Muchas veces nos quedamos un poco alucinados con ciertos cambios de rumbo que pueden dar algunas sagas o caminos paralelos que pueden coger. El caso que nos lleva hoy es el caso de un juego muy Pecero como es la saga Sacred, muy centrada en rol y acción clásica. La cual tratando de coger otros caminos a parte de lo ya conocido se ha marcado un juego de acción al más puro estilo de uno contra todos.

Este Sacred Citadel sorprende por lo bien que le queda la idea adaptando su mundo a esta mecánica de juego, pero por desgracia no será oro todo lo que reluce ya que algún que otro problema dañará la experiencia. Pese a todo, no dejéis de leer el análisis porque la idea es divertida y el trabajo que han realizado los chicos de SouthEnd Interactive cuanto menos es correcto.

HISTORIA

Como suele ser normal en los juegos de la tipología, la historia pasa a un plano algo secundaria. Aunque esta existe con la mera intención de ponernos en situación y contexto para darle con ello algo más de sentido a lo de ir pegando a diestro y siniestro a todo bicho viviente que nos encontremos por el camino.

El juego nos cuenta la historia de cómo el Imperio Ashen intentará hacerse con todo el poder del reino, empezando por destruir a los ejércitos de Seraphines que tranquilamente pasan su vida rezando tras una gran batalla. Pero no están todo lo seguro que ellos esperaban, ya que deciden hacerse con los servicios de Rompepuertas el cual encargará la búsqueda de dos reliquias mágicas para aumentar con ello su poder y superar al ejército de seraphines con una facilidad mucho mayor.

Como ya veis, la historia nos vuelve a llevar a las mismas tierras que hemos podido recorrer en el juego de rol, por lo que habrá zonas que nos puedan resultar conocidas. Además esta historia y cada uno de sus personajes nos ayudarán también a saber qué pasará en el próximo Sacred del rol, el cual ya está en desarrollo.

JUGABILIDAD

Sacred Citadel, como ya os hemos explicado anteriormente. Se sale totalmente de lo que a nos tiene acostumbrado la franquicia de Sacred. Ya que este pasa de un clásico juego de rol y acción, a la más pura y clásica acción de uno (o varios) contra todo lo que se nos cruce por el camino, es decir un Beat’em Up. Además, este no coge mecánicas novedosas, sino que se va de lleno a los juegos de acción de scroll lateral de toda la vida, y que en la época de los noventa tuvieron tanta importancia especialmente en los salones recreativos.

Eso sí, algo de su reminiscencia de saga rolera le sigue quedando, ya que la subida de niveles, las clases, la posibilidad de personalizar el armamento que queremos llevar y la utilización de ítems, estará a la orden del día. Pero todo de una forma muy básica y sencilla, dejando la personalización más compleja para los otros juegos de la franquicia.

Este Sacred puede ser jugado solo o acompañado hasta un total de tres jugadores, tanto de forma local como online. Así que desde ese punto de vista la diversión está asegurada, cosa que suele ser normal cuando se juega con amigos.

Pero ahora viene lo peor. La parte más problemática del juego… su control.

Este pese a ser sencillo en cuanto a su manejo y aprendizaje. Sufre de graves problemas de reacción a nuestras órdenes. Siendo una verdadera lacra para la jugabilidad. Y más en un juego donde se busca la velocidad de movimientos, ya que hordas de enemigos nos atacarán por todos los flancos.

Además de esa mala reacción, la cual no solo influye en el movimiento. Si no que a la hora de realizar los combos esto no nos terminarán de salir o nos saldrá uno totalmente distinto al que teníamos en mente, y que conste que son muy facilones.

Una pena es que esto lacra en exceso a la jugabilidad,  haciendo que terminemos realizando siempre los mismos movimientos que sabemos a ciencia cierta que entrarán con facilidad. Haciendo con ello que el juego se vuelva tremendamente repetitivo.

Pasando a los enemigos, decir que son variados y con un inteligencia algo mecánica. Lo que hará que tengamos que analizarlos antes de enfrentarnos, cosa que hará que los venzamos con facilidad. Eso sí, la cosa se puede complicar cuando son muchos a la vez. Además hay que destacar ciertos enemigos finales, con una barra de energía mucho mayor y mucho más potentes en sus golpes, pero con la misma inteligencia que el resto.

Pasando al armamento, este dependerá de cada uno de los personajes que podremos escoger, pudiendo ser guerrero, maga, explorador o chaman. Poseyendo armas generalistas para todos, y otras específicas de cada personaje, como puede ser el arco o el mazo. La variedad es considerable, y podremos adquirirlas tanto en las tiendas del poblado, como recogiéndolas en el campo de batalla.

El juego nos puede durar en su modo campaña y sin contar el contenido descargable, en torno a las cinco o seis horas. Pero si somos de los que nos gusta coleccionar logros  o superar retos y con ello quedar en lo más alto en las listas de marcadores internacionales, la cosa va a ser mucho más larga.

La dificultad del juego es moderada. Y tras un poco de coordinación y paciencia, nos lo terminaremos sin demasiados problemas más allá de ciertos puntos concretos.

Pese a todo, el juego se termina volviendo repetitivo y un autentico machaca botones sin sentido, y todo por culpa del mal control que ya hemos descrito.

APARTADO TÉCNICO

Desde el punto de vista técnico, este Sacred Citadel destaca especialmente por su particular diseño artístico, el cual mezcla un aspecto caricaturesco con un efecto de acuarela que le da un toque que pocas veces se ha visto en un juego.

En lo que respecta a los personajes y escenarios, destacan de sobremanera estos últimos. Ya que posee un aspecto magnifico, con buenos efectos de luces y un diseño artístico muy preciosista.

Por otro lado hay que hablar del sonido del juego, el cual no destaca especialmente por nada más allá de algunas melodías con un toque un poco épico. Por el resto encontraremos algunos efectos potentes y un doblaje al ingles con subtítulos en castellano.

En definitiva un aspecto técnico con altos y bajos, el cual depende en exceso del gusto del consumidor.

NUESTRA OPINIÓN FINAL

Sacred Citadel es un buen intento de juego de acción lateral, pero que es lastrado especialmente por el control. Y que pese a ser correcto en los demás apartados, destacando el visual y el multijugador, este reduce la experiencia muchísimo.

Una pena que no llegue a más porque podría haber sido una interesante propuesta dentro de este género.

LO MEJOR

-Su diseño artístico

-Jugar con amigos no tiene precio

-Muy rejugable

LO PEOR

-Su control

-El apartado sonoro dice poco o nada

“Nuestra forma de valorar los juegos

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