ANÁLISIS: White Night

Cada vez son más las críticas que reciben los videojuegos con sus entregas, ya sean juegos independientes, triple A (quizás estos los únicos que podemos exigirles más) y sean también nuevas IP o sagas veteranas. Que si los gráficos, que si la jugabilidad, el personaje… En fin, un largo etcétera muchas veces incomprensible por parte del crítico, pero que al fin y al cabo, como comprador del producto, está en su debido derecho. Y eso es en cierto modo lo que le ocurre al análisis que hoy nos traemos entre mano, un juego que nos llega desde una desarrolladora francesa llamada Osome Studio, que empieza con muy buen pie en su primer proyecto, que han titulado White Night y que a nosotros por lo menos, nos ha gustado mucho y que llevamos siguiendo desde que se dejó ver de forma muy fugaz en el último E3. Sin ser un juego perfecto, porque no lo es, estamos ante un título que muchos de los grandes debería tomar apunte, como al igual este White Night bebe de diferentes videojuegos de su mismo género, por lo que adelantamos desde ya que con este juego no veremos nada innovador, algo que tampoco hay que tener mucho en cuenta.

ANÁLISIS

WHITE NIGHT

.

VERSIÓN DISPONIBLE

XBOX ONE – PS4 – PC

VERSIÓN ANALIZADA

XBOX ONE

DESARROLLADOR

OSOME STUDIO

DISTRIBUIDOR

ACTIVISION

.

.

.

VALORACIÓN

8

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

La historia de White Night nos sitúa en Boston, en la crisis económica que se vivió en los Estados Unidos de América en el año 1938, la Gran Depresión. Y esto lo sabemos gracias a las pistas, mediante documentos, y recortes de periódicos que nos vamos encontrando a lo largo de la aventura. Puesto en el contexto, la historia comienza con un accidente de tráfico, en el que vamos solos por la carretera con nuestro protagonista y se nos cruza lo que parece la imagen de una niña, y al intentar evitar el atropello, nos chocamos con un árbol, cercano a una mansión y donde se desarrolla el juego. Una mansión peculiar y con fenómenos paranormales, la mansión Vesper.

White Night es una aventura gráfica, con estética de terror y, algo importantísimo para provocar cierta incertidumbre, sustos y “miedo”, un juego con cámaras fijas, algo hoy día desgraciadamente extinguido. Además, la resolución de puzles es vital para adentrarnos en la mansión y seguir avanzando en la historia.

analisis WHITE NIGHT img 001

La mecánica de White Night es básicamente avanzar por la mansión buscando algo de ayuda y estando completamente a oscuras. Para ello, debemos buscar cómo generar algún tipo de luz, ya que si no lo hacemos, el ente que habita en la mansión se apoderará de nosotros, dando la partida por finalizada. Para evitarlo, principalmente contaremos con la ayuda de nuestras cerillas y de las que nos iremos encontrando a lo largo de la aventura. Algunas, por cierto, estarán defectuosa, por lo que no nos confiemos ya que es bastante probable que desperdiciemos alguna que otra cerilla. Además de las cerillas, encender chimeneas, o luces (muy pocas) son algunas de las posibilidades que se nos ofrecen, teniendo en cuenta que ese ser que había con nosotros en la mansión hará de las suyas para apagar las luces o la chimenea, ya que la luz, es lo único que le afecta, además de que estamos sin ningún tipo de arma. De este modo es como tendremos que ir buscando pistas, notas y diferentes objetos para poder averiguar qué es lo que ocurre.

analisis WHITE NIGHT img 002

El control recuerda una barbaridad al de los primeros Resident Evil o al Alone in the Dark, y gran parte de la culpa es gracias a las cámaras fijas, por lo que os olvidéis de mover el analógico para buscar y asegurarnos de las cosas. Si queremos ver que hay en la siguiente habitación, tenemos que entrar en ella, y posiblemente no podamos ver su totalidad nada más entrar, tenemos que movernos para ver qué hay en ella. Algo que no a todos gusta, ya que puede llegar a resultar tosco, y no por culpa de que Osome Studio no haya sabido dar con la formula correcta, sino porque es el resultado de jugar con una cámara fija.

La duración de White Night es muy relativa, daremos una aproximada, ya que depende de lo que nos atasquemos en un puzle y de lo bien o mal que se nos de este juego, pero podemos decir que en torno a unas diez horas, dos menos si se nos da bien una aventura gráfica, dos más si no estamos vivo. Esta duración también viene influenciada por la dificultad que tiene, muy desacorde entre ella, ya que lo mismo se nos presenta un puzle de lo más sencillo, que puede desafiar todos los patrones de la lógica. Quizás esto es lo que pero han sabido adaptar la gente de Osome Studios.

analisis WHITE NIGHT img 003

Desde el primer día que se pudo ver lo más mínimo de White Night, lo primero que entró por la vista fue su apartado técnico, concretamente, el visual, y es que Osome no ha apostado por una título goloso a nivel gráfico, lo hace en blanco y negro, ofreciendo una total recreación de todo, no creáis que por el hecho de haber solo dos colores, vamos a dejar de ver cosas, o no captarla. Todo está pulido y bien presentado, algo que también ocurre, y es algo obligado en este tipo de juegos, el apartado sonoro, ya que recrea cada uno de los sonidos, ya sean pasos, puertas, y efectos sonoros a la perfeccion.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

-

Como decíamos, y ya para resumir, White Night es un producto totalmente recomendable, y especial. Tiene sus fallos, de hecho, deja flecos sueltos como puede ser la dificultad desproporcionada, pero que luego, lo que tiene que hacer bien, lo hace, sin llegar a la cima, pero consigue un buen apartado técnico en general (excelente), una buena ambientación, y una mecánica muy clásica, además de destacar el uso de cámaras fijas. Quien quiera ver con White Night algo que no ha visto nunca en cualquier otro videojuego, que se olvide, y ojo, que no copia nada, simplemente, asume características de otros géneros, algo que hoy día, hasta un juego AAA hace.
-
facebooktwittergoogle_plusmail

Deja un comentario