Otra opresora delicia de Amanita
Si estáis buscando una aventura que combine puzles inteligentes, una identidad visual única y una narrativa con carga temática, os digo ya que Phonopolis merece muchovuestra atención.
Y es que aquí os traigo lo nuevo de la gente de Amanita Design, el estudio que está detrás de títulos como Botanicula, Chuchel y Creaks, y apuesta esta vez por una experiencia de aventuras y resolución de acertijos ambientada en una distopía donde el pensamiento libre ha sido sustituido por la obediencia impuesta. Una propuesta que gira en torno a la manipulación del sonido, la exploración y una historia que reflexiona sobre el control social y la individualidad. Ya os adelanto que tiene mucha miga.
| FECHA LANZAMIENTO |
| 20 MAYO 2026 |
| DESARROLLADORA |
| Amanita Design |
| DISTRIBUIDORA |
| Amanita Design |
| PLATAFORMAS |
| PC |
| VESIÓN ANALIZADA |
| PC |
| VALORACIÓN |
| 8’5 |

¿De que va todo esto?
Phonopolis nos pone en la piel de Felix, un ciudadano común que descubre unos auriculares capaces de bloquear las órdenes emitidas por los altavoces que dominan la ciudad. A partir de ese momento, comienza una travesía para descubrir la verdad detrás del régimen gobernante. Sencillo como punto de partida, pero efectivo.
A nivel jugable, estamos ante una aventura centrada en puzles ambientales. La progresión avanza mediante la exploración de escenarios, la interacción con mecanismos y la resolución de desafíos que combinan observación, lógica y manipulación del entorno. Lo que me ha parecido muy de agradecer es que el diseño evita la repetición constante de una misma fórmula y presenta nuevas ideas con frecuencia, manteniendo el interés durante toda la partida. Todo ello bajo una duración, situada entre las cuatro y cinco horas, favorece un ritmo compacto y sin contenido de relleno.

Los detalles más interesantes y menos interesantes
1. Una narrativa con identidad propia
La historia utiliza una premisa claramente inspirada en las distopías clásicas para abordar temas como la propaganda, la pérdida de libertad y el pensamiento crítico. Y lo hace sin caer en discursos excesivamente explícitos, construyendo un mundo coherente donde la opresión se manifiesta a través del sonido. Felix funciona especialmente bien como protagonista precisamente porque no es un héroe predestinado. Es una persona corriente enfrentada a circunstancias extraordinarias, y eso lo hace mucho más cercano.

2. Diseño de puzles integrado en el mundo
Uno de los mayores logros del juego, y algo que quiero que os llevéis especialmente, es la forma en que los acertijos nacen de la propia lógica de la ciudad. Los desafíos suelen estar relacionados con maquinaria, estructuras geométricas, movimiento de objetos y mecánicas vinculadas al sonido. Esto evita que los puzles se perciban como obstáculos artificiales y los convierte en una extensión natural de la narrativa y del escenario. Eso no es fácil de conseguir, y aquí lo hacen muy bien.

3. Dirección artística excepcional
Visualmente, Phonopolis destaca incluso dentro del catálogo de Amanita Design, y eso ya es decir mucho. Sus escenarios parecen construidos con maquetas de cartón pintadas a mano y animadas mediante técnicas inspiradas en el stop-motion. La combinación de colores vivos con una arquitectura opresiva genera una estética muy reconocible que refuerza constantemente los temas de la obra. Hay momentos en los que simplemente te paras a mirar.

4. Uso del sonido como elemento narrativo y mecánico
La música y el diseño sonoro no solo acompañan la experiencia, sino que forman parte de ella. Los altavoces, las voces y los efectos acústicos tienen un papel activo tanto en la ambientación como en determinados rompecabezas. Esta integración entre mecánicas y narrativa convierte al sonido en uno de los pilares fundamentales de la experiencia. Y encaja de maravilla con todo lo que el juego quiere contar.

Los detalles menos interesantes
Aquí también hay que ser honestos. Aunque la mayoría de los puzles están bien planteados, algunos presentan problemas de claridad. En determinadas situaciones, la solución no parece derivarse de una lógica evidente, y eso obliga a tirar de experimentación o ensayo y error. Es algo que rompe parcialmente esa sensación de satisfacción tan buena que generan los mejores acertijos del juego.
Por otro lado, la estructura lineal y su corta duración reducen considerablemente el valor de rejugabilidad. Una vez completada la historia y resueltos los puzles, existen pocos incentivos para regresar. Si sois de los que disfrutáis exprimiendo los juegos al máximo, eso es algo que debéis tener en cuenta.

Conclusiones
Phonopolis es una aventura breve, sí, pero cuidadosamente diseñada y con una cohesión entre narrativa, arte, sonido y diseño de puzles que no se ve todos los días. Su historia ofrece una reflexión interesante sobre el control y la libertad, mientras que su apartado audiovisual demuestra una creatividad poco habitual dentro del género.
No todos los acertijos mantienen el mismo nivel de calidad y su escasa rejugabilidad limita su recorrido a largo plazo, pero sus virtudes superan claramente a sus defectos. Si disfrutáis de las aventuras narrativas con puzles desafiantes y valoráis una dirección artística distintiva, encontraréis en Phonopolis una de las propuestas independiente realmente interesante como siempre ha sabido hacer este genial estudio que es Amanita Desing.





