Otra de esas pequeñas maravillas souls

Lo he dicho ya muchas veces en anteriores análisis de juegos del género aventurero souls, pero vuelvo a caer en ello cual droga, y volverme a dar cuenta con ello que los estudios indie les tienen cogido el punto a estos de una forma tan magistral que ya uno se cansa de encontrar joya tras joya.

Y claro, este Morbid The Seven Acolytes no podía ser menos. Y me ha dejado entusiasmado con el genial proyecto que el estudio Still Runnig me ha plantado delante de mis ojos, y que nunca mejor dicho, os voy a destripar en las siguientes líneas, dejando claro porque es uno de los juegos de este año dentro del género y de la escena indie.

Fecha de lanzamiento 3 DICIEMBRE 2020
Desarrolladora Still Running
Distribuidora Merge Games
Plataformas PC – PS4 – XBOX ONE – SWITCH
Versión Analizada PS4
Idiomas Voces/Texto NO/ESPAÑOL
Número de jugadores 1

NOTA: 9

Llega la hora de darle caña a este Morbid, aunque en la mayoría de los momentos nos de caña el a nosotros. Y es que nos plantea, como ya os he introducido, un concepto souls, donde la muerte, el vagar por los escenarios y el ser mejor guerrero, nos plantan en medio de una aventura con perspectiva isométrica, donde un gran número de conceptos aventureros, roleros y narrativos se mezclan y se reciclan para dar una experiencia variada, dura y divertida.

Y es que el juego más allá del muy bien medido e implementado que está su control. Nos plantean mecánicas de combate y roleo muy cercana al universo souls. Y es que desde las hogueras y las pocas piedras de recuperación de vida, hasta el tener que estar atento a nuestra resistencia y a como sacar máximo beneficio en los combates planteando bien la estrategia, se entremezclan para hacer un compendio de posibilidades más que conocidas por los amantes del género, y que en Morbid han sabido implementar con un acierto exquisito.

El diseño de escenarios es algo que me ha parecido interesante. Estos tienen un gran tamaño, con muchas posibilidades jugables, un numero de lugares bastante amplio que visitar, un buen numero de misiones que cumplir, y muchos enemigos que machacar. Eso sí, algo más de guía o ayudar en nuestra orientación hubiera venido bien.

Siguiendo adelante, deciros que otro punto que más me han gustado, es el sistema rolero de avance y mejora de nuestro personaje. Y es que en este se pueden realizar una serie de bendiciones gracias a los puntos de experiencia que vayamos adquiriendo a medida que superamos retos o matamos enemigos. Y que curiosamente tendremos que ir encontrando a lo largo y ancho de nuestra aventura, y saber implementar en nuestro limitado héroe, para sacar el máximo rendimiento.

Además, se han creado un gran número de armas, tanto para combatir cuerpo a cuerpo como en distancia. Permitiendo plantear nuestra forma de actuar en cada momento, y con la siempre agradecida posibilidad de que podamos ir mejorándolas y progresando con ellas mediante un sistema rúnico bastante interesante, al que se le unen algunos poderes extras propios de cada una de ellas.

Por lo que respecta a los enemigos, tengo que quitarme el sombrero con el trabajazo tanto en diseño como en mecánicas que se ha hecho con los jefes y minijefes de este juego. Y es que me he topado con combates súper divertidos si te gusta el sufrir. Por el resto, en general los enemigos son variados y bastante beligerantes, aunque algo más tontos de la cuenta por una IA que no termina de ir todo lo fina que debiese.

Como punto muy curioso. Os tengo que hablar del concepto de la cordura en el juego. Y es que perfectamente se nos irá la cabeza en un mundo endemoniado, y con ello unas apariciones que serán un problema, pero al derrotarlas tendremos su beneficio.

Como era de esperar, me he encontrado con un juego difícil, con ciertos repuntes especialmente exasperantes, que me han supuesto una buena cantidad de muertes. Por ello, es difícil de dar una cantidad de horas exacta de juego, ya que va a depender mucho de cómo nos adaptemos a las mecánicas, como asimilemos el tempo de combate, y en general, la paciencia que tengamos… pero si queréis un número en una quincena de horas puede estar listo.

Por lo que se refiere a la historia y la narrativa del juego, y como es de esperar viendo todo el resto. Me he encontrado con una historia oscura. Donde una orden y un caballero llamado Didrom, nos llevaran a enfrentarnos a las hordas demoniaca de Gahars, y a los siete acólitos, como bien dice su nombre, que tiene bajo su poder y que está trayendo consigo los peores tiempos que se podrían imaginar.

Una historia más profunda de lo que parece. En un universo en que todo encaja dentro de esa locura y oscuridad que lo impregna todo de maldad. Y es que está claro que su narración va bien ligada a la degradación que vemos en pantalla. Y en la que diferentes libros e incluso las propias armas nos darán nuevos e intrigantes datos sobre todo lo que está sucediendo.

Entrando en la parte artística. Deciros que es un juego asquerosamente y perturbadoramente precioso. Con un diseño tanto de escenarios como de enemigos bajo ese concepto pixel art, y esa tétrica paleta de colores, que me ha dejado ensimismado en todo momento mientras disfrutaba del fluir de cada ser por el escenario, entre borbotones de sangre y chispeantes velas. Una delicia visual.

La parte sonora también es muy buena. Y es que destaca por un muy buen trabajo de ambientación, unos buenos efectos sonoros, y una banda sonora de lo más oscura que se adapta a la perfección a cada momento que nos da esta historia, creando momentos de auténtico agobio. Por cierto, el juego llega en español, cosa que se agradece para disfrutar mejor de su historia.

En definitiva, y para concluir este sangriento análisis, no me queda otra que recomendaros con mucha fuerza este juego no solo si sois amantes bajo el concepto souls, sino que además es una genial opción de juego de acción para cualquier amante de la aventura rolera con tintes gore.

Y es que el trabajo que ha hecho la gente de Still Running es realmente digno de admirar por cualquiera. Ya que con Morbid ha conseguido un juego tan sólido y bien medido que es difícil que una vez esté en tus manos no lo disfrutes tanto jugable como técnicamente.

Una más que grata sorpresa dentro de este saturado género que los estudios indie le tiene más que cogido el rollo, y no dejan de lanzar joya tras joya, como ya os decía al inicio de este texto. Y está claro que  Morbid: The Seven Acolytes es una más de ellas.

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