Análisis: Naughty Bear Panic in Paradise

Las cosas van de osos cabrones. No lo digo por Ted el oso pajotero, si no por la vuelta de ese oso psicópata llamado Malote. Ya pudimos disfrutar algo de él en el formato físico de Naughty Bear, pero ahora para intentar resolver errores pasados, Behaviour Interactive nos trae este arcade (mas en plan DLC) de el entrañable oso mamón, y sus aventuras de intentar cargarse a todo lo que le se cruce. Y bien, es hora de asesinar, que diga, analizar.

HASTA LOS OSOS TIENEN RAVES

Resulta curioso, nunca jamás pensaríamos que los osos de peluche ahorrarían para irse a una isla paradisíaca para estar todo el día en la playa, con barra libre de Cola-Miel y formando Raves. Pero vaya que sí.

De la historia con este prólogo como se observa, no hay mucho que contar.

Los colegas osos han decidido montarse una fiesta en la isla sin contar con Malote. Como es normal, no le gusta que lo dejen de lado ni que hagan planes para cargárselo a sus espaldas. Así que, sin pensárselo mucho, decide joderles la fiesta y darles mucho amor a base de despelucharlos.

Y aquí entra Malote, demostrándoles a los demás que el Bullying con el no funciona y que si le tocan mucho los huevitos puede reventar cabezas.

CUAQUIER COSA VALE SI DE DESPELUCHAR SE TRATA

Tengo que reconocer que yo, como todos habéis comprobado, soy de juegos de hostias como panes y tiros por un tubo, con los consecuentes actos de descuartizamiento y sangre manchando la pantalla. Pero, si me pones un juego hecho con amor, arcade y que además de matar tienes que actuar con sigilo, pues acaba picándome.

Y es que el juego se basa en eso, en actuar sigilosamente. Porque claro, aunque tú tengas marcado tu objetivo a matar, no querrás que los compis te pillen y te jodan el asunto.

Esto es muy importante en Naughty Bear. A parte de matar a ese oso que nos amarga la vida, y conspiran a nuestras espaldas (y no nos invita a sus barras libres), tendremos que intentar hacernos con los otros objetivos que se nos ofrecen. Que si, que siempre son los mismos objetivos, como matar a osos, hacer que se suiciden, romper invitaciones, atraparlos, etc, que le dan más vidilla al juego, pero a la vez ponen más complicadas las cosas y hacen que nos den más experiencia.

A priori, esto puede resultar un poco cansinillo, ya que solo contamos con 11 niveles para tropecientos osos y los mapas nos podrán resultar repetitivos. Pero, sabiendo que tenemos que matar a ese oso malaje de una manera concreta porque si no, no vale de nada, hará que nos estresemos mucho más y el plan se vaya al cuerno. Pero bueno, yo me pico cuando las cosas no salen bien por mucho que me canse el mapa. Y si este juego ha conseguido eso con lo que yo me canso del sigilo, es para aplaudirles.

Por lo demás, contamos con 5 categorías de armas diferentes cada una con tres muertes especiales. Además de todo lo que tengamos esparcido por el mapa que nos vale para matar de la manera más maquiavélica posible. El uso del armamento y demás opciones es sencillo, ya que veremos que botón debemos pulsar para hacer uso de cada opción.

Contamos con la opción de ir robando disfraces a los osos para mezclarnos entre la plebe, y que no se den cuenta de que eres el mamón que los está matando a todos. Si no quieres matarlo directamente puedes ponerle un cepo, asustarlo y que se cague vivo y llame a la poli, volverlos locos y hacer que se suiciden e incluso que se cabreen con sus propios compañeros. Los osos actuarán hacia nosotros depende de cómo nos comportemos. Vamos, que la IA es medio inteligente y si ven que vas rompiendo mesas van a saber que eres el asesino porque ellos son muy buenecicos.

A medida que vayamos matando, subiendo de nivel y cumpliendo objetivos nos subirá nuestra experiencia. Tendremos que hacer uso de los objetos apoderados de otros osos para transformar a Malote en invencible. Que es lo que le mola a él. No os olvidéis de las llaves para abrir las puertas gigantes, que a veces dan armas interesantes, e intentad conseguir aunque sea una copilla de oro, que con la cuchara de palo se nota el paquetismo.

Y si veis que habéis cumplido objetivos y os resulta difícil matar al jefazo, salid por la puerta y guardar porque si os matan os quitan un 75% de EXP. Vosotros veréis lo que es bueno

LOS OSOS SE LO MONTAN BIEN

De este apartado no voy a tener mucho que aportar. Han aumentado claramente la calidad respecto al anterior, pero es una pena que no se hayan aprovechado mucho más del mapeado, ofreciendo nuevas zonas.

Sé que al fin y al cabo hablamos de un arcade, y tengo que destacar que la isla esta mas que curiosa por las diferentes zonas que visitamos. Desde un taller, un jardín, una playa, un pueblito mexicano, una fábrica con oso-robots… hasta una discoteca techno. Pero cuando hay tantos osos y tan poco mapeado, parece como si no nos hubiésemos cambiado de lugar. Pero en fin, seguimos a por nuestro objetivo y ya está.

A lo largo de estos mapas habrá toques a la cultura de otros videojuegos, del cine y demás. Tanto en los disfraces de los energúmenos como en los escenarios. (Destaco la hermandad a lo AC).

Porque claro, tendríamos que dejarlo en bronce, librándose de la cuchara de palo. Porque de gráficos resulta un juego más del montón, con cuestionables texturas en los mapas e incluso en los osos. Pero lo salvan sus curiosidades, tener la opción de mantener la cámara fija sin que nos mareemos, sus fatalitys y ese momento slow motion cuando te estás cepillando a quien lo merece.

El juego se nos presenta en inglés con su subtitulado. Y aunque te de pena tener que matar a los ositos por los gritos que meten, no tendrás más remedio que hacerlo. Si algo destaco, es el narrador, con ese inglés británico que tanto me gusta.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

Es una alegría que haya decidido volver a vengarse de todos aquellos que le hacen la vida imposible, pero aunque pase sin pena ni gloria, nos regalará buenos momentos al destrozar a esos indefensos seres de peluche. Si bien supera a su predecesor, podrían haberse mejorado muchas cosas más. Aunque, algunas veces, hay que reconocerlo, consigue divertirte y picarte bastante.

LO MEJOR:

-Malote mola mucho.

-Sus raves.

-Matar a esos seres tan adorables que de tanto azúcar que te aportan te conviertes en diabético.

-Los escenarios están curiosos.

-Poder hacer uso del entorno.

-Sus grititos.

-Su armamento. Me da ideas para defenderme cuando voy por la calle.

-Consigue picarte.

LO PEOR:

-Puede pecar de cansino. (Menos que el otro).

-A veces parecerá que no nos hemos movido del lugar.

-Fallitos en las texturas.

-Objetivos repetitivos.

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