Una trilogía brillante

No haber jugado a los tres juegos de la saga Bioshock es un pecado videojueguil, como también lo es no jugar a BioShock: The Collection, la remasterización de estos juegos que se encuentran en el olimpo de los juegos de la pasada generación. Kevin Levine dejó un legado que mañana podemos volver a jugar de nuevo.

PD: Si eres pecador, tienes una oportunidad para ser perdonado por nuestro dios videojueguil. Obligado.

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