Vuelve el mito. Vuelve la aventura que nos dejó sin aliento y nos sorprendió a todos. Dragon Age regresa para darnos más acción, más dragones y más rol. Apenas ha pasado un año y medio desde la salida al mercado de Origins y aún menos de su expansión, Awakening, pero los chicos de Bioware ya tenían grandes planes para esta saga y no se equivocó.

Dragon Age: Origins fue todo un éxito y con ello, la secuela se está convirtiendo en una digna sucesora en cuanto a números. Una mejor adaptación a consola que hizo temblar a muchos peceros y una diferencia abismas entre el tiempo de desarrollo del primero al segundo son las grandes incógnitas de esta segunda parte que, desde luego, no nos va a dejar indiferentes.

Desde Generación Pixel os traemos el análisis de este majestuoso juego. Con todos vosotros, Dragon Age 2.

Dragon Age 2, a diferencia de Origins comienza con un personaje ya predefinido. Hawke, un hombre joven, con barba y bastante bien formado con aptitudes que deberemos elegir (magia, espada o arco). Esa será la única elección que el juego nos permitirá al principio junto con el sexo del mismo.

La historia se nos narra a través de un curioso enano sin barba (sí, existen) que le cuenta a una muchacha de no muy buenos modales la historia de cómo llegó Hawke a convertirse en “el campeón”.

Sin embargo, no te preocupes, píxel, ya que Dragon Age 2 cuenta con la misma personalización de personajes que tuvo en su día origins, aunque nos da la opción de elegir a Hawke como el personaje a usar. Si elegimos esta opción, nuestro personaje tendrá voz y hablará en las conversaciones (otro gran cambio con respecto al uno, donde éramos bastante mudos, la verdad) sino, será como en el primero y tendremos a un personaje que ni en los Sims, oye.

Pero, ¿qué es el campeón? Pues alguien bastante influyente, a juzgar por la desesperación de nuestra muchachita de la Capilla que guía a nuestro narrador particular desde el inicio. Alguien con gran carisma y poder que tiene en su bolsillo a todo el reino y que es necesario para evitar que la Capilla se derrumbe.

Todo comienza cuando una familia debe de huir de Logtherin cuando una horda de engendros tenebrosos amenaza con destruir todo Ferelden (¿os suena de algo este sitio y esta situación, píxeles? xD). Junto con nuestros hemanos y nuestra madre avanzaremos todo lo que podamos para intentar salvar nuestras vidas y llegar a algún lugar donde refugiarnos, si es que podemos sobrevivir.

 

El sistema de Dragon Age se diferencia en algunas cosas del primer al segundo título. Hay varias cosas que puntualizar. Desde un primer momento ya se avisó que este juego iba a estar más orientado a consolas que a PC, todo lo contrario que en el primero. Consecuencia de ello es casi todo lo que aquí se comentará.

Para empezar, el combate es mucho más dinámico y espectacular. Ya nuestro primer contacto con Hawke nos deja bastante impresionados con la velocidad de sus movimientos y sus acrobacias varias. Los ataques se distancian mucho menos entre sí, no hay ese tiempo de espera hasta que se recargue nuestro bastón, brazo o arco, sino que son muy seguidos. Tanto que nos permiten hacer hasta pequeños combos de 3 ó 4 movimientos.

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Esta velocidad implica también que los enemigos son más rápidos y activos y habrá que estar mucho más pendiente a ellos, pudiendo incluso esquivar algunos por el mero hecho de movernos (cosa que pasaba contadas veces en Dragon Age origins). Y otra más: los enemigos morirán también antes. Esto es una regla evidente, ¿no? Les damos más veces, pos mira, se nos mueren antes, qué le vamos a hacer, pero esto es sin dunda (al menos personalmente) un lastre para el juego.

Me explico. En Origins las batallas eran muy tácticas. Un grupo de 5 personas (aunque fuesen bandidos cutres) nos podía hacer sufrir si no íbamos bien equipados y además nos distribuíamos bien en el campo de batalla. Ahora, nuestra velocidad y diferencia de aptitudes con las del enemigo hacen que caigan antes y de forma más fácil (he probado todas las dificultades posibles) lo que hace que le perdamos el miedo a los engendros tenebrosos.

Si habéis jugado al primero recordaréis el primer enfrentamiento contra un ogro, en la torre de Ostagar. Aquí igualmente tendremos que enfrentarnos a uno, pero no tiene ni punto de comparación. Fácil de esquivar, de atacar y además con una horda de engendros tenebrosos atacando por todas partes y apenas nos darán problemas. No me refiero a que podamos pasarnos el juego aún con un brazo en cabestrillo, pero distamos del primer DA un poco en ese sentido.

Eso sí, sigue manteniendose la pausa durante el combate pero se ha eliminado la vista isometrica en PC (FALLO). Su afán por mejorar la experiencia en consolas ha perjudicado en esto a la de PC, puesto que era un gran añadido para la estrategia de las batallas. De todas formas, tampoco os alarméis, el juego sigue siendo igual de jugable. Hay más botones de acceso directo en consola que en PC pero nada que no sea antiguo o ligeramente modificado y digno de mención.

Otro cambio importante es la voz y la relación del personaje principal. Si bien ya hemos dicho que Hawke puede llegar a tener voz si elegimos al predefinido (lo cual le otorga de muchísimo carisma) ahí no radica todo el cambio. Hawke se relaciona con todo su entorno de una forma muy directa que va cambniando dependiendo del estatus social y económico de nuestro personaje.

Es decir, evolucionamos dentro de una escala, píxeles. Dejamos de ser el paria eterno que éramos en Origins para ir escalando posiciones y alcanzar el título de campeón por algo determinado, lo que hará que los nobles empiecen a hablarnos, o a tratarnos de otra forma más… correcta.

En cuanto a habilidades, son similares a las de Origins, aunque distribuidas en un esquema mucho más “cuqui” (como diría Sir_Rul). Ya no tenemos una simple lista, sino un verdadero árbol de habilidades mucho más ordenado y esquemático. Tendremos fácil acceso a ellos y sobre todo una visualización de nuestra evolución mucho mayor que en el primero. Desde luego, esto era algo que el iba haciendo mucha falta.

Mantendremos las especializaciones por nivel y las habilidades y talentos y aunque muchas de ellas son las mismas que en el primero, su cambio visual no tiene precio. Yo, personalmente, estoy enamorado de los hechizos de hielo y no puedo dejar de verlos… voy a … probarlos otro poquito, píxeles.

 

Son muchas las conversaciones que tendremos a lo largo de nuestra aventura, como es natural. En esta ocasión contaremos con un sistema radial de respuesta. A la derecha tendremos las posibles respuestas que le queramos dar a la contestación y a la izquierda las interacciones opcionales con el grupo (como preguntarle a alguno qué piensan o qué preferirian hacer) o con el personaje que tengamos enfrente (como presionarle, desviarle del tema o similares).

Cada opción irá acompañada de un símbolo (de angelito, demonio, hoja de parra, bastante simpáticos, desde luego xD) y es una alegría. La interfaz cumple y mucho en este Dragon Age en comparación con el primero sin embargo se nota conforme avanzamos la menor profunidad que tiene el juego con respecto a su predecesor.

Ojo, píxeles no hablamos de que Dragon Age II no tenga profundidad ¡por el amor de algún dios, no! Sino que el tiempo de desarrollo de Origins fue muy superior al de su segunda parte, por lo que, evidentemente, el juego es más corto y las historias menos profundas. Algunas misiones se harán repetitivas (cosa que nunca pasó en Origins) y no tendremos tantas opciones para hablar y comentar como antes.

Los personajes tienen carisma y son divertidos de ver y sobre todo de mezclar entre ellos para ver qué se dicen entre sí, pero a veces nos dará la sensación de tener a los mismos que en el primer juego pero encarnados en otros cuerpos. Por suerte, sólo ocurre contadas veces y lo soluciona bastante el hecho de que lo que hayamos decidido en el primer juego pueda ser importado a este segundo de forma que el mundo será distinto según tengamos una u otra opción.Es decir, nos podremos encontrar con más de 6 mundos diferentes dependiendo de qué decidiésemos en Origins… todo un reto para nosotros el probar los mundos alternativos jejeje.

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El juego, en definitiva, mejora en muchos aspectos, como el visual y el jugable, aunque pierde en otros igual de importantes. Si habéis jugado a los Kingdom Hearts de PlayStation 2, esto se podría asimilar a lo que pasó del 1 al 2. La historia decreció en favor de un sistema de batallas mucho más dinámico y entretenido.

Respecto a los diferentes apartados técnicos del de Dragón Age II, Bioware ha decidido tirar más por el camino de la estabilidad y el buen rendimiento que el de por el de la espectacularidad por lo que veremos que sin ser un mal apartado técnico, tanto visual como sonoramente nos sobresale por nada o por casi nada.

En su apartado gráfico nos encontraremos antes el mismo motor gráfico que ya pudimos ver en otro juego de la compañía como ha sido Mass Effect 2 con algún que otro retoque. Este motor incluso a alta resoluciones y con gran cantidad de detalles en normas generales es bastante estable, incluso en momentos donde hay gran cantidad de enemigos, explosiones y efectos varios, las bajadas de frames es muy poco apreciable.

En cuanto a su diseño artísticos nos encontramos ate dos contrapuntos… por un lado veremos el magnífico diseño de personajes y de sus respectivas vestimentas, donde podremos ver con gran lujo de detalles su armaduras y rasgos, chocando esto con unos en algunos momentos vacios escenarios o con texturas de poca calidad.

En cuanto a los sistemas de físicas, luces y partículas, lucen en algunos momentos bastante bien, sobre todos en las magias y diferentes explosiones donde las luces y fogonazos se entremezclan con los personajes y enemigos haciéndolos muy espectaculares.

Por último hay que destacar de nuevo (ya que fue destacado en el apartado jugable) en su apartado visual, una cosa que los peceros en especial  echamos mucho de menos en esta segunda parte… es la supresión de la cámara isométrica, lo cual nos hace perder gran parte de los detalles de la acción táctica que en la primera parte si pudimos disfrutar y que era seña de identidad de juegos como Baldur’s Gate, punto de referencia donde siempre se ha apoyado y guiado Dragon Age… perdiendose con ello la belleza de un escenario visto desde esta perspectiva el cual nos permite ver grandes escenarios llenos de detalles como tuvo su primera entrega.

En cuanto a su apartado sonoros, y como es normal general tanto en Bioware como en Electronic Arts, nos encontraremos con una buena banda sonora, que eso si no llega a la altura de la escuchada en la primera parte pero que da ese tinte épico a la aventura.

Respecto a sus efectos de sonido, están perfectamente implementados con la acción cuando hay una batalla, siendo especialmente contundentes cuando se produce algún tipo de conjuro. Por otro lado cuando nos encontramos vagando por los diferentes rincones del juego, el sonido ambiente entremezclado con la música será meramente presencial y pasará totalmente desapercibido.

Concluyendo con su apartado sonoro, hay que destacar que el juego nos llega con voces en ingles, donde se aprecia un buen doblaje con gran cantidad de líneas de texto… una pena que no llegue doblado al castellano… pero bueno Bioware ya nos tiene acostumbrado en sus últimas producciones a ello.

En definitiva, Dragon Age II no sobresale ni en su apartado visual ni sonoro pero hay que destacar es que el conjunto de ellos es notable, habiéndose apostado más por la estabilidad del título, que por la espectacularidad. Hay reconocer que tiene ciertos errores que con un poco más de dedicación o un poco más de tiempo de desarrollo, se podrían haber subsanados, pero bueno… esperemos que esto pueda ser incluido en algún parche, del cual actualmente nada se sabe.

En conclusión, Bioware ha vuelto hacer un juego notable, aunque sin alcanzar los niveles de virtud que han alcanzado tanto en el primer Dragon Age o en su otra gran y épica saga… Mass Effect.

No se trata de un mal juego, ni mucho menos, sencillamente que el cambio de rumbo de este tras su primera parte se le encuentra poco sentido, ya que para que se ha de cambiar algo que fue una obra maestra, transformándolo en algo mucho más vulgar… no se sabe si por innovar, pero en casos como este, el intento de innovación les ha hecho salir mal parado, dejando a todos los seguidores con un regusto a decepción.

De todos modos no os tenéis que tomar estas desanimadas palabras como algo que haga de Dragon Age II un mal juego, ya que se trata de un juego muy cuidado, mimado y divertido, difícil en momentos, con un apartado visual y sonoro por encima de la media y con esa esencia de las grandes historias que pocos como Bioware nos saben contar. ¿Recomendable? Más que eso ¿Indispensable? Depende lo que busques…

Pros

-Más acción y rapidez a la hora de los combates (para algunos jugadores)
-Mejor interfaz
-La posibilidad de importar detalles del primer capítulo de la saga a este
-Diseño de personajes
-Un apartado sonoro notable

Contras

-Menos rol y planteamiento táctico de los combates (para algunos jugadores)
-Falta de carisma de los personajes
-La duración es mucho menor que en Dragon Age I
-Perspectiva isométrica… ¿Dónde estás?

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5 respuestas a «Análisis: Dragon Age II»

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Es un juego que como amante de Baldur’s Gate y como gran admirador del primer Dragon Age ha decepcionado un poco. LLevando al juego por unos derroteros más encarados hacia la acción directa que hacia el rol tactico en tiempo real que era lo que hacia grandes a estos juegos.

    Buen juego, pero que no llega a la genialidad de su predecesor… y mucho menos a la de Baldur’s Gate. 8)

  3. Tuve el placer de terminarme la primera parte en 360 y me pareció un juegazo. De este sólo he probado la demo, q es como decir que no he visto casi nada, pero a priori parece que resuelve el principal fallo de Dragon Age I: el manejo de la interfaz de acciones y hechizos. Me ha parecido más fluido y dinámico la verdad, más adaptado a un mando de consola.

  4. Justamente eso… han hecho un Dragon Age para consola y se han olvidado de los Pceros… Yo tengo la versión PC y se nota tela esto.

  5. Muy buen analisis. La verdad que a mi esta segunda parte me atraia más que la primera por su sistema jugable adaptado en consola pero eso no quita que lo hayan simplificado bastante. Pienso que Bioware se esta metiendo en demasiados proyectos a la vez y eso, con el tiempo, se notara.

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