La nueva apuesta de Bethesda Softwork y Splash Damage por el multijugador ha sido bautizada como Brink, un título del que se esperaba una revolución en la que muchos habían depositado grandes esperanzas. Vídeos con grandes opciones y posibilidades hacían de Brink un título a tener en cuenta.

La seguridad o la resistencia son el camino a elegir, y tu decisión debería cambiar el destino del ARK.

Ser o no ser

Un comienzo de juego espectacular, con una gran introducción, en la que se nos presenta un dilema moral hacía presagiar que nos encontraríamos ante una gran campaña en la que poner a nuestra disposición todo el abanico de posibilidad en línea que nos ofrece el juego. Nada más lejos de la realidad, el nombre en los menús de Modo Campaña se podría haber ahorrado. El modo campaña en sí es una cortina de humo para tapar el total modo on-line en el que se basa el juego, ya que si lo juegas solo será lo mismo que en cooperativo o versus pero con la simple diferencia de que estarás jugando con bots.

Como hemos comentado anteriormente, el juego comienza con una gran introducción en la que se nos sitúa dentro de lo que parece ser un paraíso flotante, una ciudad erigida sobre las aguas que a cada paso del mismísimo tiempo se fue expandiendo como si de una mala enfermedad se tratase. A partir de aquí comienzan los problemas verdaderos, la disputa comienza y estalla una guerra civil.

Tu papel a partir de aquí será el de elegir que destino prefieres para el ARK, unirte a las fuerzas de seguridad para intentar salvarlo o por el contrario establecerte como firme en la resistencia para intentar huir de allí visto como está el panorama actual.

Una vez comienzas bajo tu anterior elección dispondrás de dos campañas paralelas con distintos días, dependiendo de a qué bando pertenezcas en cada caso. Previo a cada misión visualizaremos una pequeña intro en la que todo nuestro escuadrón comentará un poco por encima la situación del objetivo. En la carga del mapa también escucharemos a cierto individuo comentarnos la situación de la misión y a qué riesgo nos enfrentamos.

S.M.A.R.T.

Sin duda Brink iba a dar mucho de qué hablar, pero sobre todo por la cantidad de posibilidades jugables que daba. Splash Damage quería asombrarnos con un abanico de opciones para el arte de la guerra.

Uno de los principales puntos que se han ido siguiendo desde sus inicios era el novedoso sistema de movimiento que nos permitiría desplazarnos a nuestras anchas por el mapeado. Este nuevo sistema se denominó SMART, basado en carreras, deslizamientos, escaladas y agarres a salientes, para que el lector se haga una idea de este planteamiento simplemente debe ceñirse a la práctica del Parkour. Con este tipo de movimiento se pretendía dar mayor fluidez al desplazamiento del personaje, aunque desgraciadamente haya hecho el efecto contrario, provocando en ciertas ocasiones movimientos forzados que perjudican al jugador, como intentar huir en un fuego cruzado y que el muñeco comience a tomar rutas alternativas por sí solo.

En lo que realmente destaca por encima de todo Brink es en su extensa plaga de opciones, que realmente necesitaremos algunas horas de juego para dominar a la perfección. Un juego que consta de distintos tipos de personajes, con distintas habilidades y utensilios cada uno, todo esto hace que verdaderamente necesitemos los video-tutoriales que nos brinda al comienzo. En ellos se puede apreciar la multitud de posibilidades que llevamos con cada tipo de personaje: Una explosión controlada con el soldado, un apoyo con curas por parte del médico, asaltar el equipo enemigo con el arte del disfraz del espía o construir un nido de MG con el ingeniero.

La integridad del juego en su totalidad depende del multijugador, ya que como venimos comentando durante todo el análisis, el juego se basa en ello ya sea en su modo campaña o en las partidas libres. La diferencia de las partidas libres con respecto al modo campaña viene dada por ser la opción que permite crear una partida al gusto del consumidor, y así no tener que realizar misiones prefijadas. El juego aparte dispone de una serie de retos que podremos completar para subir experiencia para mejorar al personaje y conseguir nuevo armamento.

Máster en personalización

Comenzar con una elección nunca es fácil, para ello tendremos que crear a ese individuo que nos llevará a conseguir el éxito.

El juego comienza así, con la creación de nuestro protagonista donde podemos elegir su apariencia, contando con un extenso despliegue de caracteres para el mismo. Tendremos el don de cambiarle desde la cabeza a los pies, ya sea su mismísimo somatotipo o qué tipo de botas camperas queremos que calce. Un extenso catálogo de tatuajes nos servirán para “tunear” al máximo al héroe o villano.

Como hemos comentado anteriormente, podremos cambiar la corpulencia llevándola desde el personaje “fuerte”, pasando por el “medio” hasta acabar en el “delgado”. Con ello aclaramos distintos matices: cuando hablamos del personaje fuerte estamos hablando de un personaje grande y regordete, casi inmovible, por lo cual este tipo de cuerpo no nos servirá para realizar el movimiento SMART. El siguiente tipo se trata del medio, el cual es el más equilibrado ya que comparte una gran musculatura con un cuerpo delgado que le permite realizar bien los movimientos. Por último se encuentra el personaje delgado, que es el más débil físicamente pero por el contrario el más veloz y ágil a la hora de desplazarse, además de poder rebotar en distintas superficies como paredes verticales, que le permiten salir airoso en situaciones de gran peligro.

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A parte de crear al jugador en lo meramente estético, también dispondremos de una gran cantidad de habilidades desbloqueables que otorgarán más poder al personaje. Este tipo de ventajas las conseguiremos a través de la experiencia que nos vayan otorgando en los distintos objetivos a lo largo del juego, además de necesitar subir a ciertos niveles para poder alcanzar algunas de estas habilidades.

Paraíso flotante

Un vídeo nos hace presagiar la que se nos viene encima, el ARK, un gran paraíso construido a partir de la nada y en el que todo era pura perfección. Visitar los recovecos del ARK sería un gran sueño para muchos. Comenzamos con la creación de nuestro sustituto virtual y comenzamos a ver lo grande que se nos queda todo, una perfección pocas veces vista, las caras de los personajes tienen un estilo artístico común aunque todas muy distintas. Apreciar los distintos rasgos en los personajes como el acné o las arrugas son un auténtico regalo para la vista.

Comienza el juego y la realidad es otra. Un juego que pese a no tener una mala calidad, queda muy lejos de lo puntero, cosa que a estas alturas de generación y con la expectación que venía arrastrando no puede hacer otra cosa si no que perjudicar. Las texturas en ciertos lugares tardan en cargar, y en otros lugares prefieren ni hacerlo, pero también tenemos que aclarar que Bethesda tiene preparado un parche para subsanar ciertos errores de cara a la primera semana de salida del juego. A pesar de todo el juego posee unos buenos 30 FPS, aunque con ciertas caídas en momentos de cierta tensión balística.

Otro de los puntos a destacar y que no parecía demasiado alentador debido a los videos previos era el del sonido, el cual parecía demasiado irreal en ciertas voces implementadas. Una vez comienzas te das cuenta de que las voces son a mera elección del jugador, cosa que produce cierta sensación de incoherencia en distintos personajes. Aunque este es un punto a tener en cuenta, en líneas generales el sonido raya a un nivel aceptable, aunque demasiado genéricos con respecto a distinto armamento y explosivos.

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Conclusión

Un juego que allá por el E3 de 2009 presentó un video demasiado pretencioso, por el cual muchos usuarios quedamos prendados. Un tiempo después y con el juego entre manos te das cuenta de que la profundidad que esperabas se desvanece, habiendo llevado una implementación on-line hasta el extremo, punto en el que no agrada tener que jugar con bots si quieres jugar solo.

El juego tiene un planteamiento muy similar al conocidísimo Team Fortress, pero eso sí, con una distribución espectacular en lo que a personalización se refiere. Además de esto, el juego posee mil opciones hasta dentro de las mismas misiones, contando con una especie de ruleta que nos permitirá establecer el tipo de objetivo según sea nuestro tipo de personaje: Un soldado no puede piratear una base enemiga, pero en cambio sí que puede detonar una puerta para acceder a otra sala.

En definitiva, un juego del que quizás se esperaba demasiado a pesar de no ser malo en absoluto. Si te gusta el on-line, ya sea de forma cooperativa o competitiva Brink no te defraudara.

Pros

-Gran cantidad de variaciones dentro de una misma partida.

-El uso de los distintos “especialistas” para cada objetivo.

-Personalización de gran nivel, contando con un gran número de habilidades.

Contras

-El movimiento denominado SMART no va todo lo fluido que debería.

-Los bots en ocasiones pueden llegar a ser desesperantes.

-Una campaña casi ausente.

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3 respuestas a «Análisis: Brink»

  1. Franly muy buen análisis, un juego interesante que la verdad es una pena que solo esté enfocado hacia el multi cooperativo, ya que se podrían haber buscado una buena campaña… De todos modos veremos a ver que tal funciona entre las comunidades jugonas.

  2. ese franly jejejejejeej  pedaso de analisis yo tenia muchas esperanzas en este juego pero acabo de llegar de probarlo en el game los arcos  i me decepciono esta enfocado solamente al online i si no juegas online juegas con bots  off topic por cierot anoche antes de acostarme probe el mortal kombar en 3d madre mia se me cayeron los pantalones franly te mnadare un video que ise i madre mia el 3d sony esta apostando por el  jejejejeje por cierto anoche me lo pase genial viciando al fifa con los churritas franly  i raziel 850 

    clan los churritas mas que un clan una familia

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