Hubo un momento en que escuchar el nombre de Heroes of Might & Magic era algo muy especial, y despertaba una mezcla extraña de ilusión y resignación. Ilusión por recordar aquellas madrugadas interminables frente al ordenador, moviendo héroes entre montañas oscuras y verdes valles, y defendiendo castillos de hordas de enemigos como héroe que éramos. Por desgracia y con resignación la saga llevaba demasiados años sin encontrar el rumbo que tanto nos hizo disfrutar en sus inicios, dando tumbos entre entregas que solo imitaban la superficie de los clásicos sin entender qué los hacía especiales.

Por eso el trabajo de Unfrozen resulta tan interesante, ya que han entendido el porqué del amor por la saga y el verdadero desafío, sabiendo recuperar una sensación que parecía perdida para siempre.

Y es que desde el primer momento hay algo profundamente familiar en su atmósfera, que nos traslada muchos años atrás. Viendo como el mapa se despliega lentamente, las ciudades emergen entre la niebla y, sin apenas darnos cuenta, nos volvemos a decir lo de siempre… solo un turno más.

Olden Era recupera de una forma genial la fórmula clásica de estrategia por turnos y rol fantástico, que convirtió a la saga en referencia absoluta del género. Aquí nos movemos por enormes mapas repletos de recursos, entre beligerantes criaturas, artefactos, y ciudades, mientras construimos nuestro reino, reclutamos ejércitos y nos enfrentamos a facciones rivales en combates tácticos. Una aventura que nos traslada a Jadame, un continente lleno de conflictos políticos, magia, y unas guerras abiertas entre civilizaciones muy distintas.

Avance de Heroes of Might & Magic: Olden Era

Como la fórmula originaria, Todo gira alrededor de tres pilares fundamentales; explorar, administrar y combatir. Y es que decidir qué edificios levantar primero, qué héroe merece recibir experiencia, o cuándo arriesgarnos a conquistar una mina enemiga, forma parte del corazón de la experiencia. Todo parece sencillo durante las primeras horas, para luego empezar a enseñarnos los dientes, momento donde nos damos cuenta con quién estamos tratando.

Avance de Heroes of Might & Magic: Olden Era

Sin lugar a duda, lo mejor de Olden Era es que entiende perfectamente el ritmo y los conceptos base de Heroes of Might & Magic. Aquí no buscan impresionarnos con cinemáticas gigantescas ni sistemas absurdamente complejos. Aquí se ha dado preferencia a atraparnos mediante decisiones pequeñas, que crecen hasta convertirse en problemas enormes. Dónde una simple elección económica durante los primeros turnos puede condenarnos veinte minutos después, cuando descubrimos que no tenemos tropas suficientes para defender una frontera clave. Una tensión estratégica silenciosa, y casi invisible, que funciona de maravilla.

Avance de Heroes of Might & Magic: Olden Era

Por otro lado, tengo que destacar la exploración, la cual vuelve a sentirse fascinante. Y es que perdernos entre caminos ocultos, descubrir fortalezas abandonadas o toparnos con enemigos demasiado poderosos para nosotros, genera esa sensación constante de aventura que tanto echábamos de menos. Aquí subrayó con fuerza el diseño del mapa. Dónde cada región transmite personalidad propia, y la Necropolis sigue teniendo esa estética enfermiza llena de polvo y muerte, que le da al juego ese aspecto y esa ambientación tan particular, y que gracia a su apartado gráfico de corte retro y su genial trabajo sonoro se goza muchísimo con muy poco.

Avance de Heroes of Might & Magic: Olden Era

Como es de esperar, tampoco puedo dejar de hablar del combate, y es que este introduce ciertos cambios. Aquí tengo que hablaros de los Focus Points, los cuales nos obligan a administrar habilidades especiales durante las batallas, evitando que todo se reduzca a lanzar hechizos sin pensar. El nuevo sistema mágico limita el abuso de ciertas escuelas, obligándonos a improvisar constantemente. Por lo que calcular cada movimiento antes de atacar nos devuelve esa sensación estratégica que tantas entregas modernas habían diluido hasta hacerla irreconocible.

Avance de Heroes of Might & Magic: Olden Era

Eso sí, no todo funciona igual de bien. Por ejemplo, algunas facciones necesitan ajustes claros de equilibrio, y ciertos enfrentamientos se alargan más de la cuenta. También tengo que deciros que hay pequeños fallos visuales y problemas de interfaz que se podrían solucionar. La verdad que nada destruye la experiencia, pero todo es mejorable.

En definitiva, lo más sorprendente de Olden Era no es saber tocar la vena de la nostalgia, sino su capacidad para recordarnos por qué esta saga llegó a obsesionar a tanta gente, por lo que no intenta disfrazarse de revolución. Sin duda su mérito está en rescatar una fórmula clásica y devolverle pulso, tensión y personalidad sin que se sienta anticuada, y la verdad que eso es mucho más difícil de conseguir de lo que parece.

Así que toca; planear rutas durante un buen rato, proteger minas, o sobrevivir por los pelos a una batalla que ya dábamos por perdida… pura emoción estratégica. Una experiencia que adorarán los veteranos, pero que seguro que gusta a los que nunca tocaron la saga, ya que probablemente sea una de las mejores puertas de entrada posibles al género.

Eso sí, hay que tener paciencia. Ya que Olden Era no busca recompensas rápidas, este quiere que pensemos, que nos equivoquemos y que aprendamos… Y precisamente ahí reside esa magia que seguiremos muy de cerca hasta su lanzamiento final.

Código digital proporcionado por Hooded Horse

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

Facebooktwitter