Análisis: XCOM Enemy Within

Hace ya poco más de un año que disfrutamos de una nueva adaptación de uno de los juegos de estrategias por antonomasia, XCOM: Enemy Uknow, llevada a cabo por 2kGames y Firaxis Games. Donde unimos a los mejores soldados, científicos e ingenieros del mundo, para defender la Tierra de las hordas de alienígenas que querían invadirnos.

Hoy os presentamos su expansión llamada XCOM: Enemy Within, donde los ya conocidos y otros nuevos extraterrestres, nos podrán una vez más a prueba, haciéndonos sobrepasar los límites éticos y morales de la humanidad con tal de ganar esta guerra. Para vencer a estos monstruos, tendremos que ser uno de ellos.

HISTORIA

Centrándonos ya en la historia, todo vuelve a comenzar desde el principio. Una historia que sigue el mismo hilo argumental que en XCOM: Enemy Uknow. Un mundo que entra en caos ante la llegada de los invasores, con la única esperanza de que la organización XCOM pueda rechazarlos y devolver la paz a la tierra.

La novedad en el guion, es la incursión de una nueva organización, que atentará contra nuestros intereses y los de la humanidad. Se hacen llamar EXALT, una organización terrorista formada por humanos afín a la invasión extraterrestre, que busca apoderarse del material bélico de estos, además de aniquilarnos a todos. Estos actúan con células paramilitares alrededor del mundo, e irán saboteando nuestro trabajo, provocando pérdidas económicas y aumento del pánico en los lugares donde actúen. Nuestra misión es, a través de agentes de espionaje, averiguar dónde se encuentra su núcleo de organización y acabar con ellos antes de que sea demasiado tarde.


JUGABILIDAD

Aquí es donde está lo realmente importante de la expansión. Para empezar, contamos con tres grandes novedades: Las mejoras genéticas, las mejoras robóticas y la concesión de medallas.

La primera novedad que nos vamos a encontrar en las primeras típicas misiones de aprendizaje es la mezcla. Esto es una sustancia alienígena muy valiosa, que nos servirá para desarrollar los implantes genéticos y mecánicos en nuestros soldados. En cada misión, a parte de los objetivos principales, tendremos el añadido de obtener esta mezcla, que estará depositada en unos recipientes con una cuenta atrás y que son altamente inestables. Esto se traduce en que una vez aparecidos estos recipientes en nuestra línea de visión, tendremos un máximo de turnos en los que tendremos que acercarnos para recoger la mezcla, si no, pasado esta cuenta atrás, la mezcla no podrá ser recuperada. También tendremos que tener cuidado con el fuego cruzado cerca de los depósitos de esta, pues es altamente inestable y un disparado mal ejecutado puede hacerla explotar.

Una vez obtenida cierta cantidad de mezcla, y con dinero en los bolsillos, podremos modificar a nuestros soldados, para que puedan hacer frente a la amenaza extraterrestre. Pero, ¿a qué precio?, ¿debemos rechazar a nuestra condición humana para acabar con ellos?… estas preguntas morales será una de las cuestiones a tratar ante  el ambicioso desarrollo de los soldados que se llevará a cabo para defender la Tierra de los invasores.

Estas cuestiones no impedirán que desarrollemos las mutaciones genéticas y físicas. Para ello, deberemos construir dos nuevos laboratorios, el de genética, y el de cibernética. En el primero podremos, junto con mezcla y dinero, modificar el ADN de nuestros soldados para darle habilidades especiales. Podremos modificar el cerebro, los ojos, el pecho, la piel y las piernas. Por ejemplo, podremos modificar las piernas para poder alcanzar una fuerza sobrehumana y saltar hacia posiciones elevadas sin necesidad de escalar, o modificar los ojos para aumentar la puntería. En el segundo, podremos hacer de los soldados autenticas maquinas de guerra llamadas CEM. Amputándoles las extremidades, y siendo sustituidas con piezas mecánicas, son introducidos posteriormente en un exo-equeleto, y equipados con gran  potencia de fuego llevarán la devastación al enemigo. En contra, son lentos y no tienen la posibilidad de usar coberturas, con lo que tendrán que soportar con su armadura todos los disparos.

Estas dos grandes mejoras a su vez propiciaran nuevos proyectos que realizar en la fundición, y nuevo equipamiento que obtener para ir mejorando a nuestros súper soldados.

Otra de las novedades a incluir es la concesión de medallas. Existen 5 tipos de medallas, y 10 subtipos a su vez. Es decir, cada tipo de medalla puede tener dos bonificaciones a elegir, siendo esta elección perpetua, no pudiendo volver atrás. Las medallas nos las irán otorgando el consejo de XCOM por cada misión que realicemos de forma soberbia, posteriormente, deberemos decidir a qué soldado condecorar. Da igual si el soldado al que queremos darle la medalla no ha combatido en ese momento, o si es un recién llegado a la academia. Eso sí, esta medalla la podrá perder, ¿Cómo?, sencillo, pereciendo en combate.

Después de haber visto las grandes mejoras que podemos hacerle a nuestros soldados, podríamos llegar a pensar que el nivel de dificultad bajaría drásticamente, y no es que no sea así, sino que además de no bajar su nivel de dificultad, este sube. Si ya de por sí, nos costó nuestro sudor y lagrimas en su versión normal, ahora tendremos las cosas más difíciles todavía. Esto se debe a que los enemigos también se han reforzado. Tienen nuevas alimañas con peculiares habilidades, e incluso tienen su propio CEM. A sus sectoides los han introducido en un exo-esqueleto con alta potencia de fuego, con los que tendremos que hacerles cara con nuestros super soldados si queremos tener alguna posibilidad. Esto unido, a los EXALT y a la necesidad de ir obteniendo la mezcla en cada misión, hará que aumente la dificultad.

Los soldados EXALT siguen la misma línea que los soldados XCOM, humanos equipados, al principio, con armas de fuego clásicas y consiguiendo armas con potencia alienígena y mejoras a la par que nosotros. Estos realmente no llegan a suponer casi en ningún momento una dificultad excesiva, aunque si no se acaba con ellos, pueden llegar a ser realmente molestos, pues nos irán quitando dinero, y aumentado el pánico.

El multijugador sigue la misma línea que el de Enemy Uknow, con las únicas novedades que los nuevos personajes y mejoras que han sido incluidos en  la campaña.

En cuanto a sus mapas, tendremos unos 30 nuevos, cosa que se agradece, ya que para el que haya jugado a Enemy Uknow,  sabe que se llegan a hacerse bastante repetitivos, y más ahora si se vuelve a jugar por segunda vez.

Por poner una pega, para los que hayamos jugado a XCOM: Enemy Uknow no podremos recuperar nuestra partida guardada, ya que el añadido argumental y las novedades que incorpora ha hecho que esto fuera imposible llevarlo a cabo. Esto puede echarnos para atrás si hemos acabado XCOM: Enemy Uknow recientemente,  ya que la historia es prácticamente igual y el comienzo tutorizado se llega a hacer algo pesado.

APARTADO TÉCNICO

En su apartado visual y sonoro no ha habido ningún cambio, manteniendo las mismas mecánicas y el mismo modelado de personajes. La única novedad, es que podemos editar a nuestros soldados para que hablan en su idioma natal, en vez de en el idioma en el que tengamos el juego.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

Si ya nos gusto XCOM: Enemy Unknow, este nos ha gustado todavía más. Las novedades introducidas han aumentado enormemente el grado de personalización de los personajes y las rejugabilidad del título. Esta expansión se vende en formato físico en consolas y solo en descargable por PC, debido a su tamaño. En definitiva, merece la pena hacerse con él seas amante de la saga y de los juegos de estrategia o no lo seas, hayas jugado Enemy Uknow o quieras descubrirlo ahora.

LO MEJOR

-El mayor grado, si aun cabe, de personalización

-Las mejoras genéticas y cibernética de los soldados

-Las interminables horas de juego que ofrece

LO PEOR

-No podemos usar nuestra partida guardada de Enemy Uknow

-Volver a repetir el tutorial inicial

“Nuestra forma de valorar los juegos

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