Han pasado muchos años desde que el juego del que vamos a hablar salió a la luz en medio de una SEGA revuelta, pero es un juego que no ha pasado de moda, como ha sucedido con todas las entregas clásicas del erizo azul.

Cierto es que, en su momento, hubo un poco de confusión dado que Sonic CD salió posteriormente a Sonic The Hedgehog 2, sin embargo, en su versión original no se encontraba como personaje jugable Tails (cosa que sí lo hacía en el anterior) y había movimientos que, aunque similares, no se correspondían con lo que había sido la secuela.

Pero, pese a ello, el juego consiguió destacar gracias a un sistema excepcionalmente diseñado, una banda sonora impecable y asombrosa y, por qué no decirlo, una puñetera dificultad. Pero, con la reedición que ha salido para las consolas de sobremesa y portátil, desde luego, tenemos una nueva oportunidad de probar y disfrutar de un juego que, en su momento, no todos pudimos jugar.

Con todos vosotros, píxeles, Sonic CD.

 

 

No me voy a meter demasiado en historia, más que nada por no aburriros y demás (cosa que nunca haríais con mis análisis, pero bueno… siempre hay algún desalmado). Sonic CD es el segundo juego en cronología de la saga, pero fue el tercero en salir a la venta.

En esta historia, Sonic se enfrenta sin Tails al doctor Eggman por el control de un pequeño planeta llamado Little Planet ( juego de palabras, para los de la ESO) que aparece sobre el cielo en contadas ocasiones. Dicho planeta contiene unas piedras llamadas las “Piedras del Tiempo” y que son capaces de alterar el espacio y el continuo tiempo.

Evidentemente, Eggman tiene planeado usar las piedras en su propio beneficio, pero aquí estará Sonic para impedírselo.

En este momento, Sonic no se ha cruzado con su amigo el zorro de dos colas, ni Eggman ha construido la Death Egg, por lo que, entonces es obvio que ellos no aparezcan en el juego original. Todo esto se debió a culebrones internos de SEGA por aquel entonces, que dividieron al Sonic Team en dos partes. Cada uno se dedicó a un juego. Yuji Naka en América se encargó del Sonic 2 y el resto del Sonic Team en Japón se encargó de Sonic CD. Aquí podéis tener un poco más de idea de todo el asunto.

La cosa es que el juego salió finalmente para Mega CD, y posteriormente el Sonic 2, creando un poco de líos, pero bueno, ¿quién se queja a estas alturas ya?

Estamos ante un Sonic y, como tal, se trata de un juego rápido, de plataformas  y con buena música. Pero vayamos por partes. Tendremos que pasarnos una serie de fases con 3 actos cada una.

Habrá obstáculos, enemigos y anillos, como siempre, pero en esta ocasión hay 2 cosas que diferencian muy bien a esta entrega de las demás.

La primera de ellas es el “caos” de sus fases. No tenemos un recorrido hacia adelante claramente señalado. Hay muchos caminos secretos y plataformas ocultas, mezcladas con el escenario y, en apariencia, inservibles o sin salida que podrán ser usadas en según qué tiempo. Y todo esto tiene un porqué.

Este porqué es la segunda de las cosas diferenciadas. En este juego tendremos que viajar en el tiempo por las dos primeras fases. Empezaremos en el presente y tendremos que buscar unos paneles que indican PAST o FUTURE. Una vez lo toquemos tendremos que alcanzar una velocidad y mantenerla durante unos segundos para llega a la época que sea.

Pero… ¿para qué? Pues en el pasado, Eggman ha colocado una serie de máquinas que cambiarán el futuro y lo doblegarán a sus pies (risa malvada). Así pues, si viajamos al futuro sin encontrar esta máquina, veremos un futuro oscuro y dominado por los badniks. Sin embargo, si conseguimos encontrarla y destruirla, el futuro que veremos será el bueno, bonito y barat.. y sin malas influencias.

Ésta es la condición para conseguir pasarse el juego al 100%, ya que el último de los actos siempre ocurre en el futuro de forma que si nos dejamos alguna de las máquinas de los actos 1 ó 2 por el camino, el acto 3 tendrá el malo. Si destruimos las dos, tendremos el bueno.

[nggallery id=103]

Por otra parte se encuentran Metal Sonic (el gran y épico enemigo de Sonic) y  las Time Stones. El primero será el personaje que se convertirá en el antagonista de Sonic en los sucesivos juegos del erizo azul. Además, tendrá aparición por primera vez en la saga Amy, que será secuestrada por éste y deberemos de luchar por su… “amor”.

Las segundas son las Esmeraldas del Caos  de este juego. Conseguiremos acceder a ellas si conseguimos más de 50 anillos al terminar el acto, meternos en el anillo gigante y, por si fuese poco, destruir, en el tiempo límite a todos los enemigos de la fase completamente en 3D en la que nos meteremos. Os digo, sin temor a equivocarme, que son las fases especiales más difíciles de cualquier Sonic que haya jugado.

Pensad píxeles, que luego no hubo más 3D en Sonic hasta Flicky’s Island, así que… pensad en lo que hicieron los chicos del Sonic Team y luego, continuad leyendo. Pero no antes.

Muchas de las fases están inspiradas en las de la primera entrega, pero con muchos detalles e ideas de la versión de Game Gear/Master System, como músicas, enemigos (o incluso jefes finales) o demás y esto es una de las cosas que dejan entrever que la mano que dirigía todo no era la misma que en Sonic the Hedgehog, pero sí el mismo equipo. Como nota aclaratoria, simplemente dejar a vuestra opinión si las fases de Sonic, Sonic 2 y Sonic 3 tienen tanto parecido entre ellas como Sonic 1 y Sonic CD. Si es que Yuji Naka es mucho Yuji.

Pero tratándose de un remake, lo interesante es hablar de las cosas nuevas que trae este juego. A ver, como casi todo en aquel tiempo (y muchas veces en éste), la versión japonesa y la occidental eran diferentes. En varias cosas, pero sobre todo y ante todo, en la música.

Hablamos de un juego que destacó por encima de todo en ese aspecto, en la Banda Sonora, pero que parece ser que se consideró un poco extravagante para occidente, por lo que se cambió y se puso otra. Prueba de ello es el video introductorio, donde en la occidental se le puso el “Sonic Boom” en vez de la “You can do anything”, versión vocal y remix de la melodía de Green Hill Zone de Sonic 2 de la versión de Master System y Game Gear.

Casi todos califican la versión americana (aparte de innecesaria), como de inferior calidad de la japonesa. Además, no cambiaron las músicas del pasado, lo que descuadra todo un poco, ya que las distintas melodías de cada fase son diferentes, pero con la misma base.

Pero te guste más la que te guste (el redactor lanza en estos momentos una mirada asesina a los lectores) puedes elegir la que quieras en esta edición. Eso sí, hay un PERO: la versión de “You can do anything” está en instrumental, no es la cantada. Otro de los grandes misterios inexcrutables de SEGA.

La otra gran novedad es la inclusión de Tails como personaje jugable una vez nos pasamos el juego por primera vez. Esto nos permite sobrevolar las fases o nadar  por el agua, lo que nos puede ayudar mucho a la hora de buscar los puntos de viaje o las máquinas de Eggman.

Igualmente, los logros son bastante cucos y, ¿por qué no decirlo? Puñeteros. Hay alguno que otro que nos harán sudar algo más que sudor, lágrimas y sangre. ¿Y qué más se puede sudar? Pues, no lo sé, pero seguro que algo más.

Eso, sí, los chicos de SEGA no sé qué tienen contra el multijugador en las de sobremesa que últimamente no tenemos ningún juego de Sonic que nos permita jugar contra otros oponentes… o con otros. Tampoco era tan difícil incluir uno, pero nada de nada. Vamos, que desde hace un tiempo sólo se pelean Sonic y Mario, pero eso de Sonic contra Sonic… Punto negativo para SEGA.

Sin duda alguna nos encontramos con uno de los mejores juegos de Sonic de su época, muy por encima de todo lo que había en aquel momento, tanto en desarrollo como, sobre todo, en Banda Sonora.

Una gran oportunidad para volver a jugarlo, en cualquier plataforma, y con una grandísima calidad y opciones que hasta ahora no habían podido ser jugadas.

Pros

  • Posibilidad de re-jugar un clásico
  • La posibilidad de escuchar sus dos bandas sonoras
  • Tails (hacía mucho que no jugábamos con él)

Contras

  • La intro sin canción
  • No hay modo multi

Facebooktwitter

Deja una respuesta