ANÁLISIS: Call of Duty Modern Warfare

En la guerra, todos pierden, pero no parece parte del sino de Activision Blizzard, donde un año más vuelve su buque insignia, y, a decir verdad, esta vez deparaba una sorpresa, una de esas que te hacen quedarte con el hype por las nubes a meses del lanzamiento.

Ya en aquella presentación donde se observaba humo de un cigarro y posteriormente se vislumbraba la cara del archiconocido Capitán Price, se olía, se veía venir que algo gordo estaba por venir.

El regreso de Modern Warfare era un hecho, y no solo la vuelta y reseteo de una saga queridísima, era hora de cambios y Activision lo sabía, era hora de sacar artillería pesada: Cambios de motor, sonido, armas, la vuelta de un modo campaña a la altura…

FICHA DEL PRODUCTO

Fecha de lanzamiento:25-10-2019

Desarrolladora:Infinity Ward

Distribuidora:Activision

Plataformas:PS4- XONE -PC

Versión Analizada:PS4

Idiomas Voces/Texto:ESPAÑOL/ESPAÑOL

Número de jugadores:1-64

NOTA FINAL

8’5

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

AL QALATA Y LA ABSOLUTA INSPIRACIÓN

Un nombre que a cualquier ser viviente de este planeta le sonará de algo, debido a la cercanía fonética del nombre de una de las organizaciones terroristas más conocidas en el globo. Y no, la inspiración no viene solo en el nombre, la inspiración viene con el regreso de un modo campaña para el disfrute.

Bien es cierto que las distintas compañías encargadas de hacer anual la entrega de Call Of Duty, siempre ponía un mimo especial a su modo historia, donde todos los jugadores de la misma disfrutaban mucho del corte cinematográfico absoluto que adquiría, siendo uno de los pilares fundamentales.

El año pasado, y para sorpresa de la industria, COD pasaba a ser un juego sin modo historia con Black Ops 4, decisión tomada en torno a dar un foco de luz propio al multijugador, y haciendo las veces de anfitrión ante la llegada del nuevo Blackout, el estreno del battle royale de la franquicia.

Para tranquilidad de todos, el modo campaña de COD vuelve, y además lo hace de una manera tan bestial en sus formas, con una hipotética tercera guerra mundial, con famosos y familiares lugares emblemáticos, golpeados por bombas y balas, que a cada paso no hace más que crear esa sensación de, “a lo Modern Warfare original”.

La vuelta del capitán Price, junto a Kyle y Alex no hacen más que ir dejándonos con ganas de más, seguir avanzando en una historia que además plantea nuevas mecánicas a la saga, que mejor se vayan descubriendo por uno mismo.

CAMBIO NECESARIO

En el preludio al análisis se comentaba, en todas las webs especializadas lo analizaban, Call Of Duty se veía en la obligación absoluta de cambiar por completo su fachada, porque pese al buen funcionamiento del mismo, eran muchos años ya.

Modern Warfare es, sin duda, el juego más realista de la franquicia, todo ello gracias a un motor gráfico renovado por completo, donde además de modificar lo meramente visible, también se han modificado mecánicas y sonidos.

El juego luce ahora de una manera espectacular, un motor a la altura que ha impreso carácter a una saga que venía manida. COD se mueve a sus 60 FPS rocosos y característicos, únicamente que ahora el nivel de detalle es mucho mayor, el texturizado, el detalle en las armas, las expresiones faciales de los personajes ingame, y el apabullante nuevo modo de presentarnos cada nuevo capítulo con unas cinemáticas con el motor del juego dignas de estudio.

El gunplay ahora se muestra más sólido y realista con el nuevo motor, y sobre todo, con los nuevos sonidos de las armas, una auténtica barbaridad.

LUCES Y SOMBRAS EN EL MULTIJUGADOR

Y llegamos al punto clave, ese del que todos los seguidores esperan cada año para destrozarlo al máximo, el pilar fundamental en el título, su apartado multijugador.

Como hemos adelantado en el título del apartado, nos encontramos con un modo de luces y sombras, un modo que pese a ser el mejor y más completo de toda la saga, tiene uno de los puntos negativos más fuertes de casi todas las entregas.

Empezando con sus bondades, Modern Warfare nos presenta un título digno de las mil vidas que cada jugador le eche, un comehoras en toda regla. En esta ocasión nos encontramos con un juego qué, bebiendo de lo mejor de cada entrega, nos presenta un juego completísimo.

 Las novedades en los distintos perks de las armas, donde ahora cada complemento tiene un valor real en el daño, el rebalanceo de las ventajas y las rachas, la activación de una ventaja única a modo de “ulti”, y si además, añadimos que ha cambiado un poco la velocidad del juego, haciéndolo un poquito más pausado, nos hace creer que estamos ante el mejor multi de COD.

Una vez aclarado las tantísimas bondades en el párrafo que precede, tenemos que meter mano a la lacra más grande del modo, el que hace que la comunidad haya establecido sin dudas un nuevo nombre al juego, que podría ser perfectamente “Campers Of Duty”, y no es otro que los mapas. Es un tema candente en la comunidad, el desarrollo de mapas de esta nueva entrega no es óptimo para lo que la misma requiere.

 A día de hoy, con el diseño de mapas tan alargados y llenos de spots de campeo, junto a la actitud de la mayoría de la comunidad, vuelve muchas partidas de MW casi injugables, donde cada modo acaba terminándose por tiempo en lugar de por objetivos, zonas de respawn fijas y casi completamente inflanqueables.

Pese a todo, el vicio made in COD sigue intacto, y no todas las partidas surgen de una manera tan descaradamente inoperante, en ocasiones se disfruta de lo que es un gran Call Of Duty y uno de los multijugadores más “completos y equilibrados” que se recuerdan.

NUEVOS HORIZONTES Y UNA COMUNIDAD UNIDA

Modern Warfare ha llegado para establecer un antes y un después en la franquicia, como hizo antaño el original Call Of Duty 4, ahora enfocaremos el resto de entregas con una base como la que nos han presentado este año.

La vuelta de un espectacular modo campaña, donde además nos reencontramos con caras conocidas. Todo ello asociado a un cambio generacional de motor gráfico, acompañado por un exuberante apartado sonoro.

Un multijugador qué pese a las molestas situaciones provocadas por los fallos de diseño en el mapeado, presenta uno de los más completos y equilibrados de los últimos años, y de los más punteros de la saga, todo ello unido a la multiplataformidad, un cross-play que los jugadores venían pidiendo años, y que gracias al precedente de Fortnite, ahora disfrutamos aquí, no es necesario comprar el juego en la misma plataforma puesto que todo podemos jugar juntos, ya sea competitivamente o de forma cooperativa, un auténtico dulce.

Sin más, creemos que la espera en líneas generales ha merecido la pena, que la saga de Activision vuelve a retomar un cauce antes perdido y del cual nunca debió desprenderse.

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