Regresa el simulador de castillos

Una de las sagas de estrategia más particulares de los últimos años. Regresa con una nueva y esperada entrega tras un buen tiempo sin saber nada de su universo. Y con un desarrollo bastante largo a sus espaldas. Para demostrar y adaptar a los tiempos actuales uno de los conceptos estratégicos más divertido que dicho género ha dado en su historia. Y que se le ha reconocido sus méritos tanto desde la prensa como desde el público desde su primera entrega allá por primeros de siglo.

Un nuevo juego de la buena gente de Firefly Studios. Que me ha dado, y me sigue dando, una buena dosis de interesantes ideas, buenos conceptos estratégicos, y un sinfín de posibilidades de gestión, que os voy a dar a conocer de la forma más clara y reducida posible en las siguientes líneas.

Fecha de lanzamiento 9 MARZO 2021
Desarrolladora FireFly Studios
Distribuidora FireFly Studios
Plataformas PC
Versión Analizada PC
Idiomas Voces/Texto ESPAÑOL/ESPAÑOL
Número de jugadores 1- Online

NOTA: 8

La base central de este juego de estrategia en tiempo real es bastante particular y muy reconocible dentro de los amantes de este género. Y es que la saga Stronghold siempre ha basado su poderío jugable en la construcción y gestión tanto de recursos como beligerante de castillos y fortalezas.

Así que toca gestionar las diferentes edificaciones, sacar provecho a cada material, y manufacturar y almacenar todos los recursos necesarios para hacer sostenible todas las vertientes que puedan llevar a que una fortaleza sea viable tanto desde el interior como desde lo que pueda venir del exterior, y sin miedo a utilizar nuestro poder para arruinar la apacible vida de la fortaleza vecina al igual que hacen con la nuestra.

Lo primero antes de entrar más en partes jugables, es poneros en contexto histórico. Ya que todo el potencial y las posibilidades jugables van a ser guiadas por las posibilidades que la tecnología de una época nos da. Y para ser más exacto, en esta ocasión nos acercamos a la parte orienta de Asía en el siglo tercero. En la que viviremos la dura historia de las invasiones mongolas a tierras chinas y niponas.

Una historia directamente contada, y bien guionizada a lo largo de un modo campaña que nos va a servir como muy buen punto de inicio, no solo para disfrutar del momento histórico. Sino que además para entender y entrar en vereda de los diferentes factores jugables que podremos aplicar en futuras contiendas. Eso sí, todo aquel seguidor de la saga tendrá ya bastante claro muchos de los conceptos base del juego, ya que posee una línea bastante continuista pero mucho más pulida respecto a sus anteriores entregas.

Y es que Stronghold posee una gran cantidad de posibilidades y nociones que entender y gestionar. Y dos claras vertientes que tener en cuenta para saber dominar. Teniendo que tener muy claro que ambas se conectan entre ella para hacer un compendio que nos lleve a un mejor rendimiento de nuestro asentamiento y de sus posibilidades bélicas. Siendo este último en el que siempre vamos a terminar metido hasta el cuello.

Para esto se ha creado un sistema de recursos, y manufacturación muy pulido e intuitivo. Donde desde tener recursos alimenticios, pasando por generar ciertos productos, hasta hacer que nuestra población esté abastecida de todo. Se unen para que tengamos que estar atentos a la clásica numerología del almacenamiento y comercio de estos para que seamos lo más eficiente posible y agradecidos con nuestro pueblo.

En esta entrega se ha dado bastante importancia a la diplomacia. Con la inclusión de un sistema de caudillos. Que dan otra escala más al mapeado. Y a diferentes escalas tanto económicas como bélicas, gracias a los beneficios que tendrán ciertas especializaciones de estos. Y aunque no son determinantes. Ni poseen un sistema muy avanzado de beneficios. Siempre es de agradecer el poder gestionarlos o el sufrirlos.

Todo ello acompañado por una buena interface. Bastante claro y conciso en todas sus acciones. Y que ayuda en todas las vertientes del juego a la hora de saber como gestionarlas con claridad y accesibilidad.

Entrando en la parte fuerte de esta franquicia. Es decir, el construir murallas y armarla hasta la última piedra. Con un sistema de construcción bien tratado y con variadas posibilidades tanto defensivas como ofensivas. Y en el que lo cuadriculado de su gestión, y las posibilidades de gestión de cámara nos permiten meternos en grandes diseños con cierta facilidad. Uno de los puntos más importantes del juego, y que se disfruta muchísimo con su planteamiento y desarrollo.

Además, aquí entran ya con fuerza las unidades militares y su gestión tanto de movilidad como de recursos de armamentísticos. Ya que en este juego tendremos que armarlos directamente con lo que fabriquemos, aquí no hay armas infinitas. Y todo bajo una gestión que me hubiera gustado que fueran algo más accesible. especialmente en lo que a estadísticas y características se refiere. Pero compensándose por lo bien que se puede mandar sobre ellos y la variedad de estas. Encontrando como novedades las características armas centradas en la pólvora que ya tenían por esas tierras, y que les dan un giro a las posibilidades de ataque y defensa.

Una variedad que no se ve reflejada en las diferentes facciones. Las cuales me han parecido demasiado parecidas entre ellas. Solo encontrando algunas unidades o características que no son tan influyentes como para tener claro que facción elegir.

Los primeros momentos del juego, si no estas muy puesto en la franquicia, pueden ser duros y complejos. Ya que aquí hay que pensar cada movimiento. Y plantear bien lo que vamos a hacer. Teniendo que tomar decisiones rápidas y con mucha cabeza. E incluso centrarnos mucho en las condiciones mentales de las unidades tanto militares como trabajadoras. Así que paciencia que a la larga se agradece mucho. Y más cuando terminemos con esa notoria campaña, y entremos en los modos escaramuzas o los modos multijugador online donde la experiencia ya es total, y se disfruta muchísimo.

Desde el punto de vista técnico. Os tengo que decir que es un juego realmente bonito. Y es que la experiencia visual como juego de estrategia que es, puede que sea de las más vistosas y, ante todo, llenas de vida que me he podido encontrar en un juego del género. Y es que desde los preciosos decorados, las animaciones y el diseño de las unidades y edificaciones. Hasta lo muy bien tratado que están los efectos de destrucción e iluminación, consiguen un espectáculo estratégico realmente potente.

La parte sonora tampoco se queda atrás. Con un muy buen trabajo de ambientación y sonidos de la vida diaria y de la guerra. Con una buena implementación musical. Y un interesante doblaje al español que se agradece mucho.

En conclusión, ya solo me queda aplaudir el buen rumbo que ha retomado la franquicia. Y es que ha dejado atrás algunos errores que cometió en entregas anteriores, y que nos sacaba un poco de lo que todos los seguidores de la franquicia pedíamos.

Un juego interesante a la hora de gestionar factores de recursos y bélicos. Un producto estratégicamente muy bien llevado, que nos aporta horas y horas de juego, con unos acabados técnicos realmente buenos. Así que seguidores de Stronghold, el constructor de castillos por excelencia ha vuelto mejor y más fuerte que nunca. Y es un buen momento de regresar a él o iniciarse en este maravilloso mundo estratégico que Firefly Studios nos ha propuesto.

NUESTRA FORMA DE VALORAR LOS JUEGOS

Código digital proporcionado por FireFly Studios

Facebooktwitter