Análisis: 100 % Orange Juice

Las tierras japonesas rezuman aires exóticos por los cuatro costados. Son costumbres allí lo que aquí, en occidente, son incomprensibles ritos y folclore. Desde allí nos llega 100 % Orange Juice; una apuesta que no desmerece la fama del gigante asiático que hará las delicias de los amantes de los board games y en cierto modo también atraerá la atención a los aficionados a los juegos de cartas, apadrinados por el fenómeno Magic: The Gathering.

HISTORIA

Nos encontramos en un mundo donde perros, personas y máquinas vuelan por todo el cielo. En un instante, en este idílico mundo de fantasía, nace un pequeño nubarrón oscuro. Infinitamente pequeño al principio, éste, poco a poco, comienza a envolver todo lo que encuentra a su paso.

Una joven llamada Kai, controlada por una extraña forma de vida llamada “Marie Poppo, emprenderá un viaje que recorrerá el mundo entero. La oscura nube de malvado deseo irá creciendo y comprometiendo el futuro de la pequeña Poppo y el mundo que habita…”

JUGABILIDAD

  • Tipo de juego

Lo primero que se nos vendrá a la cabeza cuando demos los primeros pasos en este juego, es a qué género pertenece en realidad. Básicamente, y con ánimo de no liarnos en farragosas descripciones, se trata de una mezcla entre un juego de mesa y un juego de cartas. Después de elegir de entre cuatro personajes distintos y formar un mazo de doce cartas; los personajes serán arrojados a un tablero donde todos tendrán el objetivo de establecer su supremacía por encima de los demás.

  • Mecánicas de juego

El objetivo principal, aunque a veces no parezca demasiado claro, es aguantar lo suficiente para alcanzar cinco checkpoints (por llamar la consecución de objetivos de alguna manera), uno detrás de otro y sin perecer a medio camino. Una vez que cada uno de los checkpoints es alcanzado, el jugador será recompensado de una llamativa manera y su puntuación estribará en lo mucho o poco alejado que haya quedado de la perfección de las cinco victorias o consecuciones.

Existen dos maneras de alcanzar nuestro objetivos: O bien recolectando un número determinado de estrellas o, si lo preferimos, derrotando a un número mínimo de enemigos. La segunda opción tal vez resulte mas cómoda ya que contamos con casillas especiales donde, a distancia, y sin que en éstas se hallen nuestros competidores, podremos atacarlos usando el atajo que ofrece la determinada casilla. En cuanto a la recolección de estrellas como alternativa a lograr la victoria, éstas también podrán ser acumuladas a través de los combates, pues con cada uno de nuestros envistes, en el caso de ser certeros, nuestros enemigos las irán soltando y nosotros recoleccionándolas. No hace falta decir que si el caso es el contrario, y somos nosotros los que estamos recibiendo un duro correctivo, nuestras reservas de astros irán decreciendo hasta llegar a cero si no nos andamos con cuidado.

Si todo esto que hemos comentado hasta ahora en lo que a mecánica se refiere puede en un principio sonar un poco lioso e incluso extravagante, lo que aún queda por desenmarañar ralla aún mas alto en el listón. De todas formas, no cabe duda que el progresivo rodaje que vayamos adquiriendo conforme jugamos nos ayudará a entender al menos en parte la atmósfera en la que intenta sumergirnos el juego.

Los combates centran su idiosincrasia en los elementos típicos de un enfrentamiento rolero entre dos personajes, esto es, ataque, defensa y evadir. No obstante, lo que llama la atención esque, aunque en principio y por estética pueda hacernos pensar lo contrario, las habilidades y debilidades de cada uno de los cuatro personajes seleccionables están perfectamente ajustadas, de tal manera que siempre encontraremos a uno que será el que más se adapte a nuestro estilo de juego.

Por otra parte, cabe mencionar que las anteriormente descritas habilidades intrínsecas y opuestas entre todos y cada uno de los personajes, el mazo, conformado por las 12 cartas que seleccionemos actuarán de manera directa sobre la cantidad y calidad del potencial de nuestro personaje. Todas las cartas de todos los personajes se fusionarán en un mazo único, de tal manera que conforme vayan apareciendo las cartas en medio de cada combate, será cosa de la mayor o de la peor de las suertes que nos toque un naipe que potencie nuestro poder destructivo o, por el contrario, si sale una carta elegida por un contrincante y ésta tiene el poder de debilitar al enemigo, nuestro potencial se verá drásticamente afectado.

  • Control

El control no sera un problema en sí, como sí lo es la mecánica y su solución es entenderla. Una vez la hallamos pillado, con nuestro ratón iremos volando por los menús de una forma sencilla e intuitiva.

  • Innovación

En cuanto a nivel personal, jamás había visto un juego de este tipo. Es posible, y hablo sin conocimiento, que en Japón se estilen mucho, o tal vez no. De todas formas, no puedo sino afirmar que estamos ante un juego, que lejos de ser bueno o malo, de factura ambiciosa o humilde; es verdaderamente original. Una originalidad que no siempre tiene que ir ligado a un juicio positivo, pero que en este caso, y siendo consciente que éste que nos ocupa, es un juego nacido para ser amado u odiado, sin término medio; es una originalidad positiva en tanto que supone una brisa, o mas bien un buen viento de levante en el cimentado y poco flexible sector videojueguil que vivimos hoy en día.

  • Duración

Si optamos por terminarlo completamente, lo que significa desbloquear todas las cartas, acabar el “modo historia” de cada personaje del elenco de los cuatro seleccionables, y por supuesto hechar unos buenos vicios online, contra gente de carne y hueso, y tan loca como los que nos atrevemos y atrevamos a jugar a esta simpática excentricidad; la vida media del título en cuestión es tal vez equiparable a la de un juego de rol de duración media. No soy dado a colocar cifras temporales en este apartado, pero esta vez me atrevo a dilucidar que, en términos generales y sumando todos los modos de juego, objetivos y bonus, podemos estar ante una aventura que tardemos unas 30 horas en exprimir. Nada mal para lo que es, y que no se nos olvide: Un juego indie.

  • Dificultad

Es una gran torpeza por parte del equipo de desarrollo que no se hayan molestado en incluir un tutorial para el principiante, y esto bajo nuestra consideración es algo crucial, ya que, dada la naturaleza exótica, liosa y original (en el sentido de “poco vista”), se hacia imprescindible una ayuda al comienzo de la aventura. Y esta falla les saldrá cara porque no todo el mundo posee la paciencia suficiente para decir más de 10 o 15 veces “pero que c… es esto!?”, antes de cerrar el programa para siempre. Ahí estriba el arco de dificultad, en la capacidad que tengamos de asimilar de qué va el juego. Una vez sumergidos en el mismo y conscientes de qué es lo que hay que hacer y cómo hacerlo, la dificultad del principio se transformará en una divertida sensación de “cuanto más lo entiendo, más va molando”.

  • Multijugador

Modo multijugador estable y sencillo: Básicamente los mismo enfrentamientos, con las mismas reglas que contra los bots, pero obviando las escenas y secuencias del modo historia de un solo jugador.

APARTADO TÉCNICO

  • Apartado Visual

Un juego de mesa fusionado con un juego de cartas no necesita el artificio de un Battlefield 8. Graficos al estilo manga japonés, llenos de ese color y fantasía tan arraigadamente pastelosa que tanto gusta en el país del sol naciente. Más que buenos o malos, los gráficos son “simpáticos”.

  • Apartado Sonoro

Nada especial. Mediocre. Música de anime infantil, acorde a toda la estética del resto del producto.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

100% Orange Juice no es un juego de masas, no es la primera alternativa cuando un amigo te pide que le recomiendes un título que sea “bueno” y “divertido”. Es una apuesta por el todo o la nada: O te gusta y te hechas unas buenas risas de lo absurdo y pastelosamente colorido que es todo, o bien le otorgas una vida de cinco minutos, los necesarios para darte de cabezazos en la pared por haber tirado algunos euros en algo que no vas a volver a jugar en el resto de tus días.

LO MEJOR:

-Originalidad. Si se busca algo completamente distinto, este es tu juego.

-Si le coges el tranquillo en un espacio de tiempo lo suficientemente corto como para no perder la paciencia, es posible que te guste, y te enganche, mucho.

LO PEOR:

-No hay tutorial. El juego más bizarro que he catado en años y años y no se molestan en incluir unas instrucciones de uso.

-La banda sonora.

“Nuestra forma de valorar los juegos

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