Bienvenido a la agencia Network

Esa es la carta de presentación de un juego que venía con dotes de grandeza. El aclamado Black era la antesala a Bodycount, todo nos hacía presagiar que estaríamos ante un buen juego de tiros.

La realidad es que en una generación minada por shooters en primera persona tienes que tener algo para destacar, no simplemente venir aconsejado por el jefe. Codemasters nos trae tiros a raudales.

Tú contra el Target

Perteneces a una poderosa agencia que se dedica a equilibrar la balanza del bien y la justicia en el mundo, esta agencia es la denominada Network. Tú eres su mejor hombre, y por ello depositarán plena confianza en ti a la hora de realizar ciertas misiones un tanto peliagudas, en diferentes territorios hostiles del continente Africano y Asiático.

Tanto en la República de Tesanga como en Xushung se están llevando a cabo unas operaciones un tanto sospechosas por parte de una organización conocida como Target. Esta es capaz de provocar guerras civiles en los territorios donde se encuentra y ello dice de la capacidad de poder que alberga dicha organización.

Nuestro protagonista tendrá a su entera disposición una cantidad ingente de armamento, munición y dispositivos de última tecnología, a su vez dispondremos de una ayuda femenina muy útil por radio que nos dará un informe de la situación en todo momento.

En la batalla nos encontraremos una lucha encarnizada entre diferentes bandos,  nuestro objetivo será eliminarlos… a todos.

Cuenta cuerpos

Meses antes de la llegada de Bodycount a los estantes, se venía observando un juego que parecía tener ganas de innovar con respecto a todo lo visto en el género. Balas y mas balas seguidas de mil explosiones harían un título frenético y muy rejugable.

Todo esto era sobre el papel, en la práctica hemos observado que del dicho al hecho hay un trecho y además bastante bien aplicado al mismo. Nada más comenzar el juego se detecta un control un tanto tosco, por no decir una palabra más grotesca, algo incomprensible en un juego de estas características, donde prima la rapidez de movimientos.

A parte de este impedimento existen otros muchos que creemos empañan la jugabilidad del título enormemente.

Primero nombraremos la inteligencia artificial de los enemigos, donde tras haber terminado el juego, aún seguimos buscándola, ya que no hemos encontrado indicios de ella en ninguna parte. Los enemigos simplemente están, y parece ser que eso es un logro para ellos porque son estatuas totalmente inmóviles, no saben usar las coberturas, no saben esconderse de los disparos, no saben disparar… en definitiva, muchos fallos en el enemigo, que hace que de vez en cuando al jugar de la sensación de que nos encontremos ante un Time Crisis, pero con la diferencia de poder mover a nuestro personaje.

Otro de los fallos a destacar que hemos encontrado es su tremenda facilidad. Tras haber terminado el título en su modalidad Imposible, cuyo nombre es muy distinto a la realidad, no queremos ni imaginar cómo serán sus otros tres modos más fáciles. Todo es una consecuencia de lo nombrado anteriormente, su nula inteligencia artificial, que nos permite recorrernos una misión entera corriendo hasta el objetivo sin dar un solo disparo. A pesar de esto, existen ciertos puntos contados del juego en los cuales sucede todo lo contrario, alcanzando una dificultad demasiado elevada llegando a parecer hasta ridículo por las veces que se cae en combate.

Sin embargo no todo es oscuridad y tinieblas en el título de Codemasters, la reaparición de jefe final como los de antaño, con nivel de vida inclusive, más esa dificultad elevada en ciertos puntos (muy pocos) del juego hacen que los jugadores más tradicionales disfrutemos por implantarnos un desafío, lástima que esto solo sean pequeños flashes de lo que pudo ser el juego al completo.

La implantación del sistema de apuntado también aporta algo novedoso junto con la mejora del BAM y los datos de inteligencia que ayudan a realizar bajas encadenadas, no siendo suficiente para equilibrar una balanza que se hundió hacia la parte negativa nada más publicar el juego.

Pulso electromagnético activado… visualizando al enemigo

La actual generación de consolas ha sorprendido a la crítica con juegos de grandísimo acabado visual, no por ello siempre se buscan gráficos espectaculares, pero si un mínimo nivel de exigencia. En este caso creemos que se ha llegado al mínimo aceptable, con ciertos matices.

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El juego corre a unos 30 frames aproximadamente, y no de forma constante, y al decir esto nos referimos a que el juego posee unas caídas brutales, siendo más notorio llegando al final, donde las explosiones y los disparos hacen que parezca que el juego está hecho a cámara lenta.

Las texturas son de un nivel bajo, aunque se puede perdonar por el nivel de destrucción del escenario, que sin llegar a ser demasiado bueno, se agradece debido a la ausencia de este tipo de detalles en el resto de juegos.

Haz todo el ruido posible

Explosiones de barriles, bombas, disparos… es lo que prima en Bodycount, por ello tiene que estar todo perfectamente escenificado para sentirlo en tus propias carnes. Podemos decir que este caso sí, el título consigue un nivel sonoro aceptable, estando caracterizada cada arma por su sonido de disparo, y haciéndote saber si ha estallado un barril, por el enorme estruendo que ello provoca.

A parte de los efectos de sonido y las melodías que acompañan los momentos de tensión, Bodycount viene totalmente doblado al castellano, algo muy de agradecer y que no debería existir ninguna excepción en la industria.

Matando en línea

Como todo shooter en primera persona que se precie, Bodycount posee un modo multijugador, donde poner en práctica todo lo realizado en el modo campaña.

Los distintos modos que existen son:

Duelo a muerte, donde todos son tus enemigos y deberás eliminarlos, gana el que llegue al límite de puntuación propuesta.

Duelo a muerte por equipos, viene a ser el mismo modo anterior, pero con la variante de que ahora si posees compañeros de batalla, la mejor manera de vencer al bando contrario y llegar así al límite de puntos.

La última modalidad es la del modo cooperativo, que podrás luchar codo con codo con otro compañero para así poder vencer a las oleadas de enemigos que se os presentarán para haceros la vida imposible.

La gracia de este multijugador reside en la posibilidad de utilizar cualquier tipo de ventaja del BAM, para darle más gracia al asunto, el problema reside en que el juego posee los mismos fallos de movilidad que en el modo campaña.

Conclusión…

El legado de Black merecía mucho más, y aunque en concepto no esté mal del todo, este Bodycount deja mucho que desear en procedimientos y puesta en escena. A pesar de todo lo negativo se puede observar luz al final del túnel, con otro título que subsanase todos los errores cometidos por este en otra entrega, contando con las ideas de este y plasmarlas en un mejor escenario.

Pros

  • Algunos detalles innovadores como el sistema de apuntado
  • Correcto apartado sonoro y doblaje al castellano
  • La buena idea de la incorporación de jefes finales

Contras

  • ¿Dónde está la inteligencia artificial?
  • Apartado gráfico mediocre
  • Algunos problemas de control

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4 respuestas a «Análisis: Bodycount»

  1. Buen analisis! Me falta probarlo, pero viendo lo que me puedo encontrar… ya veremos que hare. Me esperaba menos nota.

    Esperemos que Codemasters intente mejorar en sus proximos shooters.

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