Hablar de Housemarque es hacerlo de un estudio que ha sabido evolucionar desde la pureza arcade de títulos como Resogun hasta la intensidad moderna de Returnal, una de las experiencias más contundentes y espectaculares de la generación actual. Todos ellos siempre girando en torno al ritmo, al desafío y a esa sensación de estar al borde del colapso… y superarlo.

Ahora llega con Saros. Y como es de esperar no solo continúan ese concepto, sino que intentan darle un nuevo y especial sentido a la experiencia que nos lleva a Carcosa para plantarnos ante una tormenta de luz, proyectiles y desesperación, donde sobrevivir se convierte en una necesidad.

Viniendo del estudio que viene, y como era de esperar, Saros propone un juego de acción en tercera persona con estructura roguelite, ambientado en un planeta alienígena cambiante. En este nos ponemos en la piel de Arjun Devraj, un agente enviado a investigar una colonia desaparecida.

Análisis de Saros

Bajo esa mecánica avanzamos por escenarios que se reconfiguran en cada intento. Dónde la mecánica central gira en torno a combatir, esquivar y adaptarnos constantemente a armas y habilidades aleatorias. Planteando como cada incursión nos lleva a explorar, enfrentarnos a enemigos y regresar más fuertes tras caer.

Análisis de Saros

Sin lugar a duda lo mejor de Saros está en su combate. Y es que enfrentarnos a oleadas de enemigos mientras una lluvia de proyectiles cubre la pantalla es una pura delicia que da hasta vértigo, que fluye de una forma deliciosa. Por lo que aprender patrones, saber anticiparnos a los ataques, e incluso sincronizarnos con el ritmo del juego supone alcanzar un estado casi hipnótico donde todo fluye. Aquí tengo que destacar la incorporación de un escudo, capaz de absorber energía y devolverla en forma de ataque, el cual añade una capa estratégica muy interesante, a la que no solo nos vale para sobrevivir, sino que la convertiremos en una defensa ofensiva que lo cambia todo.

Análisis de Saros

A esto se le suma un sistema de progresión más amable, ágil y completo que en Returnal. Por lo que morir no implica empezar desde cero, sino regresar con mejoras permanentes que suaviza y da ritmo a la experiencia sin eliminar el reto. Una sensación de avance constante que engancha y nos empuja a intentar una partida más incluso cuando el cansancio aprieta o los nervios se han descontrolado.

Análisis de Saros

A nivel audiovisual, el juego impresiona bastante. Y es que el atravesar paisajes oscuros solo iluminados por neones entre explosiones resulta tan caótico como espectacular. Y lo mejor es que todo se mueve con una fluidez impecable, algo crucial en un título donde cada milisegundo cuenta. Todo ello acompañado de un apartado sonoro muy potente y una ambientación que sabe dar vida y tensión a cada segundo que pasamos dentro del juego.

Análisis de Saros

Desde el punto de vista narrativo, aunque tiene cierta ambición, está se diluye rápido. Y es que Intentar seguir múltiples hilos argumentales mientras esquivamos miles de proyectiles termina por restarle impacto, llevándola a un plano más contextual y secundario del que me hubiese gustado. Y aunque Arjun tiene potencial, se siente distante, y cuesta conectar y empatizar con su historia en medio del caos.

Análisis de Saros

Por último, también hay pequeñas fricciones jugables como el que haya algunas armas que se sienten menos útiles, que ciertos enemigos repuntan la dificultad de forma algo desmedida, o una distribución de mejoras que puede volverse irregular en tramos concretos. Detalles que no rompen la experiencia, pero sí la empañan en momentos en los que no deberían. Eso sí, todas tienen arreglo.

Análisis de Saros

En definitiva, deciros que Saros es un juego que entiende perfectamente lo que quiere ser. Es una experiencia que funciona, que es eléctrica, y que nos mete de lleno en una mezcla de acción de lo más caótica, entre un espectáculo de reflejos, tensión, y recompensas que nos invitan a superarnos una y otra vez. Aunque lo haga más por ambición y refinado jugables que por su propia narrativa.

Una genial experiencia, que cualquier amante de los grandes desafíos y la acción exigente debe de jugar. Así que si buscáis adrenalina, aprender de cada fallo, y sumergiros en combates potentes e intensos, este es todo una joya que nos atrapa, y luego cuesta mucho soltarla.

Código digital proporcionado por Precision Spain

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