Visto que el trono de la simulación pura esta más que ocupado por los dos grandes juegos del género en cada consola, la lucha por la cúspide de la conducción arcade en cambio está en pleno auge. Para ello Namco Bandai ha decidido que el desarrollo de esta franquicia fuese realizado por los estudios Bugbear para dar un nuevo aire a la saga Ridge Racer. Una decisión controvertida como podremos leer a continuación, pues el cambio de idea jugable afecta de manera considerable al producto final. Debían tener muy claro en Namco Bandai que la formula de toda la vida iba a mejorar con este Unbounded, lástima que se equivocasen.

El juego dispone de un modo campaña, en el cual somos un joven piloto que ha de subir en el escalafón de los Unbounded, que son un grupo que trata de cambiar el sistema establecido en la ciudad a base de carreras y competiciones, ante la desidia del resto del mundo, Esto lo conseguiremos ganando las carreras en cada uno de los 9 distritos que tiene la ciudad de Shatter Bay, para así finalmente dominar la ciudad entera gracias a nuestro dominio de la carretera. Cada uno de estos distritos, tendrá diferentes eventos que deberemos completar. Así una vez hayamos acumulado una serie de puntos y victorias, se irán abriendo el resto de  eventos a nuestra disposición. Un sistema de juego bastante anodino y bastante simple que llegara a hacérsenos repetitivo durante los más de 100 eventos.

Hay varios tipos de carreras disponibles, desde las típicas contrarreloj, carreras de eliminación, pasando por típicas carreras por llegar el primero a meta, hasta participar competiciones de derrape. Según vamos progresando en el modo campaña de dominación de la ciudad, nuestros rivales irán aumentando su ira y agresividad contra nuestros vehículos. Por lo que deberemos ser más expeditivos cuando tengamos opción de eliminarlos. Los escenarios de Shatter Bay están llenos de rutas alternativas durante la carrera, además también dispondremos de objetivos secundarios para aumentar la oferta jugable, y para conseguir mayor cantidad de puntos.

Y ahora vamos a comentar el mejor aspecto de este juego, y no es otro que el editor de ciudades que nos han otorgado. Este apartado es el más interesante, ya que brinda al jugador la posibilidad de aumentar en gran medida la experiencia jugable, dado que da la oportunidad de crear ciudades con un sin fin de posibilidades.  Además podremos disfrutar de todo lo realizado por la comunidad, y eso es algo a tener en cuenta. Disponemos de muchísimas opciones, por lo que nunca nos quedaran dos pistas iguales. Hay que decir que su control del editor es bastante más sencillo que por ejemplo es dominar el sistema de derrapes, y realizaremos mapas en cuestión de pocos minutos. En los que podremos elegir los tipos de objetos, saltos, estructuras, carreteras, etc. Y una vez terminados los acumularemos en nuestra ciudad.

Y finalmente tendremos el juego online se llama Dominar el Mundo, y en este modo disfrutaremos de los circuitos creados por la comunidad, a parte de los circuitos que vienen de serie. En estos, podremos competir con un máximo de 8 jugadores en cada carrera. Habrá no solo los típicos eventos cara a cara o partidas rápidas, si no eventos tan dispares que tendrán una duración tan larga como un día, seis horas o una hora de competición, siendo un apartado del título, que nos ofrecerá muchas horas de juego, y que nos servirá para cambiar el chip del modo historia.

Unbounded sigue siendo arcade total. Eso no ha cambiado ni un ápice en la puesta en escena y control. Ahora bien, como se lleva a la práctica ese sistema arcade, ha cambiado de manera drástica.

El sistema de control es totalmente diferente a los antiguos Ridge Racer, estando totalmente basado en un sistema de derrapes. Y es que de haberse realizado como es debido, con una curva de aprendizaje comedido, y una adaptabilidad decente para el jugador, podría haber resultado muy adictivo a la par que entretenido. En cambio es un sistema muy difícil de hacerse con él, que traerá a más de uno por el camino de la amargura.

Como decía es difícil de controlar, para la mayoría de las curvas hemos de activar el freno de mano para poder realizarlos, no solo cuando estamos en curvas muy cerradas. Es muy sencillo que cuando estemos tomando las curvas, el coche se nos vaya de culo, y golpee contra la barrera.  Es requisito necesario dominar esta técnica, porque si no es así no podremos competir de ninguna manera, y los aspectos positivos como el diseño de las ciudades hecho para su destrucción y disfrute, quedara en un segundo plano.

La otra parte importante de la conducción de nuestros vehículos es la barra de potencia, pero no por dominar esta, podemos paliar el hecho de que no controlemos los derrapes con la misma pericia, ya que esta barra y la cantidad de potencia que tengamos a nuestra disposición depende directamente de lo bien que sepamos derrapar y que cuanto más lo utilicemos mas llena estará la barra. Esta potencia la utilizaremos de dos maneras, no solo como turbo en plena carrera para adelantar a nuestros rivales, además dependiendo del modo de juego podremos utilizarla como medida para arrojar nuestro vehículo contra el rival dejando la estela como si fuese un misil, y mandar por los aires todo lo que se cruce en nuestro camino. Además gracias a este plus, podremos destruir determinados escenarios del mapa, que a velocidad de carrera no podríamos. Como decíamos es clave tener llena esta barra de potencia, pero que sin derrapar en cada curva es imposible que la tengamos lista siempre que queramos, y siendo el sistema tan difícil de manejar os puedo asegurar que ocurrirá más de lo deseado.

Es imposible no acordarse de otros títulos del estilo, no solo por el sistema de control, mucho más pulido en estos, sino también por la dinámica de juego. Para derrapar y aplicar el turbo, y dar golpetazos a los demás tenemos otras franquicias que desde el principio lo ofrecían con mucho mejor acabado.

Ridge Racer Unbounded, consigue llegar y superar con algo de distancia el mínimo respetable gráficamente para un juego de esta generación. Su motor gráfico queda en evidencia delante de los mas punteros del sector, aun así como hemos comentado cumple lo que se le pide, que es implementar correctamente la idea de mover fluidamente la destrucción del entorno, junto con la recreación de una carrera de velocidad, Además lo hace de manera estable, sin ralentización alguna.

No dispone de licencias oficiales, el diseño de los bólidos es aceptable. Un nivel de detalle correcto y un acabado decente. Pueden presentar pequeños daños en carrera debido a los choques, que será lo único que afecte a la conducción, porque interiormente no hay posibilidad de dañar el coche.

Como venía, diciendo se ha hecho especial hincapié en el diseño de escenarios para este juego debido al editor de ciudades, por lo que estos han sido diseñados concienzudamente. Sí que es un espectáculo llegar a ver los destrozos que se producen durante las carreras en algún momento. Podremos realizar muchísimas locuras en la ciudad y destruir gran parte del mobiliario a nuestro antojo, incidiendo en nuestra durabilidad, por lo que tendremos que tener cuidado.

Como en otros títulos a los que ha querido imitar, también utiliza una cámara lenta, para poder ver con muchísimo más detalles los choques que producimos o los accidentes que causamos. No sufre en este sentido ninguna limitación por ello.

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La banda sonora es muy repetitiva. Ojala pasase desapercibido pero no es el caso. Un titulo lleno de canciones electrónicas que pretende motivarnos pero que rara vez lo consigue.

En cambio los efectos de sonidos si están a un nivel aceptable de calidad, y no deja en evidencia todo el apartado sonoro del juego. Podemos discernir fácilmente entre distintos motores, y los elementos que destruimos y chocamos que nos rodean durante todo el recorrido, poniendo de manifiesto el interés en crear un entorno más que correcto para correr.

Un aborto de intento de copia, cameo o como lo querías llamar, de un tipo de juego de carreras arcade que no es lo que nos tenía acostumbrados esta saga. Se puede intentar dar algo nuevo al cliente ávido de estas propuestas jugables, pero visto el mercado como esta y las opciones que hay, dudo que esta sea la elección que deba hacer ese consumidor. Ridge Racer Unbounded no hace honor a sus antecesores, dirán que no lo pretenden, pero tampoco es que destaque en ningún aspecto especialmente; ni técnico ni sonoro ni jugable, siendo este el que más lacra el titulo, pues ha de llamar mucho la atención a esa persona para poder adaptarse a esa conducción tan especial. Un modo campaña bastante corto, pero que dado a su llamativo editor de ciudades, compensara el aspecto rejugable.

Si sois muy atrevidos dadle una oportunidad, si en cambio sois fanáticos de la saga ni os acerquéis.

Pros

  • La destrucción de las ciudades
  • El editor de ciudades

Contras

  • El sistema de derrape
  • La innovación sin control no sirve de nada

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