El estudio francés DON’T NOD ha sabido labrarse un nombre dentro del videojuego narrativo gracias a obras como Life is Strange, donde la emoción y las decisiones personales han marcado su identidad.

Pues bajo conceptos similares, ahora nos trae bajo el brazo a Aphelion. En este, el estudio, da un salto hacia la ciencia ficción más cruda y clásica, alejándose del drama cotidiano para abrazar la supervivencia en un entorno hostil. Poniéndonos sobre un planeta helado donde resistir a las adversidades y a la mismísima soledad.

En Aphelion nos ponemos en la piel de Ariane, una astronauta separada de su compañero Thomas tras un accidente en el planeta Persephone. Todo ello planteándose bajo una aventura en tercera persona, donde se mezcla exploración, supervivencia, e incluso, secciones de sigilo.

Análisis de Aphelion

Esto nos acerca a la misión de recorrer paisajes helados, superar obstáculos y reunir pistas mientras intentamos reencontrarnos con nuestro compañero. Pero nada va a ser fácil en un entorno cambiante y peligroso, donde cada paso exige mucha atención, y poner al límite nuestras capacidades humanas.

Análisis de Aphelion

Sin lugar a duda, lo mejor del juego aparece cuando consigue sumergirnos en su atmósfera. Persephone no es solo un escenario, es casi un personaje y gran parte del matiz narrativo de la experiencia. Sus tormentas, sus grietas y sus silencios, consiguen transmitir esa sensación constante de vulnerabilidad que nos pone los pelos de punta, y que nos lleva a desplazarnos por acantilados de hielo o al deslizarnos por pendientes imposibles. Lo cual termina dando mucha consistencia a un mundo tangible, frío, e incluso incómodo. Todo esto juega a favor de una experiencia muy íntima, de una forma que pocas veces nos encontramos en el género.

Análisis de Aphelion

Dentro de la parte narrativa, quiero destacar la relación entre Ariane y Thomas. Y aunque el juego no siempre profundiza todo lo que debería, las conversaciones por radio consigue humanizar, y dar mucha emoción, a la odisea. La verdad que hay momentos en los que simplemente escucharlos hablar, con esa mezcla de tensión y cercanía, me han resultado más potente que cualquier otra mecánica.

Análisis de Aphelion

Sin embargo, tengo que entrar en lo que no funciona igual de bien. Y es que la jugabilidad, pese a intentar ofrecernos variedad, termina por sentirse dispersa y poco ágil. Por ejemplo, las secciones de sigilo no terminan por funcionar bien, ya que los patrones enemigos son previsibles y las herramientas limitadas. Y algo similar ocurre al resolver puzles o al explorar, donde la repetición y la simpleza acaba haciendo mella antes de lo deseable.

En definitiva, deciros que Aphelion apuesta fuerte por la atmósfera y las emociones que plantea, y cuando logra alinearlo todo, consigue atraparte. Y es que aunque es cierto que no es una experiencia perfecta, ya que su jugabilidad es irregular y su corta duración nos dejan la sensación de que podía haber llegado más lejos, hay algo en este viaje helado que te marca y te deja pensativo después de terminarlo.

Así que si sois de los priorizais la narrativa por encima de los desafíos mecánicos, os aseguro que os va a gustar esta experienecia. Y es que en sus mejores momentos, logra emocionar y hacernos sentir pequeños en un planeta perdido en el espacio.

Código digital proporcionado por ICO Partners

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

Facebooktwitter