Análisis, Call Of Duty: Black OPS


El pupilo supera al maestro

De sobras es conocido por todos la política de Activision, en la que los usuarios dispondríamos de un juego de la saga Call Of Duty por año. Para ello, la compañía dispondría de dos estudios diferentes, que se turnarían los distintos juegos.

A parte de todo esto, también es de sobra conocido que uno de esos estudios siempre partía con desventaja, esta era Treyarch, que frente a su hermana Infinity Ward no tendría nada que hacer, visto estuvo que con World At War no tuvieron nada que hacer frente a Modern Warfare, y muchísimo menos frente a Modern Warfare 2.

Una vez acabado Black Ops uno se da cuenta de que Treyarch no era manca a la hora de hacer juegos, y que Activision no va a lamentar demasiado la pérdida del estudio de Infinity Ward, véase los resultados de ventas de la última entrega.

Los “dichosos números”

Volvemos la vista atrás para viajar en el tiempo, observar una guerra fría que quizás no lo fue tanto, y desde ahí podemos visualizar que Treyarch ha querido dejar claro desde el principio que el apartado narrativo iba a ser, como mínimo, excelente.

Encarnamos el papel de Alex Mason, apareciendo atados a una silla, en la que parece ser una sala de torturas, una visión algo borrosa de una persona tras una ventana, tras la cual lo único que podemos ver es su sombra, y unos televisores, que lo único que hacen es recordarnos situaciones vividas, de las cuales tendremos que hacer memoria a conciencia, para así poder descifrar una serie de números de vital importancia.

Esta es básicamente la premisa de Call Of Duty: Black OPS, recordar y luchar por que se nos vengan a la mente esos “malditos” números, poniéndonos en el pellejo de Alex Mason, capitán perteneciente tanto al grupo de la CIA como al SOG, como comentábamos anteriormente, aunque también tomaremos el papel de otros personajes a lo largo de la historia, que nos ayudarán a enlazar las situaciones, y así poder terminar nuestra labor. Para impedirlo tendremos en nuestra contra a Dragovich, y a su mano derecha, Kravtchenko. Estos intentan poner a prueba el mundo, con un gas letal denominado Nova 6, nosotros deberemos impedirlo.

El nuevo modo campaña da un nivel más de intensidad a la saga, además consigue situaciones más comprometidas a lo largo del juego, notándose como la dificultad en su modo veterano está a la altura de la serie, por no arriesgarse a decir que un poco más. Tiroteos, pasar desapercibido, manejo de armamento único y un sinfín de situaciones que harán las delicias de los jugadores, sobre todo con ciertos guiños a películas bélicas muy conocidas, como puede ser el caso de Apocalypse Now.

El juego intenta trasladar al jugador lo máximo posible a lo que podrían ser situaciones reales, todo ello es valorado desde el momento en que aparecen personajes reales en el juego, algunos de ellos han creado bastante polémica en sus respectivos países, no demasiado desproporcionada, teniendo en cuenta el nivel de violencia añadido en esta entrega. Las ejecuciones son realmente impresionantes, como se pueden llegar a hacer, y sobre todo, el nivel de detalle con el que lo veremos, sin ningún tipo de censura.

[flagallery gid=145 name=»BO Arte»]

El modo historia en su nivel más alto de dificultad puede tardar alrededor de unas 8-10 horas, siendo así un poco más extenso que su predecesor, algo que es de agradecer y que se echaba en falta. De nuevo Treyarch ha demostrado que no tenía nada que envidiarle a su hermana, Infinity Ward, habiendo realizado el modo campaña más completo en cuanto a variedad de situaciones e intensidad de las mismas.

La “fórmula del éxito”

El tiempo pasa a una velocidad abismal, y esto queda demostrado echando un ojo al pasado, y viendo que ya queda algo lejano ese año 2007, que fue cuando se estrenó la renovación de la saga con el primer Modern Warfare. Este juego encumbró a todos, siendo uno de esos “pelotazos” que posteriormente son recordados en la historia de los videojuegos.

Una de las bases de este éxito fue su increíble jugabilidad, y a día de hoy, el título más reciente, Call Of Duty: Black OPS, sigue poseyendo exactamente la misma esencia jugable. Realismo y frenetismo son los ases de la maquinaria, y que difícilmente pasarán de moda.

Al tratarse de un shooter en primera persona, podemos decir que los cambios radicales pueden no sentarle nada bien, sin embargo, estableciendo una serie de cambios leves, o “arreglos”, hacen que el juego conserve todo su esplendor.

Como hemos apuntado anteriormente, la dificultad del juego, sigue siendo la misma en líneas generales, aclarando que en determinados puntos sí que puede llegar a notarse una mejoría en la dificultad, ya que algunas situaciones son verdaderamente frustrantes. Pero como no todo es color de rosa, debemos aclarar que las situaciones más agobiantes, vienen dadas por una “IA amiga” inexistente. Con todo esto queremos decir que, a pesar de tener compañeros de aventuras, no te hacen coberturas, siendo eliminado en una gran cantidad de ocasiones por la espalda, algo incomprensible ya que ese flanco debería estar cubierto por tus acompañantes.

El juego al completo se basa en los ya conocidos “scripts” de la saga, cosa que anula cualquier tipo de actuación táctica. Esto conlleva a que los enemigos siempre realicen los mismos movimientos, una y otra vez, y que estén programados únicamente para dispararte a ti, aunque a tu lado haya un compañero descubierto.

Quizás la manera en que está planteada la historia sea una buena opción, siendo una auténtica película de cine, pero tras haber probado otro juego en el que los enemigos realizan movimientos inteligentes, esto puede quedarse algo pequeño.

El menú de esta entrega es algo novedoso, y es que se encuentra dentro del ámbito de la historia, ya que las opciones las elegiremos desde la silla en la que nos encontramos atados, como hemos comentado anteriormente. Allí tendremos un televisor desde el que podremos adentrarnos en las distintas opciones.

La “visión” de la guerra fría

Al igual que pasa con su apartado jugable, el técnico repite papel, con un motor gráfico que se reitera en cada entrega desde Call Of Duty 4.

Usar el mismo motor gráfico de una entrega de hace 3 años aproximadamente conlleva a que Call Of Duty: Black OPS cargue con todas las virtudes y defectos que han cargado las tres entregas anteriores. Una sensación realista acompañada por una sensación de texturizado “estándar” para mantener el nivel. Eso sí, unos 60 frames duros como rocas, marca de la casa, solo viéndose algo mermada con una ingente cantidad de carga gráfica, con numerosas explosiones y enemigos en pantalla.

A pesar de ser el mismo motor gráfico que su anterior entrega, Modern Warfare 2, esta posee ciertas flaquezas que no se vieron en el título de infinity Ward, ya que en el apartado multijugador en ciertas ocasiones se observa una lenta carga de texturas. A su favor, mapas más extensos y detallados una vez cargadas las texturas.

A ritmo de Rock, Rumba y Guaguancó

Un elemento vital en una película de Hollywood es su apartado sonoro, y como cada vez existen menos diferencias entre esa industria y la del videojuego, Call Of Duty “contrata” a unos músicos de gran nivel. Lo que transmite estar en Cuba, y escuchar “Quimbara” de Celia Cruz, o estar en medio de una situación algo peliaguda sonando de fondo “Sympathy for the Devil” del archiconocido grupo Londinense, los Rolling Stones, es una sensación indescriptible.

Por el contrario, y a modo de crítica, haremos hincapié en los efectos de sonido del juego, los cuales parecen haber dado un paso atrás con respecto a su antecesor. Los sonidos son menos estéreos, si podemos llamarlo así, y el sonido de las armas al disparar es demasiado genérico, notándose poca diferencia entre armas del mismo tipo, obviamente no vamos a comparar una escopeta con un fusil de asalto.

Otro punto negativo del juego es la sincronización del doblaje, que en determinadas situaciones de la historia se observan movimientos labiales sin sonido alguno, cosa que afea un poco el resultado final. Aunque como no todo puede ser malo, el doblaje en sí es de altísima calidad, como ya nos tiene acostumbrados Activision con esta saga, aunque a todos nos gustaría tener un buen nivel de inglés y disfrutar de la versión original, realizada por “personajes” de la talla de Ed Harris o Gary Oldman.

A pesar de estos puntos negativos que hemos comentado, el apartado sonoro del juego puede presumir de tener un gran nivel en líneas generales.

Un multijugador que ha creado escuela

No es tradición de Generación Pixel que el modo multijgador de un juego posea un apartado para él solo, pero debido al título que tratamos y las enormes posibilidades que ofrece para los miles de seguidores, habrá que darle un poco de ventaja.

Cuando el modo multijugador de un juego es bueno, lleva detrás de sí un aluvión de usuarios que juegan constantemente, aunque pasen los años, y a día de hoy pocos juegos pueden presumir de ello: Halo, Counter Strike, World of Warcraft… son algunos de los ejemplos más claros, bien, pues La saga Call Of Duty también puede empezar a creérselo, ya que Call Of Duty 4 mantiene fenomenalmente el tipo de entre los más jugados en cualquier sistema on-line.

Black Ops bebe de todos sus predecesores, siendo totalmente un acierto que le está llevando al éxito. Modern Warfare 2 parecía que sería el juego definitivo, pero la ausencia de servidores dedicados en PC, unas conexiones irregulares en consola y unas ventajas algo subidas de poder, hicieron que el modo multijugador del juego estuviese algo desvirtuado. Esta nueva entrega vuelve a traer los servidores a PC, además de una mayor estabilidad en la conexión para consolas, y el “arreglo” de ciertas ventajas y una mejor distribución, hacen que objetivamente, Black OPS sea el título más pulido en este aspecto.

Como es lógico, no podemos nombraros uno a uno cada tipo de juego y modalidad, debido a que el abanico que ofrece es inmenso, pero si podemos nombraros algunas de las novedades que incluye el título:

Un nuevo sistema de partida por apuestas, en el cual existen distintos tipos de juegos nuevos, que cambian dependiendo del tipo de apostante que seamos. Los modos nuevos como el de “una bala, una baja”, en el cual portaremos una pistola con una bala, si acertamos al enemigo nos darán otra, si no solo nos quedará el cuerpo a cuerpo, o el modo “juego de armas”, en el que empezaremos con una pistola, a medida que matemos iremos consiguiendo nuevas armas, hasta un total de 20 armas, dan una vida útil al juego más larga si cabe, ya que son nuevos modos frenéticos y divertidos.

Nuevo nivel de personalización, que hace referencia a las armas, personaje y a nuestra tarjeta de presentación. Las armas podremos “tunearlas” con una extensa lista de camuflajes, además de personalizar nuestras miras con diferentes dibujos y colores, hasta podremos hacer que sean visibles nuestro TAG del clan en el arma, o el mismísimo emblema. Al personaje podremos pintarle la cara con diferentes camuflajes, además de cambiarle la indumentaria, para así pasar desapercibido dependiendo del mapa. Por último, nuestra tarjeta de presentación, donde está la información de nuestro nombre, clan y rango, podremos personalizarlas al estilo del Modern Warfare 2 pero más exhaustivamente, pudiendo establecer distintos fondos, o colocando capas en nuestro emblema para así formar la figura deseada.

El juego ahora aporta un sistema de créditos, los cuales se consiguen con partidas ganadas, o apostando en las partidas de apuestas. Este dinero podremos invertirlo en cualquier cosa del apartado multijugador, ya que todo va por un sistema de compras, tanto las armas, como los camuflajes o hasta las mismísimas capas del emblema. Todo funciona mediante créditos, y esto es de agradecer, ya que ahora no tienes que esperar demasiados niveles para conseguir un arma al inicio.

El sistema de rangos ha sido modificado, ya que ahora no será necesario subir tanto de nivel, siendo el límite el 50 para pasar al modo prestigio, que cuenta esta vez con 15 niveles de prestigio.

El ya conocido modo Zombi, aparecido en World At War, vuelve con ciertos personajes jugables que le dan un tono picante, además de incluir otro modo de zombis llamado Dead Ops Arcade, en el que tendremos una vista aérea, al más puro estilo Smash TV, un gran acierto para dar variedad al título.

En definitiva…

Call Of Duty: Black OPS ha demostrado con hechos que actualmente no solo existen guerras virtuales modernas, y que escenarios como la guerra fría pueden dar muchísimo de que hablar, tanto, que Black OPS posee la mejor historia de la saga.

El modo multijugador sigue en su línea, con ciertas mejoras, y algún que otro fallo de cosecha propia, como puede ser la reaparición de enemigos, pero está claro que nada en esta vida puede ser perfecto.

También como apunte, decir que la versión que ha enviado Activision a la redacción de Generación Pixel es la de Xbox 360, por ello, comentar que ciertos fallos de la versión PS3 comentados públicamente por sus usuarios no los hemos experimentado.

Pros

-El mejor modo Historia de la saga.

-Opciones de personalización en el on-line.

-Multijugador marca de la casa, es decir, horas y horas de diversión.

Contras

-Fallos de sincronización con el doblaje y el movimiento labial.

-Pérdida de calidad sonora con respecto a la entrega anterior.

-IA amiga inexistente en algunos puntos del modo campaña.

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3 comments to “Análisis, Call Of Duty: Black OPS”
  1. Buen analisis Fran!!  Lo de los fallos sonoros yo tambien lo he notado y no se si tambien le pasaba a alguien mas que habia algunas partes que apenas se les escuchaba hablar a los personajes y no te enterabas de nada.. Y encima no habia opcion de poner subtitulos.. o al menos yo no lo encontre xD

  2. MUy buen análisis, Franly. Eso si la versión PC se merece un buen bajón de puntos ya que su estabilidad gra´fica es lamentable, tiene unos bajones de frame brutales… y eso que el motor grafico está más que trillado.

  3. Rafa lo que comentas es cierto, yo lo que hacia para subsanarlo era subir las voces y bajar los efectos sonoros. Algo si lo evitaba, pero vamos, me ha pasado en una parte o dos a lo sumo.

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