego sea malo, si no por su bastante asqueroso protagonista y el mundo que lo rodea. Entiendo que he dicho asqueroso… pero de verdad que no es despectivo… es que será ver este juego en movimiento y disfrutar sencillamente de una imagen, para entender sobradamente que me refiero con este tan particular inicio de análisis.

Y es que Struggling llega automáticamente a la misma vez de su anuncio en la Gamescom, para ponernos en la piel del ser que veréis en las imágenes y que ciertamente me va a costar trabajo describir.

Fecha de lanzamiento: 27 AGOSTO 2020
Desarrolladora: Chasing Rats Games
Distribuidora: Frontier Developments
Plataformas: PC – SWITCH
Versión Analizada: PC
Idiomas Voces/Texto: INGLÉS/ESPAÑOL
Número de jugadores: 1 – 2

NOTA: 7

Más allá de toda esta deforme presentación, me he encontrado por sorpresa con un juego de plataforma, físicas alocadas, movilidad particular y, ante todo, muchos puzles de entorno. Pero con una particularidad bastante confusa, y a la vez que divertida. Y es que el protagonista de nuestro juego es una cosa con un par de cabezas y brazos que se mueve de la mejor manera que esto le permite. Y es en esto justamente donde se basa todo, en la movilidad y las posibilidades que este amorfo cuerpo, por llamarlo algo, nos da.

Y es que nuestro buen amigo, posee la habilidad de agarrar cosas, engancharse a los sitios, rodar y, ante todo, y como gran apuesta en lo que a control se refiere, un manejo individualizado de cada uno de sus brazos. Siendo casi de vital importancia jugar con mando, ya que cada uno de los stick maneja a un brazo, y cada uno de los gatillos nos permite agarrarnos con uno o con otro. La verdad que una locura, que pasada un buen rato se termina por medio pillar, pero que no para de sorprendernos y ponernos en situaciones absurdas por lo peculiar de este control, el personaje, y el mundo donde nos quiere meter. Lo he disfrutado, pero con mucha paciencia y sabiendo a lo que me enfrentaba, ya que no es el primer juego de este tipo al que juego, y seguramente hayáis jugado.

El diseño de los escenarios me ha parecido correcto, y consigue hacerte pensar en todo momento como superar cada zona o puzle con las posibilidades motoras que tenemos. No siendo especialmente un juego complejo, aunque si es cierto que en muchos momentos completaremos zonas casi sin saber cómo lo hemos hecho.

Por cierto, los peligros son constantes. Y es que en este juego todo es un sinsentido de absurdeces que tienen como objetivo hacernos difícil la más que fastidiosa vida de un ser deforme. Y es que toda clase de animales, bichos, y trampas se cruzarán en nuestro camino, con el único fin de destrozarnos.

En general el juego tiene cierta complejidad, e incluso momentos que nos van a cabrear. Así que mucha paciencia a la hora de superar cada zona. Y más cuando algunas veces el juego reacciona como le da la gana, y algunas situaciones que nos pone, variadas, por cierto, son una experiencia que pasan de la frustración a la más pura alegría sin saber como hemos llegado a ella.

Por cierto, antes de pasar a la parte técnica, no puedo dejar de hablaros del modo cooperativo. Y es que es la apuesta más loca que he visto en tiempo. Y es que si, he dicho cooperativo. ¿Y eso como es? Pues sencillo… cada jugador maneja un brazo. Una demencial idea, que hace del juego un reto de explotar la cabeza, que hará perder amistades, y que nos va a permitir reírnos mucho con quien juguemos.

Técnicamente me parece un juego correcto. Y es que su apartado visual es sencillo, con unos diseños con estética cartoon bastante simple. Con unas animaciones correctas, con un sistema de físicas que podría ser mejor ya que contiene algunos errores, y en general un trato del color bastante llamativo que resalta lo absurdo de cada escena.

La parte sonora, tampoco aporta demasiado, pero acompaña bien en todo momento a nuestro amiguete, implementando bastante bien los diferentes sonidos, bastante desagradables como todo el juego, y su cómica banda sonora.

El estudio Chasing Rats Games, nos ha presentado un divertido proyecto, de esos que disfruta mucho si lo que uno quiere es tener locas situaciones, disfrutables y confusas físicas y, ante todo, una experiencia que me ha hecho pasar un muy buen rato y reírme mucho, solo y en compañía.

Muchas veces se necesitan juego así. Juegos que, aunque no aporten algo especialmente novedoso, e incluso que viva casi de sus propios errores, pero que traiga buen rollismo, disfrute, y como en esta ocasión, un asco bastante considerable, pero siempre desde el lado “agradable” de la palabra.

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