Entrar en la penumbra a toda velocidad

El estudio indie Robi, junto a la distribuidora Graffiti Games. Nos llega estos días con una de esas obras siempre bien recibidas, agradables de jugar, y claras y sinceras respecto a lo que nos aportan como entretenimiento.

Un juego que lleva como nombre Blue Fire. Que, sin tener demasiada conciencia de su desarrollo, ha llegado a mi poder, y me ha sorprendido muy gratamente en cantidad de puntos, pese a ser una de esas obras que beben claramente de otros juegos. Pero que gestiona y realiza todo de una forma tan correcta y bien acabadas que te llega a hacer olvidarte del resto. Y entrar solo a disfrutar de uno de esos juegos que uno agradece haberse chocado con él.

Fecha de lanzamiento 4 FEBRERO 2021
Desarrolladora Robi Studios
Distribuidora Graffiti Games
Plataformas PC – SWITCH
Versión Analizada PC
Idiomas Voces/Texto NO/ESPAÑOL
Número de jugadores 1

NOTA: 7’5

Entrando en lo que nos propone Blue Fire. Hay que decir, antes que nada, que es un juego que sorprende no solo en su pulido acabado jugable, si no, además, por la buena mezcla de conceptos que nos propone. Llevándonos ante uno de esos juegos que se agradece, dentro de lo familiar, a la vez de agradecido que es jugablemente. Ya que es ponernos frente a él, y tener más que claro todos los conceptos que nos aporta y el claro camino jugable por el que quiere moverse.

Y es que nos propone una aventura llena de plataformas, puzles, acción y exploración. Con clara reminiscencias de muchos juegos de esta tipología. Y que, añadiendo frenetismo, un buen diseño, y un personaje bastante particular, consiguen hacer de este una aventura que os aseguro que vais a disfrutar bastante pese a los pequeños defectos.

Uno de los puntos que os quiero empezar alabando es el sistema de control de juego. Un punto que me ha parecido muy relevante, no solo por lo bien realizado, acabado, y preciso que es. Si no, además, por ser esencial para un tipo de juego realmente veloz, en el que tendremos que tener un control absoluto de cada salto y movimiento para poder disfrutarlo sin miedo y frustraciones. Y con ello dejando bien claro en todo momento que si morimos es por nuestra culpa.

Por cierto. Mención especial se merece su sistema libre de cámaras. En la que podremos tener el control absoluto del ángulo de visionado de la acción. Siendo un gustazo la agilidad y las posibilidades jugables que nos da.

La parte de la exploración es otro de los puntos más interesante. Planteando una buena cantidad de zonas muy variadas en forma de grandes mazmorras o templos. Y con diferentes escalas de dificultad. Con diseños bien logrados, partes llenas de acción y frenetismo, otras con puzles de entornos y combates contra interesantes jefes, y un plataformeo que me ha parecido la mejor y más potente parte del juego. Haciendo con todo este batiburrillo de conceptos sea una sorpresa muy agradable de descubrir cada rincón de este juego.

Eso sí, todo no es perfecto. Y la parte de la acción y el combate es la que quizás más sufre. Y no en este caso por ser mala, si no por ser especialmente simple y poco creativa. Dando pocas posibilidades combativas a la hora de entrar en contiendas contra un buen numero diferente de enemigos. Por lo que intentar esquivar estos momentos, quizás no sea en muchos casos una mala acción.

Además, hay que destacar la evolución de nuestro personaje con una sencilla, pero muy importante incorporación y desbloqueo de habilidades que nos permite realizar nuevos movimientos y superar zonas que cada nuevo templo nos irá proponiendo. Teniendo así ese toque casi metroidvania que nos permite llegar a ese punto que antes nos era imposible.

Pero ahí no queda la cosa en cuanto a personalización de nuestro personaje. Ya que el juego nos da la opción de encontrar nuevos ropajes, espadas con diferentes potenciaciones, unos collares mágicos, e incluso objetos que nos aporten mejoras. Por lo que la exploración es bastante motivante.

Blue Fire es un juego con una dificultad muy variable. Dada principalmente por unos escenarios que sube el listón de mil y una maneras. Siempre siendo justos. Pero encontrando situaciones, especialmente plataformeras, que son una auténtica locura. Y que seguramente tendremos que repetir muchas veces con el afán del conseguir el buen premio que nos espera. Así que mucha paciencia con algunas partes del juego.

Por cierto, un juego que os puede durar entorno a las veinticinco horas, siempre según las ganas de explorar que tengáis y vuestra agilidad. Así que tenéis juegos para rato.

La historia del juego es bastante sencilla. Y por desgracia no se encamina demasiado hacia una aventura donde este parte sea un punto especialmente a destacar. Pareciéndome en muchos casos, una puesta en escena casi conceptual, dando una excusa para disfrutar de un corrupto mundo, unos personajes inquietantes, y una leyenda divina. Que nos hace introducirnos en el desolado reino de Penumbra, de sus místicos templos, y de nuestro pequeño y ágil personaje.

A nivel técnico es un juego que posee un correcto apartado artístico sin demasiadas florituras. Dejando claramente marcado que es una producción independiente que no posee un gran presupuesto. Y en la que destaca el diseño de los escenarios, sus planteamientos, y la fluidez con la que se mueve todo. Que en que sea un juego bonito y atractivo para el jugador. Cosa con la que no estoy diciendo que no sea disfrutable y agradable de ver. Pero poco más.

La parte sonora acompaña bien. Pero sinceramente no sobresale por nada en especial. Consiguiendo en general ambientar bien la acción. Y darle ese toque de frenetismo y misterio que envuelve al juego. Por cierto… se agradece estos textos en español.

Blue Fire es una más que notable experiencia de esas que siempre son muy agradecidas de jugar y agradables de disfrutar. Y es que meternos en mazmorras tenebrosas, saltar con mucha habilidad y precisión a toda velocidad entre plataformas puestas con muy mala idea. O sencillamente llegar a ese punto que antes no podías gracias a una nueva habilidad. Son cosas que viven intrinsecamente en el concepto más clásico de los videojuegos de aventura, y que este lo hace muy bien.

Es cierto que por otro lado es un juego que innova poco. Que técnicamente, pese a ser bonito, va bastante justo. Y que hay parte mejorables. Pero es una experiencia tan grata de jugar que por poco que nos da nos absorbe y nos lleva junto a este pequeño personaje y las oscuras mazmorras que nos hace visitar.

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

Código digital proporcionado por Graffiti Games

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