Tras semanas de pordes disfrutar en las sombras, ya puedo dar a conocer todas mis impresiones sobre el particular proyecto de la gente de YuWave. Un pequeño e interesante estudio indie, que me ha sorprendido con una de esas ideas propias y ejecuciones valientes, que me ha terminado por haer disfrutar de una de las experiencias más divertidas en el mundo de los roguelite, de los ultimos meses, Demon Lord: Just a Block.

Un juego que nace precisamente de la concepción de experimentar, de equivocarse, y de convertir lo que podía ser un error en la base de todo un sistema jugable. Una experiencia de lo más fluida, donde una cabeza flotante avanza por casillas nos representa, y nos lleva a que cada decisión pese como si estuviéramos jugando una partida de ajedrez con dinamita.

Como ya os he comentado, no sumergimos en un roguelite táctico, donde encarnamos a un Señor Demonio resucitado que busca recuperar su trono.

Análisis de Demon Lord: Just a Block

Todo ello en un mundo que se presenta bajo una cuadrícula en la que cada movimiento activa la respuesta de los enemigos. Llevadonos de la mano a explorar mapas, combatir criaturas, y mejorar nuestras habilidades mediante cartas y armas. Todo girando en torno a avanzar, adaptarnos y construir un estilo propio en cada intento, los cuales nos harán más y más fuertes, cómo buen juego del género.

Análisis de Demon Lord: Just a Block

Sin lugar a duda, de primero primero que quiero hablar es de su sistema de combate. Y es que el hecho de que los enemigos solo actúen después de nosotros, nos permite pensar en cada paso con calma. Pero también nos sorprende cuando el juego introduce mecánicas como esquivas o bloqueos que exigen mucha precisión y agilidad. Un divertido contraste entre estrategia y ejecución, que crea momentos muy intensos, donde planear un movimiento perfecto y, en el último segundo, encadenar un contraataque que limpia la sala, se siente de lo más placentero.

Análisis de Demon Lord: Just a Block

A esto se suma una variedad de builds, que nos invita constantemente a probar cosas nuevas. Desde armas pesadas que arrasan de un golpe, hasta combinaciones de habilidades que convierten cada turno en una tormenta de efectos, sin lugar a duda un juego que nos ofrece libertad real para experimentar. Aquí quiero destacar los jefes, los cuales también aportan frescura, donde combates que reinterpretan mecánicas de otros juegos, cual buscaminas hasta un Tetris, consigue mantener la sorpresa viva partida tras partida.

Análisis de Demon Lord: Just a Block

En lo artístico, tengo que destacar su estilo caricaturesco, con humor negro funciona mejor de lo que parece. Un contraste entre lo adorable y lo macabro que le da personalidad, y evita que la experiencia se vuelva monótona, algo nada fácil de conseguir en un género tan exigente con la variedad.

Análisis de Demon Lord: Just a Block

Eso sí, en la parte menos agraciada, deciros que algunas mecánicas avanzadas, especialmente las relacionadas con esquivar y bloquear, pueden resultarnos poco intuitivas al principio, lo que hace que los inicios sean algo duros. También he echado de manos una mayor sinergia entre ciertos tipos de builds. Y aunque hay variedad, no todas las combinaciones terminan de sentirse igual de potentes.

Por último, tengo que deciros que en ciertos momentos, el ritmo puede volverse irregular, alternando entre fases muy calculadas y picos de acción algo caóticos que rompen la concentración, y que hacen elevar la dificultad, y la necesidad de paciencia, algunos enteros.

En conclusión, deciros que en este Demon Lord: Just a Block, me he encontrado con un juego que sabe diferenciarse dentro de un género tan saturado ultimamente. Consiguiendo sumergirnos en una propuesta donde pensar importa tanto como actuar, y donde cada partida cuenta una pequeña historia de ensayo y error que te incita a una y otra más.

Así que si sois de los que os atrae la idea de enfrentaros a combates donde cada movimiento cuente, donde cada victoria se construye paso a paso, y ante todo, que os apetezca que este pequeño demonio vuleva a ser el rey, os vais a encontrar con una pequeña joya indie.

Código digital proporcionado por Jesús Fabres

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

Facebooktwitter